Capitulo 12: Mil razones para morir, solo una para vivir.


Capitulo 12: Mil razones para morir, solo una para vivir.

Wake me up

Wake me up inside

I can`t wake up

Wake me up inside

Save me

Call my name and save me from the dark

Wake me up

Bid my blood to run

I can`t wake up

Before I come undone

Save me

Save me from the nothing I`ve become

     Los alumnos de Hogwarts salieron por una de las puertas laterales, los ingleses miraban a los estudiantes franceses y americanos con desdén, pero también con preocupación, como si de pronto alguno de ellos se levantaría para atacarlos.

  Tan pronto llegaron a la torre de Hogwarts Hermione de inmediato agarro a su novio de un brazo y lo metió en una de las habitaciones. –Ronald Bilius Weasley, no puedo creer que hicieras algo así. Pelear en el comedor de nuestros anfitriones. –La chica trato de poner la expresión más reprobatoria que su rostro podía adquirir. –Me has avergonzado ¿Qué va a pensar tu madre?

 -Hermione…

-No, lo que hiciste fue muy estúpido. Ya no puedes entrar en una pelea sin pensar, y juro que aunque sea la última cosa que haga, te hare cambiar.

Cuando la chica de cabello enmarañado tomo aire para comenzar de nuevo, Ron la tomo por los hombros y la sacudió. -¡BASTA! –Su rostro había adquirido un tono purpura y el explosivo carácter de los Prewett surgió. –TU NO ERES MI MADRE, NO PUEDES DECIRME QUE HACER.

 Por un momento Hermione temió que Ron fuera a golpearla, eso le habría partido el corazón. El pelirrojo la soltó y comenzó a dar vueltas por la habitación, como si fuera un león enjaulado. Pero luego de un minuto se calmo. La joven de pelo enmarañado dio un suspiro de alivio, ella tenía claro que si la cosa se hubiera degenerado en un duelo, su novio no hubiera tenido oportunidad contra ella, pero sus padres siempre le habían inculcado que una pelea es siempre el último recurso.

-Lo nuestro no está funcionando Hermione. –A Ron le costaba hacer esto, el pelirrojo se había dado cuenta de la profundidad de sus sentimientos por ella desde que la había visto entrar en ese bellísimo vestido durante el baile de cuarto año y desde ese momento nunca había dejado de amarla. –No quiero que dejemos de ser amigos, tu y Harry son mis mejores amigos, aun cuando las cosas han estado difíciles estos últimos meses yo sigo pensando en ustedes como mis mejores amigos.

 -¿Estas terminando conmigo? –Esto había tomado por sorpresa a la joven bruja, hubiera preferido una pelea y una reconciliación en vez de esto. –Pe…pero no puedes hacerlo, no puedes hacerme esto yo te amo. Somos el uno para el otro. –Los ojos de la muchacha estaban enrojecidos, amenazando con desencadenar un mar de lágrimas.

 Una sonrisa resignada apareció en el rostro del sexto hijo de Arthur y Molly. –No somos el uno para el otro, se que dicen que opuestos se atraen y todo eso, -Lagrimas también comenzaron a escapar de sus ojos. –Tu misma dijiste que yo tenía la sensibilidad de una cuchara, pero incluso yo puedo ver que lo nuestro no funciona. Eso de los opuestos es solo una estúpida regla de los científicos muggles. –Hermione se quedo mirándolo, sorprendida que Ron supiera esto. – ¡Hey! No puedes vivir 18 años con mi padre y no aprender nada acerca de enchufes y las cargas ecleclicas.

   La bruja de pelo enmarañado comenzó a reírse y a dar hipidos, el pelirrojo también comenzó a reír y de pronto los dos se encontraron riéndose de manera histérica. Solo después de un par de minutos Ron pudo continuar. –Se que tienes buenas intenciones Mione, pero tú necesitas un hombre que piense igual que tu, yo soy de aquellos que agachan la cabeza y cargan ciegamente. Y no soporto que a veces trates de darme consejos acerca de cómo vivir mi vida, no quiero cambiar por ti, por nadie realmente. Además no quiero dejar de discutir y gritar contigo, eso era lo más entretenido que podía pasarme cuando éramos amigos, pero como pareja me sentía mal haciéndolo.

  -Si, eso también me gustaba mucho. Sé que soy mandona Ron, no puedo evitarlo. –Hermione también había adquirido esa sonrisa resignada. –Aparte eres un besador terrible, he visto sopapos con mejor técnica.

 -No lo soy.

 -Si lo eres.

-Que no.

-Que sí.

  -Bueno tú eres muy snob para ser una buena besadora, ni siquiera me dejaste usar la lengua y ruego a Merlín que no hayas besado un sopapo después de usarlo.

  Ambos terminaron riéndose juntos otra vez, era refrescante ver que su amistad permanecía más o menos intacta. Los dos se sentaron en el piso, pesando en todo y en nada.

 -¿Ron?

 -¿Si Hermione?

  -Estaba pensando que quizá podíamos hacer el amor por una única vez, -La joven mujer levanto la vista para fijar sus ojos en Ron Weasley. –No es algo desesperado para mantenerte a mi lado o algo así, es solo que prefiero dártela a ti que a alguien más. Solo confió en ti ahora y quiero hacerte este regalo por nuestra amistad.

  -Yo también quiero que mi primera vez sea contigo Hermione, mis hermanos me han contado cosas terribles acerca de la primera vez. No sé si sea verdad que tu pene se dobla y queda invertido para siempre, haciendo que el orinar sea muy complicado, sería muy vergonzoso verlo pasar con alguna otra mujer.

   -No me digas que todavía crees en las cosas que Fred y George te contaron cuando estabas creciendo. Eso incluso supera cuando te dijeron que tenias que luchar con un bebe Troll para saber en qué casa quedabas.

  En realidad Ron lo había dicho como para romper el hielo, lo que Hermione quería darle era muy especial y lo había puesto nervioso. –Era sorprendente las cosas que solían decirme esos dos. Tú y Harry son muy importantes para mi Hermione, antes Fred y George siempre la tomaban conmigo. Demonios, Ginny casi siempre se la tomaba conmigo también y déjame decirte que ella era todavía más cruel que los gemelos. Yo creía que se suponía que los amigos tuvieran una rivalidad parecida a la que hay entre hermanos y me gusto mucho que Harry no fuera así. 

  -Si, Harry siempre fue el mejor de los tres. Digo fue porque él ha cambiado, pasa algo dentro de el. Siempre fue fácil amarlo ¿Sabes? –Ron asintió, había sido muy fácil ser amigo de Harry, nunca le había importado que él fuera pobre o que a veces dijera tonterías. –Todo lo que le ha pasado lo está afectando, pero debemos tratar de ayudarlo Ron. Algo grande va a pasar, demonios en Hogsmeade, el incidente en Beauxbatons. Creo que Voldemort fue solo el comienzo y ahora nosotros debemos ayudarlo otra vez, debemos estar de su lado, ahora más que nunca. No podemos darnos el lujo de fallar como los merodeadores fallaron.

  Ron se acerco a Hermione y la beso, quería sumergirse dentro de Hermione por unas horas y olvidar lo pequeño que era frente al mundo. Lo pequeño que se sentía sin la presencia de su mejor amigo. Cuando interrumpió el beso la abrazo con fiereza y le dijo. –No lo haremos Hermione, no fallaremos.

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  La ministra francesa estaba hecha una furia, a duras penas habían logrado cubrir el escándalo y solo por que sacaron los cabellos que su marido siempre dejaba en el baño cuando se afeitaba para usar poción multijugos.

 ¿Cómo se atrevía ese imbécil a dejarla por una veela? Y después de cuarenta años de casados. No se podía confiar en los hombres, al principio le había dejado pasar sus infidelidades por la discreción que tenia para hacerlo. Ahora se había atrevido a dejarla y ni siquiera en persona. Lo único que dejo fue una roñosa carta.

  Para ella todos los hombres, sin excepción, pensaban solo con su pito. Ella había estado conforme con ser la catedral, no le importaba cuantas capillas tuviera su marido, porque al fin y al cabo debía mantener las apariencias y esas pequeñas entretenciones no parecían dañinas. Pero ahora no tenia opción, tendría el cadáver de su marido y la puta de su amante, y luego bailaría sobre sus tumbas.

  ¿Cómo lograrlo? La infidelidad no era razón suficiente para declarar la guerra contra la nación de las Veelas y aunque no tan fuerte como ella, su marido era un mago poderoso. Su posición le impedía tomar venganza, ni siquiera podía hacer un berrinche en público.

  Su marido siempre había sido un imbécil narcisista, pero era su imbécil narcisista. La despechada mujer disparo un reducto cargado de rabia hacia las estanterías que conservaban la costosa colección de vinos de su esposo, vinos mágicos de cien años fueron regados por el piso, lo mejor de las producciones de Borgoña mancho las paredes.

  Un golpe en la puerta la hizo recuperar la compostura, con un movimiento de su varita el líquido desapareció del suelo y el vidrio se transformo en arena que una corriente de aire saco por la ventana.

  -Entren.

   Su secretario personal y el viceministro mágico de la república de Francia entraron en la estancia. –Buenas tardes ministra. –saludaron ambos.

  -Agathon, -Saludo dirigiéndose hacia el viceministro. –Bertrán, -Dijo saludando a su secretario.

  -La reunión para revisar la situación de Harry Potter va a comenzar. Los directores de los departamentos de reforzamiento legal y relaciones exteriores están esperándola.

   La situación con Potter había sido un desastre diplomático, el ministro ingles estaba bastante enojado al respecto. La seguridad en el colegio había sido insuficiente y su niño dorado había sido atacado, siempre había sido ridículamente fácil lidiar con Fudge, el hombre era un imbécil y claramente una papa tenía un coeficiente intelectual superior al de él. En cambio Shacklebot era un tanto impredecible, tenía talento, astucia y un gran poder Magico.

  También estaba el hecho de que se encontraron restos humanos, mejor dicho tres manchas con forma humana en el piso, y Potter era sospechoso por asesinato y de herir a la recepcionista con pedazos de hielo. Los franceses eran buenos conspiradores, capaces de mantener cosas en secreto y manipular los hechos, pero una vez que el gato salía de la bolsa, el público no se detenía hasta saber la verdad y el pueblo francés no era fácil de engañar como esos asnos de los ingleses. Potter podía arriesgar penas de cárcel de acuerdo a las circunstancias, pero eso no era muy conveniente, los ingleses quizá eran barbaros maleducados, prácticamente incapaces de crear belleza con su magia, pero eran extremadamente buenos para torturar y matar gente debido a las guerras que habían tenido en los últimos años. Y todos aquellos que fueron fieles a Voldemort pero que no poseían la marca tenebrosa, saltarían ante la oportunidad de probar que solo habían actuado obligados y que en realidad siempre creyeron en Potter.

  Lo que vio en un pensadero proyector durante los primeros minutos de la reunión hizo que su mandíbula golpeara el piso ¿Qué estaban enseñándoles en Hogwarts estos días? Ese muchacho estaba loco, enfrentarse con un demonio de esa forma. Si un niño francés se hubiera puesto en esa situación, ella habría mandado los derechos del niño a comprar pan y le habría dado una azotaina de nalgadas que lo dejaría marcado de por vida, ni siquiera una cirugía reconstructiva devolvería sus partes posteriores a la normalidad, la UNICEF podía besarle el trasero.

   Obviamente la situación requería ser manejada con más delicadeza. -¿Por qué nadie me había informado de esto antes de permitir que este chiquillo viniera a nuestro país?

-¿Qué podríamos haber hecho Madame? ¿Prohibirle la entrada por matar un demonio clase tres? –Pregunto el director de relaciones exteriores.

 -Podríamos haber restringido su visita solo a echar su nombre y participar en las pruebas si salía seleccionado. –Cada vez le costaba más respirar debido a la rabia. -Podríamos haberle ofrecido una Suite en cualquier hotel muggle donde estuviera alejado de nuestros niños, -Faltaba poco para que comenzara a gritar, Vernon habría estado orgullosa del color que el rostro de la ministra francesa estaba adquiriendo. –Podríamos haberlo sobornado con dinero o mujeres, o Veel…

  Un momento, este muchacho podía ser la solución. El podría traerle las gónadas de su marido en una bandeja de plata, si es que podía persuadirlo. También debería enlistar la ayuda de un rompe maldiciones, para desactivar las defensas del enclave de las Veelas. Y un equipo de apoyo para el chico, ese podía ser un buen regalo para él, ella le regalaría guardaespaldas, los mejores que su dinero podía pagar. O mejor dicho el dinero de su marido podía pagar, la ironía.

  Ahora Julián se arrepentiría de haberse atrevido a dejarla. -¿Cuál es la opinión de nuestro enviado en Inglaterra?

  -Nuestro enviado tiene conflictos de intereses con respecto a esto, su hija a pesar de tener solo un cuarto de sangre Veela se ha unido a este muchacho.

  La palabra Veela fue la chispa que encendió su ira. Un ventanal exploto y los vidrios bañaron a su secretario, que trataba de cubrirse la cabeza. Su mano golpeo la mesa con tal fuerza que trisó la madera en varios lugares. -¿Cuál ES LA POSTURA DE HARRY POTTER AL RESPECTO?

  El director de reforzamiento legal fue el que apago su rabia. De todos los presentes era el único que no se achico ante su arranque de ira, ya que su cargo era elegido por el pueblo y no era un cargo de confianza de la ministra. –Jean es un amigo personal mío, según lo que él me dijo, Harry Potter no está muy cómodo al respecto. –Hizo una corta pausa para aumentar el dramatismo antes de continuar. – Me conto que el muchacho es proclive a la ira y que es un bárbaro bruto inclusive para estándares ingleses. Su poder es innegable, pero le falta finesa y habilidad para usarlo. Aun así sería muy estúpido forzarlo a algo, cosas malas le pasan a aquellos que tratan de hacerlo. Nuestro agregado diplomático en China, nos informo que el embajador de ese país en Inglaterra fue duramente reprimido por tener líos con él.

  La ministra se quedo pensativa, calculando el curso de acción más conveniente para ella. Al parecer Harry Potter no apreciaba demasiado a las Veelas, cualquier hombre estaría feliz por tener una de esas infernales criaturas ligada a su magia. Su marido en cambio era solo un títere de su propia lujuria y no tenia control sobre su amante. –Me gustaría conversar con él, bajo ningún tipo de compromiso legal. Debemos inventar una excusa para justificar los asesinatos que presuntamente cometió ¿Hay alguien prófugo de la justicia francesa que sea buscado por un crimen horrible?

  Todos quedaron en blanco por un momento. –Nosotros no tenemos condenas a muerte, ni siquiera tenemos cadena perpetua. –Intervino el viceministro prudentemente.

 -No nos preocupemos por eso, creo que hay varios criminales de la segunda guerra mundial que nunca fueron encontrados. Pierre Org Asmicour y su banda de vende judíos todavía están sueltos, sus crímenes fueron cometidos en tiempos de guerra, la ley marcial es bien clara al respecto, la muerte. Harry Potter nos ha hecho un gran favor matándolos. Pero si Org Asmicour resulta ser una persona que no existió, entonces la continuidad de algunas personas en esta institución no será segura.

 Su secretario, obviamente el más estúpido del montón pregunto. -¿Quién es ese?

  La gobernante de la república mágica francesa solo sonrió. Si vas a despechar a una mujer poderosa y astuta, si vas a romperle el corazón, asegúrate de matarla antes ¿Acaso la gente no aprendía nada cuando veía telenovelas mexicanas en la TV?

  Ahora lo siguiente, como hacer que el joven mago, le survivant, la creyera una amiga y no una enemiga.

  Y con eso salió de la habitación, dejando pasmados a los funcionarios ministeriales. -¿Qué acaba de pasar? –Fue todo lo que puso preguntar Bertran.

  -Que si no encontramos una forma de sacar a Potter del aprieto, nos van a botar. –Respondio Julian.

 -De patitas en la calle. –Aporto Agathon.

 -Despedidos.

 -Botados.

 -Cesados.

 -Echados.

 -Despedidos.

 -Rechazados.

 Bertran no resistió mas. –VALE, ya lo he oído. –Al secretario le costo tragar saliva, el realmente necesitaba ese dinero. Su octavo matrimonio ya iba bastante mal, y pagar pension alimenticia a quince hijos era peor que recibir una felación de un mapache con rabia.

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  EN ALGUNA PARTE DE LA PATAGONIA ARGENTINA (O AL MENOS HAY UNAS TEORIAS DESCABELLADAS, QUE ME PARECEN UTILES)

   En el reflejo de la pantalla de cristal líquido veo lo que queda de

mi, si no fuera por el bigote y el pelo engominado nadie me reconocería. Sé que estoy en los últimos instantes de mi vida, esperando por una salida para evitar que la parca corte el hilo de mi destino, ni siquiera puedo esperar a las Valkirias porque estoy muriendo en esta situación vergonzosa. Lo único que me queda de consuelo es que pronto podre reencontrarme con mi amada Eva, ella fue la única luz que tuve durante esa locura enfermiza en la que me sumergí cuando me propuse conquistar al mundo.

   Gellert Grindelwald ha sido la causa de todas mis desgracias, si él no hubiera sido derrotado mi frente oriental no habría caído, si él no hubiera sido derrotado estaría gobernando el mundo, en vez de estar metido en este bunker en el fin del mundo preparando un plan B que al parecer nunca podre poner en práctica. Sus palabras eran dulces en mis oídos y mis ojos se encandilaban con frases y oraciones que creía verdades absolutas, pero a medio camino me di cuenta, comprendí que si seguía en el camino de destrucción que estaba recorriendo no quedaría un mundo para gobernar. Aun cuando deduje la verdad, me negué a creerla, como una esposa que puede descubrir que su marido la engaña, pero prefiere no hacerlo porque es más feliz viviendo en la mentira. Era solo un títere, mi propósito no era purgar el mundo para hacerlo mejor, sino destruirlo.

   No me he sentido asi de derrotado desde que trate de matarme y falle, cualquiera creería que una capsula de cianuro y una bala en la cabeza son métodos infalibles, pero algo me impidió morir. No quiero creer que sobreviví dos años en los que pise la fina línea entre la vida y la muerte para morir cinco décadas después, defecando y orinando por tubos, respirando y pensando a través de maquinas.

  A pesar de todo lo que he vivido, de todo el sufrimiento que me he causado a mí mismo y a millones de otros, temo morir. Sé que Eva me espera ¿Pero querrá a esta abominación en la que me he convertido? Seguramente no, por todo lo que la amaba se que su cabeza solo tenía aire y alguna que otra neurona ermitaña.

   Muchos tienen teorías acerca del porque hice lo que hice, complejo de hombre pequeño, padre judío, trauma infantil, esquizofrenia y un sin número de otras. La realidad es tan diferente que ni yo mismo la sé, ya ni siquiera recuerdo el rostro de mi padre, estando en una silla de ruedas uno tiende a olvidar su estatura, tampoco recuerdo mi infancia ya que todo está borrado por las atrocidades que cometí, en cuanto a la esquizofrenia, hace tiempo que no veo a mis amigos imaginarios. No me arrepiento de nada, el tiempo para eso ya ha pasado, es momento de cruzar al infierno o a lo que sea que existe para gente como yo.

   Me paso los últimos momentos de mi vida mirando al monitor, evaluando las opciones. Implementar el plan o eliminar todo rastro de el, el imperio económico que he creado junto al montón de esqueletos y viejos enfermizos que comparten mis acomodaciones nos hace dueños de la economía mundial, una forma cobarde de conquistar el mundo, pero una conquista al fin y al cabo. Umbrella tiene el poder de destruir o salvar al mundo ¿Qué será?

  Postergo mi decisión y apretó el botón para llamar a mi ayuda de cámara, Franz es el único ser humano con el que tengo contacto, el único niño que llego con nosotros a este lugar hace ya tanto tiempo. Pasan los segundos y no recibo respuesta, tal vez esta chateando con alguna prostituta checa por internet otra vez. Uno de los pocos lujos que mi asistente puede permitirse en este lugar es ese, me causa gracia incluso, pero no en este momento.

  Con un estruendo la puerta se abre y me preparo a reprimirlo, es bastante patético reprimir a alguien con esta jodida maquina que inventamos para Steven Hawkins y que más tarde yo tuve que aprender a usar. -¿Qué significa esto muchacho? – es gracioso que aun me refiera como muchacho a alguien que tiene más de cincuenta años, pero las costumbres son difíciles de olvidar.

  -Según recuerdo, yo soy mayor que tu, mi pequeño Adolfo.

  De inmediato reconozco la voz, pero eso no es lo que ocupa mis pensamientos ¿Por qué me duele el brazo izquierdo? Si recuerdo bien los diversos tomos de anatomía y medicina que se escribieron en mis campos de concentración, eso es una señal de que es estoy sufriendo un infarto.

  ¡UN INFARTO! Me muero maldita sea, justo cuando este marica gilipollas me encuentra me muero. Ruego que me disculpen si mi voz sale aun más distorsionada que de costumbre, pero no puedo evitarlo, tengo un jodido ataque al corazón. –A…yú…da…me. –Mi visión se está volviendo borrosa, y mi pecho duele como si una unidad panzer estuviera pasándome por encima.

  -¿Por qué habría de hacerlo? –Al parecer cincuenta años de encierro no hicieron mucho para cambiar a este idiota. Igual de marica y ciútico que cuando me convenció de tratar de conquistar el mundo.

  -Tu…lo…prometiste.

  -Confió en que has preparado el plan que habíamos acordado en caso de que fallaras. -Yo asiento con las pocas fuerzas que me quedan. –Actívalo entonces.

  Mi tembloroso dedo se demora una eternidad en llegar hasta la consola y por un momento titubeo acerca de la opción que escogeré. Ya he avanzado demasiado en el camino que tome hace tantos años, ahora no hay vuelta atrás, no puedo pretender ser alguien bueno.

 -Tienes toda la razón mi querido Adolfo, tenias una mente retorcida y capaz de las maldades más grandes cuando te conocí, aun la tienes. Es tu naturaleza querer acabar con todo, nunca te importo la pureza de la raza, el oro o Alemania. –Olvide que este muerde almohadas puede leer la mente. Pero tiene razón, es hora de abrazar otra vez ese lado de mí. – ¡ES CIERTO ADOLFO, ES HORA DE ABRAZAR ESE LADO QUE SOLO QUIERE VER COMO EL MUNDO SE QUEMA!

  En mi último suspiro presiono el botón, cuando mis ojos están parpadeando por última vez, veo como una luz negra viene hacia mí y no puedo evitar reírme como un loco.

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 5 DE DICIEMBRE

   Harry había experimentado con varios campos de la magia durante su estadía en la CIM:

  Transfiguración con animales, Aun cuando podía considerarse muy cruel contra los animales transformar conejos y pequeños cachorritos en lanzas o espadas con las que puedes cortar a alguien en trocitos. Todo el que pensaba que un cachorrito no tenía nada de peligroso, obviamente no había conocido a un mago. Además Dumbledore había escrito muchos tomos acerca de cómo usar transfiguraciones en peleas.

-Encantamientos avanzados, los cuales no tienen nada que ver con hacer bailar una piña, o jugar con almohadas. Muchas maldiciones y hechizos ofensivos eran derivados de encantamientos, Flitwick les enseñaba a hacer cosas entretenidas y útiles para la vida diaria, pero no les enseñaba a usar magia ofensiva.

-Defensa contra las artes oscuras. Había títulos muy bizarros acerca del tema.

  Mil y una formas para evitar ser destripado de alguien anónimo, Aunque la copia estaba firmada por un tipo llamado Jack y tenía muchas ilustraciones de mujeres. Una en la que el colon estaba tratando de estrangular a una de dichas mujeres era muy interpretativa acerca del contenido del libro.

  ¿Tu vecino es un mago oscuro? Averígualo de Alastor Moody (La copia no estaba firmada en cambio decía que no había que firmar porque algún mago oscuro podía utilizar tu firma como un arma.)

  Paranoia, un arma efectiva contra el mal de Alastor Moody, Al parecer el famoso auror había revolucionado el campo de la defensa contra las artes oscuras.

  Ex Umbra in solem de Lorenzo Medici, el famoso Toscano había dedicado su vida a luchar contra el oscurantismo de la edad media y sus hechizos eran un arma efectiva para combatir las maldiciones que se habían originado durante la edad media.

  Guía para el fanático religioso de Torquemada, el monje español era el testimonio de lo que hizo la iglesia cuando fue la potencia mágica más poderosa. Pero aun así era un genio acerca de cómo inhabilitar a tus enemigos sin matarlos. Cortar un tendón de Aquiles o la espina dorsal, pero su especialidad eran los hechizos para evitar que los magos desaparecieran o usaran trasladores. No por nada fue un temido inquisidor.

  Todo gran poder trae una gran responsabilidad, aprende a usarlo de Stan Lee. El creador de Spiderman es cool, no tanto como Chuck Norris, pero cool al fin y al cabo. A pesar de ser un Squib, el había creado un compendio de hechizos investigando libros que su familia había dejado atrás. Su Códice estaba lleno de hechizos que podían emular poderes como los de los superhéroes de sus historietas.

  Pero el campo que más le interesaba en estos momentos era la animación, no era un campo en sí, sino una mezcla entre encantamientos y transfiguración, pero era grandioso. Esta era magia muy por sobre el nivel de Hogwarts, magia con la cual Dumbledore, Voldemort e incontables otros se habían hecho leyendas.

  Si lo que le había contado su mentora era correcto, antes se enseñaban cosas brillantes en Hogwarts, pero durante la primera guerra contra Voldemort se bajo el nivel. La población inglesa había pasado de ser un país mágico vanguardista a ser como todo los demás. Se creía que si la gente común no tenía mucho poder a su disposición entonces sería menos proclive a la violencia. Además disminuía las habilidades de los potenciales aliados que Voldemort podía reclutar del colegio. Eso había dado origen a gente como Stan Stupicke y Emmeline Vance, más Squibs que magos. También habían ejemplos en los que habían asistido a Hogwarts con Harry, los hermanos Creevey, Crabbe, Goyle y hasta hace poco Neville. Obviamente Voldemort no había logrado ese nivel de poder practicando el Protego o el Expelliarmus.

   El hombrecillo de metal que Harry estaba controlando realizo una serie de movimientos acrobáticos y termino saludando a un público imaginario.

 -Visualiza como los atomos se acomodan para permitir que la pieza que estas animando se mueva. Debes tener cuidado en no entregar tanto de ti, porque si la energía es demasiada el metal empezara a fundirse. -Elizabeth Irvin era sin lugar a dudas la mejor animacionista del mundo desde que Dumbledore había muerto y quería pasar algo de su talento antes de morir. En su larga vida había tenido pocos estudiantes, Minerva McGonagall había sido uno de ellos, su vieja pupila la había convencido de enseñarle a Harry. –Al principio te costara bastante controlarlo, pero después de un tiempo será mecanico y podras realizar otras cosas mientras manipulas el objeto que estas animando, también podras controlar varios de ellos a la vez, incluso ejércitos.

  -Podria hacerlo ahora.

  La maestra le dedico una sonrisa a su pupilo, -Ese tipo de confianza es esencial para hacerlo, la magia es una fuerza poco comprendida, incluso por nosotros. Las teorías, hipótesis, reglas y argumentos que se ocupan en la magia moderna es una forma segura de aprender. Los ministerios modernos prefieren formar cien magos de habilidades promedio, a entrenar cinco o seis magos excepcionales. Tu fijas tus propios limites, pero la experiencia también influye. Antes de intentar una empresa mas grande, debes saber lo que se siente hacer una pequeña. –El niño héroe no mostro ningún tipo de reacción mientras su mente absorbía las palabras de Elizabeth Irvin. –Creo que un pequeño enfrentamiento puede animarte a trabajar mas.

  Con un movimiento casual de su varita, la profesora animo una estatua de un metro que representaba a un caballero medieval. Harry cerro los ojos y realizo dos giros horarios seguidos de un tajo diagonal para revivir a otra estatua de un caballero, los movimientos de varita eran solo una forma de concentrarse. La magia de este nivel solo necesitaba tres cosas, talento nato, poder y determinación. Todo lo otro eran, de acuerdo con Snape, torpes movimientos de varita.

  El caballero de Elizabeth dio un par de vueltas a la plataforma de duelo, alzando su lanza, para recibir los vitores imaginarios de un publico imaginario.

  Para hacer cuento corto, la estatua de Harry duro menos que un hipocondriaco con eyaculación precoz. En la primera justa su jinete fue expulsado del caballo y luego rematado una y otra vez por las pesuñas del caballo enemigo. –Creo que todavía soy mejor que tu en este tipo de magia.

  -Una revancha.

  Después de cincuenta y siete victorias, Elizabeth tenia que conceder que su estudiante era muy persistente, pero ya le habia entrado sueño. –Voy a retirarme a dormir, pequeño saltamontes. Recuerda que mañana debes ir a tu competencia.

  Harry ni siquiera le presto atención, este de inmediato comenzó a tratar de controlar a ambos caballeros a la vez. Cuando apenas tuvo cierto control sobre las estatuas, conjuro un dragon de Fyendfire. Eso sobrecargo su conciencia, el fuego demoniaco era muy conocido por que podía devorar a su conjurador si la voluntad de este flaqueaba. Pero con una voluntad ferrea este era dócil como un conejito. El Gryffindor alargo la mono y la metió en las llamas, estas lamieron su piel sin dañarlo, su piel ni siquiera se bronceo. Pero el esfuerzo lo estaba haciendo sudar mas que el trasero de un taxista en Bombay.

  Comenzó a animar el resto de las estatuas de la estancia, dos trolls del tamaño de un niño obeso de seis años, un fénix de piedra y una Venus del nilo tratando de taparse las tetas con sus muñones comenzaron a moverse. Las tribunas comenzaron a temblar debido al esfuerzo y de un tiron se salieron de sus posiciones y entonces ocurrió. Harry pudo ver la magia a su alrededor, estaba en todas partes y llenaba su pecho con una sensación calida. Los grandes Matematicos postulan que todo a nuestro alrededor está formado por números. Hablamos de los fractales o la Secuencia de Fibonacchi, patrones de la naturaleza que, gracias la matemática, se pueden leer. desde los caracoles hasta las flores guardan un patrón numérico que la matemática puede decodificar. puede ser representado y entendido en números, pero en ese momento Harry entendió la verdad, no eran números, era magia, todo estaba formado por esta y no podía entenderse, no importaba que tanto trataran las mentes mas brillantes del mundo muggle.

  Era una visión hermosa, pero efímera, y en realidad todo lo que vale pena debe ser efímero, el orgasmo, el placer de un buen plato de comida, sensaciones que Harry ya no entendía lo eran. Solo duro una milésima de segundo, antes de que el niño héroe se derrumbara y perdiera el conocimiento.

  Un elfo domestico sacudía al joven paladín frenéticamente, Tuli casi sufrió un infarto cuando encontró al grandiosisimo Harry Potter tirado en el suelo, además las quemaduras en las murallas y el gran número de butacas esparcidas por todos lados lo hicieron comenzar a temblar.

 -Amo Harry, despierte señor. –Estas palabras habían salido de los labios de la pequeña criatura cinco veces, Tuli estaba a punto de salir a pedir ayuda cuando el adolescente gruño.

 -¿Qué hora es?

-Las nueve, la señora Beth le dijo a Tuli que Tuli debía despertarlo por si el gran Harry Potter se quedaba dormido en el piso otra vez.

  Con algún esfuerzo el joven Gryffindor logro levantarse y se dirigió a su habitación, Harry tenso los músculos de su espalda y hombros siendo recompensado con varios crujidos cuando sus vertebras cervicales y lumbares retornaron a su lugar. En pocos segundos sus harapos estaban en el piso y el ingles se lavaba vigorosamente en la ducha, el agua hirviendo le quemaba un poco la espalda pero no le importaba, su umbral de dolor era muy elevado debido al estilo de vida que había llevado durante casi toda su vida.

  Cuando se preparaba para afeitarse, Harry volvió a observar una vez más sus cicatrices, tres feas cicatrices en el lado derecho de su rostro, nadie podía decir que las vampiresas no cuidaban sus uñas, y la cicatriz en forma de rayo le deformaban la cara. No lo volvían horrible per se, pero las cicatrices en el lado derecho le quitaban expresividad a sus facciones atrapándolas en una mueca seria. Si riera más le habría importado, pero a su  adormecida  mente no podía importarle menos. Su cuerpo también tenía una colección de marcas, en su hombro se apreciaban claramente las huellas dejadas por el cola cuerno, en su brazo derecho se notaban las marcas de colmillos de basilisco y el puñal que Colagusano uso para revivir a su némesis, también estaban las marcas dejadas por los goblins y sus rodillas estaban llenas de pequeñas cicatrices.

  En un mes su barba se había comenzado a poblar un poco más, y aun cuando había partes ralas en sus mejillas, sus patillas y mentón tenían una respetable cantidad de pelo. Su bigote era un poco delgado pero también respetable. Un mes antes eso habría satisfecho su vanidad, pero eso tampoco le importaba ahora.

  Su baño, así como los otros baños en el edificio tenía una campanilla que convocaba a uno de los elfos barberos. En la CIM una de las pocas cosas que todos se tomaban en serio, a parte del bingo que se jugaba los viernes, era la barba, así que contaban con poco menos de dos docenas de elfos que habían sido entrenados por los mejores estilistas franceses y japoneses para el cuidado del vello facial. Incluso dos o tres de las mujeres se habían aplicado pociones para tener barba. Incluso había una competencia de barbas, con un salón de trofeos y todo. Albus Dumbledore era una leyenda en la competencia, su fama solo eclipsada por lo malo que era en el bingo, pero esa es otra historia para otro fic.

   Cuando toco la campanilla un elfo apareció, en otro tiempo le hubiera gustado saber su nombre por buena educación o amabilidad, pero esas palabras habían perdido significado también. El se esforzaba por aprender magia, estudiaba y practicaba veinte horas al día, aunque no sabía porque lo hacía, solo lo hacía. Por un instante, solo por un instante la duda asalto sus pensamientos, y una llama ilumino sus ojos, una flama por la cual sus ojos habían sido famosos. Pero tan rápido como llego volvió a dormirse y solo sirvió para asustar al pequeño elfo debido a su sorpresa le hizo un pequeño corte en la mejilla.

  -¡Disculpe amo! ¡Tomby ha sido tan torpe! ¡Solo deje a Tomby limpiarlo y Tomby se castigara! –Esas palabras lo hicieron recordar algo, y una noción le indicaba que detuviera a la pequeña criatura para que no se lastimara. Solía sentir piedad, compasión y cariño hacia esos pequeños seres, pero eso había sido en otra vida. Una vida donde había dolor y sufrimiento, una vida que no quería recordar.

  Cuando la sangre llego a sus labios, imágenes asaltaron su visión.

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   -¿Por qué no quieres abrazarme Teddy? ¿Acaso te doy asco?

  El bello muchacho, uno de los dos últimos descendientes que quedan de los merodeadores te mira con desprecio y su cabello adquiere un tono índigo, un signo de que esta extremadamente molesto si lo que recuerdas cuando era bebe sigue siendo cierto.

  -NO ES ASCO, ES RABIA. SIEMPRE LOS HAS SALVADO A TODOS, PERO NO SALVASTE A MI ABUELA. –El odio en sus ojos  te hace sufrir, quieres darle excusas, tienes deseos de decirle que querías evitarle ese dolor, que lo habías predicho pero que era algo que debía pasar. –YO LO VI TODO MIENTRAS REZABA, MIENTRAS ROGABA QUE EL GRAN HARRY POTTER VINIERA, PERO TU NO VINISTE. NO LA AYUDASTE.

—————

  -Te quedaras aquí, todavía no es momento de que pagues tu deuda. Snape no te protegió ni te cuido para que terminaras siendo carne de cañón. Dumbledore no murió para que fueras sacrificado en una misión suicida, llegara el día en que me pagues lo que me debes, pero ese día no es hoy ni mañana.

  Una curiosa sonrisa ilumina tu rostro cuando ya es tiempo para irse y verde esmeralda se encuentra con gris acerado, -You know that in another life, you and I may have been as brothers. (Sabes que en otra vida, tú y yo podríamos haber sido como hermanos) Spartacus Blood and Sand capitulo 13.

 Por un momento puedes ver la arrogancia que tanto lo caracterizo cuando eran pequeños. –Pero no en esta. Solo enemigos en esta.

————–

-IS THAT ALL?!

  Estas desnudo frente a un mar de demonios surgidos de quien sabe dónde, uno muerde tu espalda pero un codazo le destroza el cráneo, otro salta para alcanzar tu cuello pero tus manos agarran sus fauces y de un tirón desencajas su mandíbula. Buscas tu varita, no sabes donde esta, quizá enterrada entre toneladas y toneladas de cadáveres.

  No tienes ojos, los perdiste hace milenios, no recuerdas como, pero aun hay luz en esas cuencas y mientras la haya no dejaras de luchar.

  Cicatrices rúnicas llenan casi cada lugar de tu desfigurado cuerpo, no recuerdas como las obtuviste.

  Tu famoso cabello ha desaparecido también, solo quedan quemaduras en tu cuero cabelludo.

  Un hueco en el lado izquierdo de tu pecho deja tu corazón al descubierto, pero es solo un órgano inútil. Beber sangre de unicornio es una idea poco inteligente, eso quiere decir que no eres muy inteligente. Existencia maldita, media vida o algo por el estilo. Es extraño, eso sí lo recuerdas.

  En resumen eres grotesco, vez tu reflejo en los ojos de tu siguiente oponente y te da un poco de depresión. Bueno no es nada que un par de anteojos, una bufanda, un sombrero mexicano y una buena túnica no arreglen. Aunque tendrás que pensar en los anteojos, tampoco tienes orejas ¿Dónde los afirmaras?

   Pero aun así, a pesar de todo aun tienes fuerzas para gritar a todo pulmón mientras arrancas el corazón todavía latente de una abominación, llámalo envidia o como quieras pero siempre vas a por el corazón si tienes la oportunidad. Te parece un travesti que estos monigotes tengan un corazón funcional y tu no, pero te estás saliendo del tema. Todavía puedes gritar a todo pulmón.  -IS THAT ALL?!

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  Harry salió de la habitación luego de observar como el elfo se daba cabezazos en la pared.

  Los comedores de la CIM eran aun más bastos que los de Hogwarts, con un techo abovedado lleno de hermosas pinturas. Miguel Ángel Buonarroti la había pintado cuando el cardenal Riario lo enfrasco en una estúpida espera de un año. Así que para distraerse el feo escultor venia aquí a pintar. El delegado del vaticano siempre empequeñecía la obra diciendo que los frescos que el artista había pintado en su ciudad eran mucho más hermosos, pero nadie le hacía mucho caso. Incluso el pomposo delegado francés hacía todo lo posible por evitarlo.

  Harry se sentó al lado de un gigantesco anciano nórdico, cuyo físico indicaba que aun había vigor en sus viejos huesos, que estaba discutiendo con uno de los elfos de las cocinas. -…no voy a comer ensalada de frutas y cereal.

 -Pero amo, el nuticista dijo a Hipo que debíamos hacer comida balanceada.

  Un anciano sentado en la mesa de al lado también se metió en la discusión. –NO ME IMPORTA LO QUE ESE MATASANOS HAYA DICHO, QUIERO UN ANIMAL MUERTO EN ESTE PLATO AHORA.

  Al parecer una repentina y letal epidemia de infartos, se había llevado a los representantes de Dinamarca, Argentina y Sierra Leona. Después que varios de los delegados de Oriente Medio amenazaran con una guerra santa si es que se dejaba de servir carne, (Los magos islámicos no seguían mucho las reglas de Mahoma con respecto a algunos alimentos, ninguna regla en realidad, pero se divertían demasiado con sus guerras santas y se hacían llamar musulmanes, porque al parecer esa era excusa suficiente para tenerlas.), todo se calmo.

  Por veinte minutos Harry y el anciano comieron en silencio, el joven Gryffindor no era un gran hablador antes, y ahora lo era incluso menos.

  -Harry Potter. –Inicio la conversación el anciano, después de tragarse un trozo de tocino que debía pesar dos libras o más.

  -Solo Harry.

 -Bien, solo Harry, yo soy Folke Magnusson del linaje de los Folkung de Gottaland oriental. –El anciano lo dijo sin las piruletas o la pompa característica de aquellos que quieren darse importancia por sobre sus meritos, sino como alguien que estaba orgulloso de sus antepasados pero no por eso se sentía superior. –Competirás contra mi nieta este año.

  Harry ligo los cabos enseguida. –Blanka. –Después de quedarse un rato pensando decidió averiguar algo. – ¿Tiene un talento especial o algo? –pregunto de una manera muy poco sutil.

  El anciano soltó una risotada. –Eres un verdadero ingles, directo, ingenuo y por lo que he escuchado valiente. –Folke se quedo pensando unos momentos y luego respondió honestamente. –Ella es una muy buena aritmantica. Su única debilidad es herbologia, ya sabes, mucha nieve allá arriba en el norte. Una suerte, ya que no tenemos esas plantas devora hombres o alguna cosa por el estilo, esas plantas asesinas son bastante superficiales y parecen preferir climas más tropicales.

  Por lo que Harry tenía entendido, Aritmancia solo era una especie de sobrevalorada adivinación con números. Y una debilidad en herbologia no era muy invalidante, excepto si había mandrágoras involucradas. A parte de esa excepción, era realmente embarazoso si una planta lograba matarte. –Eso no suena muy impresionante.

  El anciano pensaba lo contrario. –Con gente común no lo es, pero hay unos pocos bendecidos con un verdadero talento para predecir posibilidades. Sus mentes son como las de esos científicos muggles superdotados. Estos pocos superdotados en el campo de la Aritmancia pueden calcular cada posibilidad, cada falla en la postura de su rival, cada trayectoria en sus ataques y si todo eso falla pueden elegir la mejor manera de escapar para luchar otro día. No necesitan tablas logarítmicas o de permutaciones, ellos solo lo saben instantáneamente, ya que su cerebro hace los cálculos de inmediato.

  -¿Cómo es posible?

  -El mejor aritmantico de la historia fue Julio Cesar, eso te dice que es posible.

  Alguna vez había leído ese nombre, hace años o días no lo recordaba, el fue un gran hombre. Un lujurioso insaciable, pero no era realmente la mujer o el hombre lo que lo atraía sino la forma en que los conseguía. La hija de Ariovisto, el rey de los suevos, y Cleopatra eran ejemplos de eso. –Pero no le sirvió mucho cuando fue apuñalado por su hijo.

  -El orgullo le nublo la vista. Y esa mujer Servilia hizo bien en usar a su hijo para vengarse de el por haberla dejado, todo por un montón de caricaturas obscenas. Por eso debemos aprender de ese gran hombre que la vieja historia del gallo blanco es cierta.

 Harry se quedo pensando un momento, miro la hora y se levanto. –A mi no me comerá la zorra.

  Esto origino otra estruendosa carcajada en el brujo sueco, -Ojala que no sea así señor Potter, pero la mitad de la población de este mundo puede sufrir el destino del gallo blanco.

  Cuando Harry salió del edificio, Daniel Flyers estaba esperándolo con algo que hace un mes podría haberlo hecho orinarse en los pantalones de felicidad para luego tratar de averiguar si era anatómicamente posible tener relaciones sexuales con una motocicleta. El monstruo mecánico frente a él hacía que la moto de Sirius pareciera una bicicleta con rueditas de aprendizaje.

  -Hermosa ¿no es así? Harry. –Pregunto Daniel con una sonrisa que podría rivalizar con la de papa Noel antes de lanzarle las llaves. -Los ingenieros y yo la bautizamos como ¨Súper ultra mega aerotransporte de hipervelocidad¨.

  -Es un nombre un poco complicado. –Dijo Harry después de meditarlo unos segundos.

 -La otra opción era Harrycicleta o Harrymoto, pero preferimos la otra opción, le da un aire más místico al vehículo. Además todos los nombres buenos estaban ocupados, pensábamos bautizarla como Batimoto, pero hay derechos de marca registrada que ni siquiera en el mundo mágico podemos ignorar.

  Al ver el volumen de la maquina Harry pensó que quizá no era muy buena idea andar en motocicleta. Era cierto que su padrino tenía una, pero su padrino también podía transformarse en un animal capaz de lamerse los genitales, eso restaba cualquier validez a sus opiniones o acciones. Pero había otra cosa que le provocaba curiosidad. -¿Cómo supo que estaba aquí señor Flyers?

  -¿Se suponía que era secreto? –Dijo en tono de broma. –Harry, yo soy un hombre de negocios y tengo contactos. Además todos saben que estas aquí. Has sido portada en varias revistas y periódicos, el precio de la fama y todo eso, este edificio está rodeado por paparazzi de todo el mundo y aurores italianos.

  Harry observo las calles de Viale Magico, la avenida mágica de Italia hacia que el callejón Diagon pareciera un barrio de indigentes, de inmediato noto que la dependiente de un puesto de helados, un hombre paseando un pequeño cerbero y un cliente en el café al otro lado de la calle lo observaban. Esos debían ser los aurores, los paparazzi eran fáciles de identificar, ni siquiera trataban de ser sutiles, habían formado un pequeño campamento en la terraza que había entre el café y el edificio de la CIM.

  Al demonio, le sería más fácil salir usando la moto. -¿Cómo puedo agradecerle por este regalo? –dijo recorriendo con sus manos la increíble motocicleta.   

  El hombre parecía un poco incomodo. –Mi costoso asesor de publicidad diseño una estrategia para interesar más al público femenino. Quinientos Galleons y solo surgió con la idea de un calendario, las empresas de publicidad son mas molestas que una espinilla en el trasero cuando montas en escoba. No tienes que agradecerme, es un regalo. Pero tal vez podrías posar para unas fotografías en el calendario.

  -No creo que mi cuerpo sea muy impresionante, ni siquiera tengo abdominales desarrollados y tengo muchas cicatrices en el rostro y en el cuerpo. –Dijo Harry como si hablara del clima.

  El empresario solo le guiño el ojo, -¿Quién crees que invento el fotoshop? Además la fotógrafa es una vieja conocida tuya y podría ser interesante para ti.

  Harry  tuvo que ponerse unas botas especiales ya que la motocicleta tenia estribos en vez de las típicas pisaderas, la parte delantera se asemejaba a un hipogrifo, los rayos de las llantas estaban tan cromados que el sol arrancaba hermosos destellos de ellos, el casco era un yelmo medieval, en la parte posterior habían alforjas con hechizos expansores, el acelerador era suave y con solo moverlo unos pocos grados el motor rugía ensordecedoramente.

  -TE PREPARAMOS UN MANUAL- Grito Daniel por sobre el ruido. –DA INSTRUCCIONES PARA USAR TODAS LAS APLICACIONES DISPONIBLES. MISILES MUGGLES, METRALLETAS, RPGs, VELOCIDAD DEL SONIDO, HIELERA PARA LA CERVEZA, DISPENSADOR DE CONDONES Y CIGARRILLOS,  MODO SILENCIOSO, INVISIBILIDAD Y ALGUNAS OTRAS COSAS.  -Con eso le entrego un pesado tomo de unas 700 páginas. –NO TE PREOCUPES HAY MUCHAS ILUSTRACIONES, FOTOGRAFIAS DE MUJERES DESNUDAS, UNA SECCION DE CHISTES, OTRA DE CARICATURAS OBCENAS Y UNA RECETA PARA HACER HAMBURGUESAS ASI QUE NO TIENES QUE LEER MUCHO.

   Harry tenía noción de cómo manejar una motocicleta, así que después tendría tiempo de leer las otras cosas. Pero había un botón que le llamaba atención, el bendito botón rojo. -¿PARA QUE ES ESTE BOTON? –Pregunto a tiempo de que ponía su dedo índice sobre él.

  -CREO QUE ES PARA COMENZAR A USAR… -Cuando estaba a punto de continuar la explicación, el joven piloto salió disparado y una onda expansiva derribo a Daniel. -…la supervelocidad.

  Harry nunca había montado nada igual, tenia visión de túnel y sentía que sus pulmones estaban pegados al respaldo del asiento impidiéndole respirar. Pero cuando la moto dejo de acelerar y alcanzo la velocidad crucero, la presión cedió, lo primero que hizo fue dirigir la moto hacia las nubes para ganar altura.

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  Auror nivel tres Armelle Durand casi se cae del árbol en donde su puesto de observación estaba ubicado cuando sintió el estruendo que venía acompañado de una monstruosa motocicleta. De inmediato dio la señal de emergencia. La moto descendió en la entrada y su chofer cayó de bruces al bajarse del vehículo. Solo tardo unos segundos en  bajar de su puesto y acercarse al individuo, cuando reconoció quien era desenfundo la varita, (Su jefe le había dicho que Potter era un pequeño maldito sicópata jilpollas, con un serio problema de tensión sexual no resuelta), por lo que era mejor proceder con precaución. Harry Potter era requerido por la justicia por herir seriamente a la recepcionista de Beauxbatons y el asesinato de tres individuos desconocidos y tenía órdenes de escoltarlo para que realizara la prueba del torneo antes de llevarlo al ministerio para interrogación.

 -¿Arry Potteg?

 El muchacho se levanto de inmediato y le entrego las llaves de la moto, -Estaciona mi Súper ultra mega aerotransporte de hipervelocidad.

  Lo único que Armelle atino a hacer fue poner cara de estúpida y tartamudear. –Pe…pe…pero.

  Harry la miro un poco extrañado pero recordó un par de películas yanquis que había visto hace tiempo. Ahí entregaban propina, tal vez en Francia también se entregaba propina. Y eso fue todo lo que tomo para librarse de su escolta, un sickle y dos knuts.

  Lástima que ese no era el único obstáculo que los aurores le habían puesto. Una guardia de cuatro aurores estaban apostados en la entrada del edificio principal y lo peor de todo era que el auror con el que estuvo a punto de cruzar varitas cuando echaron su nombre en el cáliz era el líder.

  El tipo había insistido en revisarlo completamente, incluso había tratado de hacer palpaciones anales para ver si tenía algún objeto oculto allí. Pero los otros miembros del grupo se habían negado a permitirlo, aun cuando su líder quería hacerlo, las relaciones entre Inglaterra y Francia estaban algo tensas y molestar a alguien con un perfil tan alto sin razón aparente podía causar un incidente internacional.

  Cuando trataron de hacerle una tercera revisión, la magia que estaba llamándolo para que fuera a tomar su lugar junto a los participantes se hizo irresistible. Un fuego de color azul lo golpeo en el pecho, instándolo a ir a competir.

  El capitán de los aurores lo apunto con su varita, pero antes de que el hechizo fuera pronunciado o pensado, uno de sus compañeros lo obligo a bajarla.

  La sección Inglesa exploto en vítores cuando el joven Ingles entro en el estadio, pero el héroe adolescente no les prestó atención. Al medio de la arena de pruebas había una construcción de piedra, una especie de pasillo de unas doscientas yardas, cubierta de runas y símbolos extraños. Harry reconoció algunos, había estudiado un poco de lenguajes antiguos durante su estadía en la CIM. Miedo, desesperación, pesadilla, infierno y algunas palabras por el estilo eran fácilmente reconocibles por que estaban escritos en runas celticas, pero habían cientos si no miles que él no entendía.

  El chico que vivió se dirigió sin demora hacia la pequeña carpa en donde estaban reunidos los otros campeones y el jurado. Giovanni Medici estaba rezando en una esquina, Blanka estaba haciendo estiramientos y Kirsten Wick junto Marcel Marceau estaban conversando de manera frívola en el centro de la estancia. A su entrada todas las miradas se fijaron en el.

  -Miren todos, el exhibicionista ha vuelto. –Cuando Harry no contesto Marceau siguió molestándolo. –No tan invencible ahora. –Marceau era el típico abusador que debía seguir y seguir hasta conseguir una reacción. El francés comenzó a dar vueltas alrededor del estudiante ingles, pero eso tampoco consiguió una reacción. -¿Nada? Ni siquiera un `jodete`, o un `Maldito franchute`. El niño dorado de los ingleses ya no es capaz de decir nada ingenioso, después de leer esa entrevista que diste en octubre pensaba que eras un gran hablador.

   Harry sabia a lo que venía esto, obviamente Marcel estaba tratando de establecerse como el más fuerte. Estaba haciéndolo de una manera un poco enfermiza, pero haciéndolo al fin y al cabo. Wick tenía una sonrisa depredadora en el rostro y cierto brillo en sus ojos indicaba que le encantaría ver a Harry enseñarle su lugar al francés, pero aun así la divertía ver como Potter era empequeñecido.

  -Me quieren agitar

  Me incitan a gritar

  Soy como una roca

  Palabras no me tocan

(NA: pensaba poner una cita bíblica, pero creo que no hay biblia en mi departamento. Así que use las letras de lamento boliviano)

   Todos se volvieron a mirar a Giovanni, el siciliano estaba mirando a Harry con piedad en sus ojos, desde el rincón en que estaba arrodillado –Tu alma encierra tanto dolor hijo mío.

  -Yo no soy tu hijo. – dijo nuestro héroe.

  -Disculpa hermano, a veces olvido que algunos de ustedes no profesan mi fe. –la voz del seminarista era melodiosa, una voz acostumbrada a cantar hermosos canticos a su señor.

  -Tampoco soy tu hermano.

  -Todos somos hermanos a los ojos de Dios amigo mío. –El estudiante vaticano nunca perdía la serenidad. Años de disciplina le habían dado esa calma serena e intocable, muy diferente al estoicismo autómata que ahora poseía Harry.

  -Yo no tengo amigos, no los necesito.

  -Ooowwww que triste, el niño héroe no tiene amigos. Creo que voy a llorar. –Marcel parecía obsesionado con molestar al chico que vivió.

 -Ya cállate Marceau. Cabeza duele con tu voz de niña, no dejas concentrarme. –Blanka se había enderezado, en otra ocasión Harry habría encontrado su ajustado traje de gimnasia bastante atractivo pero ahora, como todo, no podía importarle menos. –Bonitas botas Potter.

  La mejilla de Marcel comenzó a temblar y su ojo derecho sufría de un extraño tic nervioso. La respuesta no alcanzo a salir de su boca, porque en ese momento entraron los jueces. Los cinco directores y un observador ministerial por cada ministerio. Amos Diggory era el representante ingles, el padre del fallecido Cedric se quedo mirando a Harry con anhelo y tristeza en sus ojos.

  -Hola Harry. –Dijo el atormentado hombre estirándole la mano.

  Por alguna extraña razón el campeón ingles sabia que debía tomarla, el joven sintió algo suavizarse en su interior al hacerlo. –Hola señor Diggory.

 -Yo solo quería agradecerte Harry, gracias por haber matado a Voldemort.

  Aun hoy era difícil encontrar a alguien que dijera el nombre ficticio de Tom. –Usted puede decir su nombre.

  Las facciones de Amos se endurecieron. -¿Por qué no habría de hacerlo? Esa…criatura no era más que un asesino, estoy en deuda contigo Harry Potter. Cualquier cosa que necesites, conversar, tomarte un trago con este viejo, cualquier cosa, solo escríbeme.

  El delegado Italiano tosió de una manera bastante fingida, interrumpiendo la conversación de una manera bastante irrespetuosa, lo que atrajo una mirada de odio de parte de Amos. Pero Harry intervino. –No sea irrespetuoso.

 El hombre iba a responder, pero el director de escuela vaticana le puso la mano en el hombro para disuadirlo. El italiano decidió hacerle caso a Brunner.

  El delegado francés soltó una sarta de palabras que Harry no entendió y luego pasó una bolsa con numeritos. Harry saco el tres. De inmediato Amos se acerco para decirle lo que el francés había dicho. –La prueba consiste en recorrer ese pasillo, hay runas y encantamientos que emularan varios efectos, principalmente el de un dementor y un boggart. También  hay varios lethifolds, personal del ministerio francés intervendrá si uno de estos te traga, pero sería muy desagradable que una cobija flotante tratara de sofocarte. En la mitad del pasillo ahí un lugar en donde podrás descansar dos minutos y tomar un antídoto contra los lethifolds.

  -Gracias Señor. –por alguna razón Harry se sentía cómodo con el hombre, aun cuando la muerte de su hijo había sido culpa suya. Comúnmente eso generaría situaciones incomodas, pero el hombre no culpaba a Harry y esos eran buenos cimientos para una buena relación.

  -Sabes Harry, lo último que dije a mi hijo antes de que entrara en el laberinto fue que debía entrevistarse con Rufus para entrar al cuerpo de aurores después de la prueba, y que no se atreviera a avergonzarme. –El hombre todavía sentía dolor por su perdida, había incluso tratado de quitarse la vida, pero su esposa le había rogado que no la dejara sola. –Ni siquiera un ¨te amo¨ o un ¨mantente a salvo¨, solo un estricto ¨no me avergüences¨. Sé que no nos conocemos demasiado Harry y no creo que usar esas palabras contigo sea lo apropiado. –Después de un momento Amos pensó lo que sería más útil para la ocasión. -¿Conoces la historia de Dédalo e Ícaro?

  -Si señor Diggory.

  -No caigas Harry Potter, ten fe y no caigas. –Con el dorso de la mano Amos se seco las lágrimas y salió de la carpa.

  Kirsten Wick fue la primera en salir. Hubiera sido mejor que Marcel fuera el primero, porque de inmediato volvió a acercarse a Harry. –Que orgia de lagrimas más horrible, es sorprendente como un ingles puede llorar como si fuera una niñita.

  Por un momento los ojos de Harry dieron un destello verde, mas tarde el campeón de Beauxbatons lo tomaría como un truco de luz, pero en ese instante sintió miedo. –Su único hijo murió en esta competencia, así que te pido algo de respeto.

  El joven francés solo atino a asentir. La estudiante nórdica se acerco de inmediato a Harry al ver que Marceau se había callado por fin. –Mi abuelo verte entrenar en confederación, decir que eres muy talentoso ¿No?

  -No sé si soy talentoso, pero si he visto a tu abuelo. Es un hombre bastante bonachón que podría comerse una manada de antílopes de una sentada. –Blanka sonrió ante la acertada descripción de Harry, el apetito de su abuelo era legendario, muchos bardos habían esparcido la historia en la tierra de los godos y los svear. La chica sueca era una cabeza más alta que Harry, este tenía que levantar la cabeza para mirarla a los ojos.

-Me dijo que eres una buena aritmantica.

  -Yo humilde pero más que buena en Aritmancia ¿Hable bien?

  -Hablaste bien ¿Cómo se puede aprender a hacer lo que haces? –Pregunto Harry un poco intrigado.

  -No puedes, yo solo ver formulas en mi mente y saber la respuesta. Claro deber aprender métodos y todo eso, pero eso ser fácil, lo otro solo nacer o no nacer. –La muchacha estiro una de sus manos hacia la cara de Harry y toco sus cicatrices. –Estas ser hermosas, prueba de valentía. Por la forma ser garras de criatura semi humana ¿vampiro tal vez?

  -No recuerdo que fue, ya no.

  -Tu famoso incluso en mi tierra, nosotros no preocupar por señor oscuro, pero siempre escuchar canciones de bardos.

  -¿Por qué no te pones de rodillas y se lo chupas, así te callarías un rato bárbara? –Ya se le había hecho extraño a Harry que el francés estuviera callado tanto rato.

  -¿Qué Decir tu? –Al parecer la estudiante de Durmstrang no era una mujer de paz.

  -Ya me oíste, se nota a la legua que quieres jodertelo. –Dijo Marcel, quizá la sorpresa al ver los ojos de Harry lo había callado un rato, pero no por nada había sido seleccionado como campeón de Beauxbatons. –Oh que bonitas cicatrices, eres tan famoso y valiente. –la imitación que Marcel estaba haciendo era muy poco acertada pero aun así, la muchacha dio un mugido de ira.

  -¿Qué SI YO QUERER ESO? ¿CELOSO? –Eso sorprendió un poco a Harry, pero después de un segundo dejo de importarle. No era conveniente leer mucho en las palabras que son dichas bajo la influencia de la ira.

  Fue una suerte que sonara el silbato antes de que todo siguiera degenerándose y se empezaran a lanzar maldiciones, el siguiente turno era de Blanka. -¿No desear suerte?

  Cualquier idiota podría ver que Blanka miraba a Harry como si estuviera desnudo, en una cama de tomate y lechuga, y con una manzana en la boca. Pero el niño héroe estaba mirando los patrones en la tela de la carpa. A pesar de la torpeza con que se movía la muchacha y de su elevada altura, era hermosa. Ojos azul eléctrico, cuerpo con buenas curvas, abdomen plano (con huellas de músculos abdominales ligeramente trabajados), piernas largas y bronceadas, y un porcentaje de grasa corporal bajísimo a pesar de las cosas asquerosas que comen los escandinavos para combatir el frio.

 -…buena suerte.

  Giovanni se había levantado de su posición de oración y Harry noto que tenía sangre en la túnica, toda la zona donde debieran estar sus rodillas estaba rodeada del precioso líquido vital. –Pase toda la noche rezando, pidiéndole a mi dios que me guiara. Deberías tratar Harry, quizá en el encuentres tus respuestas.

  -Tu dios se ha olvidado de mí.

  El siciliano ladeo la cabeza, en un gesto más propio de un perrito curioso que el de un ser humano. –Dios nunca se olvida de nadie.

  Marcel hizo un ruido de incredulidad, pero Harry se sentía intrigado por el hecho de que alguien creyera tan ciegamente en algo que nunca podría comprobarse. Si bien la magia no podía ser interpretada de manera lógica, podía verse y sentirse, dios no podía. –Ya no necesitamos un amigo imaginario que nos observe desde lo que ustedes llaman paraíso. Hace tiempo que el ser humano dejo de necesitarlo, hace mucho que yo no lo necesito.

  -Pero podrías estar equivocado ¿Acaso no hay una posibilidad de que el exista? Y que crees que te dirá cuando llegues ante él y tengas que confesar que no creías en el.

  -No se puede creer solo porque existe la posibilidad de ir al infierno. –El italiano lo miro con alegría, muchas de las mentes más simples caían ante ese razonamiento. –Además yo ya estoy en ese lugar. –El rostro del seminarista perdió la alegría, él consideraba un deber hacer que la gente a su alrededor se sintiera mejor.

  -Me gustaría seguir escuchando esta jodida discusión teológica, pero es tu turno Potter. Y te doy el consejo de no hacer caso a estos tipos, su iglesia no es más que una empresa de publicidad sobrevalorada.

  Harry no supo cual fue la reacción de Giovanni ante esa acusación, (aunque por primera vez estaba medianamente de acuerdo con el joven francés), porque salió de la carpa para entrar en el pasillo de las pesadillas. Los medios de comunicación de este torneo estaban mucho más desarrollados que los del anterior, una pantalla gigante mostraba el estoico rostro del niño héroe y unas más pequeñas mostraban el interior del pasillo desde diferentes ángulos.

  -Y EL CAMPEÓN INGLES SE PRESENTA ANTE NOSOTROS, NO OLVIDEMOS QUE LOS EXPERTOS NO CREÍAN QUE VENDRIA. HARRY POTTER YA HA GANADO ESTE TORNEO, VEAMOS SI PUEDE LOGRAR EL BICAMPEONATO.

  Su túnica le quitaba movilidad, así que se deshizo de ella y también de su camisa, dejando al descubierto su cuerpo nervudo y flacucho. Un aura levemente visible cubrió su cuerpo como si fuera vapor y con eso dio el primer paso.

  De inmediato sintió el frio dementoresco, y su aura compenso el hecho encendiéndose más. Durante el primer cuarto del recorrido solo vio fuego, como si el mundo estuviera en llamas, personas en llamas corrían por los costados, pidiendo ayuda, algunos rogaban ser salvados otros solo querían morir, querían terminar su sufrimiento. Hubo un momento en que vio a todos aquellos que habían muerto por el cubiertos en llamas, su madre le grito que era por su culpa, por culpa del estaban ardiendo en el infierno. Lo único que lo afecto en cierto sentido fue cuando Sirius se arrastro hacia él, su rostro fijado en la misma expresión de sorpresa que cuando cayó por el velo de la muerte.

  -Lo siento, quien quiera que seas. –esas fueron las únicas palabras que Harry le dedico antes de fijar su mirada hacia adelante, tratando de mirar solo hacia la luz al final del sendero, esforzándose para que su vista periférica no se fijara mucho en lo que ocurría a sus costados.

  De un momento a otro el infierno termino y quedo solo una luz tenue. Por un momento Harry creyó que el suelo había cobrado vida, varias masa informes parecidas a frazadas se movían por este sector, dejando solo un estrecho camino. Aquí no solo hacia frio, también había cierta atmosfera que hacía que el aula de trelawny pareciera una discoteque. Durante solo un segundo Harry cerró los ojos y sacudió la cabeza, eso fue suficiente. Uno de los lethifolds se abalanzo contra él, de inmediato Harry blandió su varita y lanzo un chorro de fuego hacia la criatura. La gruesa columna de flamas no tuvo un efecto notable en el monstruo, solo lo hizo retroceder un par de metros.

  Otra de las mantas devora hombres alcanzo a tragarse su mano izquierda, eso lo hizo caer al suelo provocando que otra se enrollara en sus piernas. Harry sentía como sus parpados se estaban haciendo más pesados, su corazón estaba comenzando a bajar su ritmo y su metabolismo estaba ralentizándose.

   El equipo de prevención de riesgos del ministerio francés estaba listo para entrar, pero no podían hacerlo a menos que el campeón fuera devorado. Tuvieron que intervenir en el caso de Kirsten Wick, y no habría secuelas permanentes, solo una siesta de dos días debida al anestésico que las criaturas poseían en sus jugos digestivos. El antídoto solo servía si la víctima no se dormía, un poco inútil si le preguntan al autor, pero el solo introduce estas aclaraciones triviales para evitar preguntas de aquellos que leen con demasiada atención.

  -EXPECTO PATRONUM. –Un chorro plateado surgió de la varita de Harry ahuyentando a un lethifold que iba a devorarse su cara, el siguiente en ser espantado fue el que estaba tratando de tragarse su brazo. De inmediato logro sentarse y apuñalo con su varita al que estaba enroscado en sus piernas. Esta vez el patronus fue no verbal.

  El Gryffindor se apresuro a salir de este trecho, hasta el primer punto de descanso, en la mitad del pasillo habían ventanas y un antídoto para el anestésico.

  Los bordes de su visión estaban oscureciéndose y sentía mucho frio, pero con un gran esfuerzo logro hacer que su magia lo confortara. Llego gateando al punto de descanso y con dedos torpes abrió el frasquito de antídoto, la pesadez de sus parpados se fue casi de inmediato y su capacidad motora se restableció.

  A través de las ventanas pudo oír el rugido de la multitud y la voz del comentarista.

 -…ESO ESTUVO CERCA, POR POCO Y EL CAMPEÓN DE HOGWARTS NO LO LOGRA. DESEO RECORDARLES QUE LAS MEDIDAS DE SEGURIDAD EN ESTA COMPETENCIA CUMPLEN TODAS LAS REGULACIONES DE LA CIM. ESTA COMPETENCIA ESTA AUSPICIADA POR POCIONES ANTICONCEPTIVAS CHASTETÉ LAS MEJORES POCIONES ANTICONCEPTIVAS DEL MERCADO, MENOS COMPLICACIONES MAYOR PLACER. TAMBIEN SOMOS AUSPICIADOS POR COLÉRE FAIRE CHAUFFER, EL MEJOR PERFUME DEL MUNDO.

  El niño héroe se preparo para entrar a la siguiente etapa, esta prueba era mucho más difícil que la que tuvo que enfrentar hace cuatro años, un dragón era algo bastante directo. Esta vez no cerraría los ojos, la mayoría de las veces centésimas de segundos son las que separan a la victoria de la derrota y en algunos casos a la vida de la muerte.

  La siguiente zona no albergaba nada a primera vista, pero no era bueno confiarse, nunca lo era. Cuando estaba en medio del camino restante, el piso se abrió y Harry cayó en medio de una piscina. El agua le llegaba hasta el ombligo y estaba tibia, una mujer de increíble belleza surgió de las aguas y lo llamaba con un gesto del dedo incitándolo a acercarse un aura de lujuria aun más potente que aquella de las Veelas trataba de influenciarlo. Enseguida se le vinieron a la mente las palabras ¨No todo lo que brilla es oro¨. La debilidad de toda criatura es el placer, estamos dispuestos a hacer cualquier cosa por ella.

  También se le vino a la mente un experimento muggle que había visto en el discovery Chanel o en el Nat Geo ya no lo recordaba, en el cual se le ponían dos opciones a una rata; un botón que producía orgasmos y otro para comida. La rata solo apretaba el botón del placer una y otra vez, nunca comía ni dormía y moría de hambre, claramente la rata tenía sus prioridades bien definidas. Morir teniendo un orgasmo cada tres segundos es claramente la mejor forma de morir, mucho más digna que morir en un cuarto de motel con una prostituta menor de edad y un frasco de viagra vacio.

  Al ver que esa aproximación fallaba, la mujer eligió otro camino y comenzó a sacudir su cabello con las manos. Joyas comenzaron a caer de entre sus dedos, anillos, pulseras, perlas, coronas y una infinidad de otros objetos. Al ver que Harry no podía ser tentado por la lujuria o la avaricia, la mujer comenzó a hacerle ofertas de poder.

  -Podrías ser grande Harry Potter, solo un abrazo y un beso es todo lo que te tomaría para tenerlo todo. Sé que quieres gloria, acaso no deseas ser recordado por los siglos de los siglos. Solo acércate y tendrás todo el poder que quieras, naciones enteras se inclinaran ante ti, riquezas inimaginables, poder absoluto.

   Había cierto glamur en su voz, pero las manipulaciones de la mente no tenían ningún poder sobre él, aun menos cuando venían con ofertas banales. –Yo no necesito eso.

  Una risita salió de los hermosos labios de la criatura. –Mi camino es mucho más fácil, no hay dolor ni pena. Todo te será entregado en bandeja. Tal y como te mereces. Sabes cómo cambia la opinión de ellos, solo te aclaman porque te necesitan, pero solo eres un fenómeno.

  Una maldición que creaba yagas la golpeo en el rostro y Harry frunció el ceño una pequeña fracción, un grave signo de peligro. –Yo no soy un fenómeno.

  Las facciones de la mujer cambiaron y una monstruosidad ocupo su lugar, tentáculos surgieron desde sus caderas y trataron de amarrarlo, pero un fuego surgido de su varita rodeo a nuestro héroe y los apéndices no podían tocarlo. Su voluntad controlaba el Fyendfire, evitando que este lo quemara como lo hizo con el estúpido de Vincent Crabbe.

  La sirena salió de su posición y se fue a lamer las heridas en una esquina, Harry de inmediato comenzó a ascender por la escala que quedo al descubierto, dirigiéndose hacia el último obstáculo. El que probaría ser uno de los desafíos más difíciles de su vida.

  Un hombre lo esperaba en la siguiente habitación, su miedo más terrible.

 Por primera vez desde su encuentro con Grindelwald el miedo lo paralizo. No sabía quién era este hombre, pero su grueso bigote y su falta de cuello le resultaban familiares.

  La oscuridad nublo sus sentidos y la nada comenzó a devorarlo.

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     Parezco un maldito chiquillo, depresivo y encerrado en mi subconsciente. Honestamente no quiero hacer nada, no quiero seguir. Y aunque quisiera no podría porque estoy lleno de heridas, de esas feas en las que se alcanza a ver el hueso o que están gangrenadas, el dolor es inimaginable pero lo prefiero a tener que despertar de esta especie de sueño. ¿Por qué he de despertar? ¿Para que sigan llegando malditos idiotas a bajarme los ánimos? ¿Cuál va a ser la siguiente sorpresa?

   Quizá descubra que en realidad soy hermafrodita, y que cada diez mil años nace una mujer con pene que está destinada a salvar al mundo, o que soy un jodido niño probeta que nació de espermatozoides de Voldy, o quizá descubra que no era solo tío Vernon el que me hacia jugar al ¨Agáchate que vienen los indios¨. O alguna otra mierda degenerada con el vecino raro de Privet Drive numero 9, un chiguagua, un par de elefantes mellizos y un tarro industrial de vaselina, de seguro hay una broma en esa combinación pero no tengo ganas de entenderla. O tal vez lo he soñado todo y soy un maldito gilipollas sin piernas como ese tipo de los súper campeones. Pensándolo bien, esa última sería mucho mejor, prefiero estar postrado en una cama a tener que sufrir todo lo que he sufrido.

  Cada vez me siento más débil en este lugar, pero no quiero abandonarlo, aquí he conocido paz. No es una playa tropical en donde algunas chicas me dan leche de coco y me echan viento con hojas de palmeras, pero sirve para estar en paz conmigo mismo, aunque una pipa de opio o una inyección de morfina no estarían mal.

  Estar tendido sin moverse es mucho mejor que tener que luchar, principalmente porque cada día es una jodida lucha para mí. UNA JODIDA LUCHA DE LA QUE ESTOY CANSADO. YO SOLO QUERIA VIVIR EN PAZ.

  Disculpen por mi arranque de ira, pero es solo que el sarcasmo puede llevarme solo hasta cierto punto. La mayoría del tiempo estoy en paz, pero a veces me dan ataques de ira, tal vez es Tourette o tal vez es rabia desesperada. Pero aun rabioso soy patético, ni siquiera puedo quebrar cosas, no tengo la fuerza para hacerlo. Solo desearía que mi cuerpo se rindiera y se suicidara, debe haber un montón de formas de hacerlo. Así Pansy, Su y Gabrielle serian libres, podrían encontrar a un buen grupo de muchachos y ser felices, todos serian felices si yo no estuviera en la fotografía, mierda, todos habrían sido más felices si yo no hubiera nacido.

  Por un buen rato estoy sin pensar nada, pero de pronto pasa algo y siento un dolor terrible, mi cuerpo comienza a convulsionarse y mis esfínteres se descontrolan. En cierto momento parece que me trago parte de la lengua y no puedo respirar.

  Así que este el fin, si pudiera pensar mejor encontraría palabras más complejas para describir este dolor, pero habrá que conformarse con, ¨duele¨, ¨maldición esto duele¨, y finalmente ¨¨por favor que se detenga¨. Es bastante vergonzoso morir de esta manera, una suerte que nadie pueda verme.

  -HARRY, NO. –Un momento, yo conozco esa voz. En una ocasión lo que más quería era escucharla, pero él no sobrevivió.

  -…Sirius.

  Mi padrino se sienta a mi lado y abraza mi cuerpo, ya ni siquiera siento las heridas. De inmediato las convulsiones llegan a su fin, pero aun así vomito algo verde en su túnica. –Demonios Harry, estas son Armani. Incluso en la otra vida son difíciles de conseguir.

  Un rasposo sonido parecido a una risa escapa de mi boca. Solo Sirius diría una cosa así para hacerme reír mientras estoy muriendo en sus brazos. –Perdón. –Digo con un tono de voz parecido al de un sapo ¡Hey! quizás soy hijo de Umbridge y de algún gigoló borracho, porque ningún hombre sobrio aceptaría algo más que una mamada de ese sapo con tetas. Quizás el autor se la tiraría sobrio, nah ni siquiera el caería tan bajo.

  Sirius abandona la expresión de ira sobreactuada y sus rasgos se suavizan y me mira con lastima, no me molesta que lo haga. Con Sirius siento que puedo ser vulnerable, indefenso como un chiquillo que se ha rasmillado la rodilla y llega llorando donde su tío favorito. Usualmente llegaría corriendo hacia su madre, pero yo no conocí a la mía. Así que Sirius es lo más parecido a una madre que he tenido, Molly Weasley también lo fue, pero al final resulto ser una perra como casi todas las demás personas. –Debes volver Harry, tienes que despertar.

  -No quiero. –yo solo comienzo a llorar y trato de buscar su hombro derecho, ahí no hay vomito, casi muerto pero no huevon. –no quiero. Quiero quedarme contigo.

  -Cuanto deseaba que dijeras eso cuando estuviste en mi casa. Pero habría sido muy egoísta pedírtelo en ese momento y es egoísta pedírtelo ahora. Tienes que vivir.

  -Ya no quiero hacerlo, duele demasiado y estoy cansado. –El solo me da un beso en la coronilla de la cabeza y me abraza con más fuerza. Entreabro un poco mis ojos para ver si hay alguien con una cámara, esto es totalmente vergonzoso y poco masculino, pero me gusta. Nunca me han abrazado con tanto amor paternal, por primera vez me siento completamente protegido. –Solo quiero ir contigo a donde sea que tu vayas.

  -Hay chicas preciosas allí Harry y todas están corriendo desnudas, jugamos póker con montones de cerveza y tienes un lugar reservado en el equipo de Quidditch de tu padre al otro lado.

 -Suena maravilloso. –Digo en apenas un susurro.

  -Pero no puedes ir cachorro, no todavía. Tienes muchas cosas que hacer, monstruos que matar, gente que salvar, posiciones del kamasutra que no has hecho, subir el Everest en escoba, montar un nundu.

  -La gente puede salvarse sola. El mundo estaba muy bien antes de que yo naciera y lo estará después de que muera. –Ya estoy cansado de salvar a esas malditas ovejas. –Y no quiero hacer las otras cosas, no siento ganas.

  -Todavía debes redimirte con Pansy y Su, las has hecho sufrir Harry. Ella son las únicas personas a las que has lastimado sin excusa Harry. –Sirius se está quedando sin razones, para hacerme volver.

  -Ellas serán libres, pueden ser felices sin mí.

  -Hazlo por mí Harry, te lo pido. –Su voz se hace más desesperada.

  -Tu no lo hiciste por mí. Yo te llame. –Mi pecho duele, pero necesito decir esto. –Te llame como si mi vida dependiera de ello, te necesitaba como nunca necesite a nadie. Pero tú no viniste, no llegaste para decirme que todo estaría bien, que solo estabas jugando para preocuparme.

  -No podía Harry, no pude vencer a la muerte. Tu eres la única persona que puede hacerlo. Bueno también dicen que Jesús lo hizo, pero eso no es comprobable. –el me toma la cabeza para mirarme a los ojos. –Debes ayudar a Teddy, el morirá si no lo haces.

  -¿Qué? –Por primera vez me siento preocupado, pero él tiene a su abuela. –Andrómeda lo cuidara.

  -Los engranajes ya han sido puestos en movimiento Harry. Esta vez no afectara solo a Inglaterra y solo tú puedes detenerlo.

  -No puede ser tan terrible. –Que me importa un par de millones de muertes, ya ha pasado antes. Pero en el fondo hay algo que me molesta, Teddy.

  -Estoy hablando del fin Harry, el fin de todo. Los demonios asolaran la tierra y destruirán todo a su paso, y tu eres el único que puede detenerlos. El hombre que ataco tu mente los llevara a la tierra y terminara la historia como la conocemos.

  Maldición ya me convenció de volver, pero de que servirá que vuelva si ya no tengo ganas de luchar. Recuerdo lo que pensé cuando deje a Ginny al final de mi sexto año, si nos hubiéramos reunido antes podríamos haber tenido años, podríamos haber sido una verdadera familia. Haciendo un pequeño paréntesis en el hecho de que al fin y al cabo me estaba alimentando con pociones de amor, no se aquí en el mundo mágico, pero con los muggles drogar a alguien para que se acueste contigo es violación. -¿Por qué tuviste que ir tras Pepe? Podrías haberte quedado conmigo, tu nos condenaste a ambos a una década de angustia. –Mi tono no carga ningún reproche, solo anhelo. No es bueno pensar mucho en los ¨ ¿Qué hubiera pasado si…?¨ pero somos seres humanos y no podemos evitarlo.

  -Aun estoy pagando por eso.

 -Además me debes regalos por doce años de navidades y cumpleaños. –Esto parece una orgia de recriminaciones y lagrimas, así que es hora de subir un poco el ánimo.

  La carcajada perruna que recibo de respuesta me alegra. –Y de que te quejas pequeño mal agradecido. Te di una Saeta de fuego Y Además vomitaste en mi Armani, eso debiera de ser suficiente.

  -También me debes una superfiesta por mis diecisiete. Con mujeres bailando en el caño y un Ferrari de regalo, como esas fiestas de Wild On en E o MTV.

  Durante un minuto o dos nos reímos de cosas banales que no vale la pena mencionar, pero todo llega a su fin, nada es eterno y no puedo quedarme aquí por siempre. –Debes irte Harry, este abrazo ya está en el límite entre lo Hetero y lo Homo.

  -¡Hey! Estoy sangrando en el suelo, eso no lo hace gay. –Digo con fingida indignación.

  -Excusas, excusas.

  Maldición, salvar al mundo. Otra vez. –Ayúdame a levantarme.

  El proceso es lento, pero con la ayuda de mi padrino siento que podría correr una maratón. Me dan nuevas ganas de llorar por esta despedida, pero trato de disimularlo lo más sutilmente que puedo. –Malditas alergias, me ponen los ojos llorosos.

  El da una risita pero también hay lagrimas en los ojos. –Yo también sufro de las mismas. –saca un pañuelo de sus bolsillos y se suena los mocos. –Justo hoy olvide tomarme la píldora para eso.

  No hay alergias en el último cagadero de mi mente, pero ambos nos contentamos con engañarnos a nosotros mismos. No puedo evitar preguntar. -¿Me extrañaras?

  El hace un sonido extraño, una mezcla de estornudo, llanto y risa. –Por supuesto que no lo hare ¿Tu si?

  -Nah, solo estaba chequeando si ese lugar del que me hablas te ha vuelto suave. –una duda que nunca nadie ha podido contestar me asalta. -¿Es real ese lugar?

  -Tal vez si, tal vez no. Existe la posibilidad de que todo esto sea una extraña conspiración de tu subconsciente. La verdad es una cosa hermosa pero terrible, por lo que debe ser tratada con cuidado

  Tenía que ponerse todo Dumbledore conmigo, maldito viejo desdentado lame pollas con una fuga anal. Ahora a salir de aquí. -¿Cómo salgo de este lugar?

   De pronto aparece un cochecito de bebe con una horrible guagua llorando abordo. –Debes tomar al bebe. –Yo lo miro incrédulo, este bebe es Voldemort, o al menos lo que queda de él. –Viviste con esto dentro de ti por mucho tiempo, ahora no estarás completo sin él. Esta criatura hizo lo que yo no pude hacer, te protegió de ellos. Su magia te sanaba de lo que ese asqueroso muggle te hacía.

  Recuerdo que a veces me dormía llorando por el dolor, la correa de Vernon dejaba grandes marcas en mi espalda, pero al otro día estaba sanado. Y es cierto que siento un vacio dentro de mí, lo he sentido desde que derrote a Tom.

  -¿Por qué me ayudaría? –Si no me da una respuesta satisfactoria hare un berrinche, me he sentido cómodo actuando como un bebe.

  -Redención Harry. Todos merecen una segunda oportunidad, el nunca la tuvo.

  Por un momento me dan ganas de vomitar, pero aguanto la bilis en mi boca y me la vuelvo a tragar, no le aconsejo a nadie que lo haga, el sabor es horrible. No tengo nada que perder, ya no.

  Cuando tomo al bebe en mis brazos de inmediato se abre un portal. –Supongo que ahora somos solo tú y yo pequeño demonio, -Supongo que le tocaría la nariz de forma amorosa, si es que la tuviera. Además tiene una especie de baba que le cubre el rostro, así que gracias, pero no gracias, no tocare esta cosa de forma amorosa.

–Vivir realmente apesta. –Digo dirigiéndome a mi padrino.

   La voz de Sirius se vuelve poderosa y en sus ojos veo una fiereza que solo observe en él cuando se mencionaba a Pepe. -Nunca prometen que la vida será un camino fácil, pero prometen que el viaje valdrá la pena. Y te juro por lo más sagrado para mí, que si vuelves, valdrá la pena. Juro que hallaras una razón para vivir.

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Disculpen por la demora, mi pene no se cayó a pedazos menos mal. La vida pasa y a veces nos hace imposible mantener mis promesas. Casi me echaron de mi universidad, solo me salve porque me fue prodigiosamente bien en la PSU en el 2006 (Aparentemente el estado le paga a mi uní por tenerme) y porque tuve excelentes notas en mi primer y segundo año. Y el resto ha estado como la mierda, drogas, adicción a las prostitutas, South Park, cigarrillos, alcohol, masturbación y dulces de menta. Solo me cure de adicción a drogas, según mi sicólogo y mi terapeuta de PNL los otros vicios son moralmente permitidos siempre y cuando no se lleven al extremo. Todo eso tendió a alejarme un poco de Fanfiction. Aunque aun leía los que había en FF.net, claro que cuesta encontrar un fic bueno. No sé cuál es la fascinación con hacer que Harry sea Gay, no tengo nada contra los homosexuales, aparte de estar paranoico porque creo que todos ellos quieren que les recoja el jabón, aunque sé que en el fondo no soy tan sexy como para que todos los gays quieran meterme cosas por donde es anti natural, excepto si eres una mujer. No sé como empecé pidiendo disculpas y termine hablando de sexo anal, quizá sea porque sodomizo a mi prima (en segundo grado, o al menos me engaño que es en segundo grado, es mejor eso ha enfrentar que soy un maldito incestuoso). Esas estúpidas historias que salen en revistas pornos y comienzan con la oración ¨Nunca creí que algo así podía pasarme a mí…¨, son reales.

  15000 palabras creo y ya estoy de vuelta en el ruedo de mi fanfic.

fics en ingles recomendados


Jaime te voy a dar fics en ingles que puedes leer. todos estan en

fanfiction.net

http://www.fanfiction.net/s/4068153/1/Harry_Potter_and_the_Wastelands_of_Time

excelente historia, con un argumento estremecedor.. leela, te juro que esta en el mismo nivel de las historias de Jbern. Joe6991 _________________________ http://www.fanfiction.net/s/2636963/1/Harry_Potter_and_the_Nightmares_of_Futures_Past Historia de viaje temporal tambien, es excelente. Con sus impresionantes 9000 reviews. Todos diran ”Martin o Jos Black tienen mas reviews, pero en FF.net solo se hacen reviews cuando realmente te gusta la historia. ______________________ con el buscador http://www.fanfiction.net/search.php?type=story&plus_keywords=bluer+than+indigo&minus_keywords=&match=title&categoryid=0&sort=0&genreid=0&subgenreid=0&characterid=0&subcharacterid=0&words=0 busca las siguientes historias: -Potter conspiracy (Darklordmike (autor) ) -Resonance (Greengecko) (la mayoria de sus historias son buenas) -Harry Potter and the world that waits (Dellacouer) (este autor realiza buenos crossover.) Por lo otro, busca historias que tengan mas de 50000 palabras y que tengan parejas alternativas. no la tipica mierda Harry/Ginny o Harry/Hermione. tambien la historia debe tener más de 1000 reviews si es que esta publicada hace mas de un año. Bajo ninguna circunstancia leas basura gay, de Harry/Draco o Harry/Snape. cuando encuentres un autor buenisimo, ve su lista de favoritos y lee algunos de esos fics. en resumen los mejores autores, en vez de estar diciendo historia por historia. nonjon jbern joe6991 roschart’s blot dobbyelf lord.

11.- ¿Por qué?


31 de Octubre.

  Eslovaquia, Bratislava, algún lugar de los montes Carpatos.

  Micaela había saboreado el miedo en la sangre de María, a su más leal le había sido encomendada la tarea de estudiar al joven mago, al masacrador de su aquelarre, Harry Potter. Solo unas gotas del preciado líquido rojo le bastaron para ver el poder que este tenía. Y no solo eso, el había dicho en términos bastantes vulgares que los cazaría. La vieja vampiresa estaba aterrada por el posible destino que descendería sobre su gente.

  ¿Cómo era posible? Un muchacho no podía tener tanto poder, un niño no debería poder guiar a un pueblo entero. Sin embargo Harry podía hacerlo. – ¿Dónde esta Mischa?

  -Mi compañero, se quedo vigilando al muchacho. Bastaba con que solo uno de nosotros volviera, es importante seguir observando al chico. Es vital para nuestra sobrevivencia. –Respondió con preocupación la mano derecha de la líder.

  La inmortal noto la preocupación de su amiga, si María estaba preocupada el tema era realmente peligroso. Cuando se vive durante cuatro siglos, estar preocupado no significa solo eso, significa tener miedo. –No podremos detenerlo, no sin ayuda. –Parte de eso era culpa suya, ella no debería haber sido tan arrogante cuando lo enfrento. –Yo le dije nuestra proveniencia, debemos irnos o pedir ayuda.

  -Ninguna de esas opciones es viable, este ha sido nuestro hogar durante casi trescientos años. En cuanto a la ayuda que podríamos obtener, los clanes y aquelarres no se han ayudado desde la derrota de nuestro señor Grindelwald, ojala él estuviera aquí en este momento de peligro. –María hablaba con tono conciso, pensando como un estratega, pero sus comentarios la hacían parecer solo una soñadora.

  Una sonrisa triste asomo en las facciones de Micaela, su antiguo amo le hubiera demostrado a ese mocoso su lugar, y de la forma más humillante posible. Ahora eso no serviría, el conde Vlad dominaba gran parte de los Carpatos, solo habían cinco clanes que no le debían obediencia, seis con el suyo incluido. El antiguo conde no se había molestado en reclamar la obediencia de los vampiros eslovacos, era una suerte porque el poderoso vampiro reinaba con un puño de hierro. Maldito usurpador, Drácula, había aprovechado la derrota del todopoderoso mago alemán para tomar el control. Si solo él estuviera…

   Micaela se regaño de inmediato por sus estupidos pensamientos, no servía de nada soñar ahora. Ella había metido a su gente en un problema, y ella tendría que sacarlos. –No sirve de nada soñar despierto, María. Es solo perder el tiempo, El señor oscuro, Lord Grindelwald, ya no puede ayudarnos.   

  -¿Qué no puedo, mi querida Micaela?

   La dama de la noche quedo estupefacta, sus pupilas se dilataron por la sorpresa y luego de un segundo sus rodillas cedieron, haciéndola caer sobre ellas. –Mi señor, esto es…imposible. El mago oscuro inglés lo mato, o eso oímos.

  -No tengo tiempo para discutir rumores, dile a los otros que deben ayudarte cuando Harry Potter venga a buscar su venganza. Bajo ningún motivo hables con discípulos del conde, todavía no somos lo suficientemente fuertes para enfrentarlo. Ahora debo llegar a Francia tengo asuntos que atender allí.

   Y con eso el responsable de uno de los más grandes genocidios de población mágica desapareció, dejando a dos sorprendidas vampiresas.

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   Todavía recuerdo las palabras que Sirius me dijo, cuando estuve en su casa durante la navidad de mi quinto año. “Todas las mujeres son criaturas raras Harry, hermosas y perfectas, pero raras al fin y al cabo, y sus gemidos femeninos son lo mas sexy que puede haber en el mundo. Pero lo raro es que ellas pueden volverse sicópatas asesinas frente al menor problema; dejar la ropa en el suelo, patear a su gato, robarse su ropa interior como trofeo, no responder sus lechuzas después de tener relaciones con ellas, vomitar algún experimento culinario (Hecho con amor según ellas), tratar de averiguar si su mejor amiga (o aún mejor su hermana, o en el mejor de los casos su hermana gemela) quiere participar en un trío, la lista es interminable pequeño saltamontes. Tu salvación esta en la negación, negar, negar, negar.” Mi padrino estaba equivocado, no todas son así. Pansy y Su son perfectas. Además los gemidos femeninos vienen más de mi parte que de ellas, no puedo evitar soltar pequeños y poco masculinos grititos cuando una de ellas esta empalada en mini mi.

   Sirius trato de enseñarme todo lo que sabía acerca del sexo opuesto, para según él, evitar que la mala suerte de James con las mujeres pasara a mí. Simplemente no le parecía inteligente, asentarse con una mujer antes de los noventa y cinco o cien, obviamente con una chica que podría ser su bisnieta. Lo único malo de la ecuación era que yo carecía del talento de ellos dos, si hubiera seguido ese camino habría terminado virgen a los setenta, en vez de casado a esa edad. Lo más inteligente que he hecho en mi vida fue tomar a Pansy, hacerla mía en cuerpo y alma. Mejor aún, es de lo único que no me arrepiento.

   Ella solo me observa con Su a su lado, ambas son hermosas. Ambas se adaptan a mi cuerpo cuando me acerco a abrazarlas, Pansy besa mi boca mientras que Su trabaja en mi cuello y quijada. Ellas son lo único que me mantiene cuerdo en este momento, si no las hubiera dañado como lo he hecho, en este momento estaría solo. No hay culpa por eso que hice, he pasado el noventa y nueve por ciento de mi vida siendo desprendido, arriesgando todo lo que he tenido por salvar a otros, esta es la única oportunidad que he tenido para ser egoísta. Y no me importa saber que me satisfizo el hecho de serlo, si al fin y al cabo, ser bueno apesta.

    -Dense un besito. –Les digo con entusiasmo, ellas me miran como si estuviera loco. –No sean tímidas.

   Ellas se miran de forma evaluadora, Pansy actúa primero y le da un beso en la mejilla. –No me vengan con esa mierda, acaso quieren matarme. –Ellas tratan otra vez, pero se nota la falta de entusiasmo. Eso mata mi erección más rápido de lo que hubiera pensado posible. Como un niño taimado voy a acostarme, dejándolas a ambas ahí paradas. Me tapo hasta el cuello y me pongo en posición fetal.

   Mis juguetes se acercan y comienzan a masajear mi espalda y mis piernas, yo solo me hago una bolita usando la popular técnica del armadillo. –No estoy de humor. –Se que sueno como una jodida mujer casada, o al menos eso me dijo Sirius que las mujeres casadas decían cuando están enojadas. Ellas siguen insistiendo. –No quiero, ustedes dañaron mi sensibilidad masculina. –Si solo mi padrino pudiera oírme, le daría una apoplejía al ver como rechazo a las dos chicas, estoy seguro que me desheredaría de inmediato si me viera actuar así.

  Me quedo acostado tres minuto, o tres siglos según me parecen a mí, cuando escucho el sonido de besos. Mierda, creí que la etapa de escuchar cosas que no existen ya había pasado. Desvió mi cabeza lentamente para ver que están haciendo las muchachas, OHHH Merlín, realmente están besándose, Holly shit acción de lenguas.

   Se nota a la legua que Pansy lleva la batuta en la ‘interacción’ ¡Pansy le acaba de tocar una teta! ¡Pansy le acaba de tocar una teta a Su!

  Lentamente me levanto, no quiero interrumpirlas. Cuidadosamente me pongo tras Su y mi mano baja a su entrepierna, el calor que emana de su coño es impresionante y produce que mi erección se vuelva dolorosa. Con solo apretar su botón de placer ella hecha el trasero hacia atrás, presionando mi endurecido miembro, eso casi me hace morder mi lengua. Mi chinita corta el beso y comienza a respirar entrecortadamente apoyando su boca contra el cuello de Pansy, esta fija sus ojos en los míos mientras masturbo a Su. La intensidad de nuestras miradas, nos da una especie de conexión, que va más allá del sexo, mucho más allá. Es como si sintiéramos placer en nuestras mentes, nuestras auras se tocan y la mía, siendo mucho más grande que la de mi Slytherin favorita, subyuga y envuelve a la suya.

   Después de provocar un orgasmo en mi juguete asiático, mi otro juguete prácticamente me asalta sexualmente, obligándome a tenderme en la cama. Pansy; lame, besa, muerde y succiona la piel de mi estomago y pecho. Su mano se dirige a mi pene y comienza a hacerme una paja, eso me saca un par de siseos y me hace agarrar las sabanas con fuerza, tanta fuerza que mis nudillos se ponen blancos. Una Su reenergizada se nos une y entre ambas comienzan a darme la mejor mamada de mi vida. –Me da gusto, que AAAAAAh…prendieran a compartir. SSSSSSSSSi oh Siiiiiiiiiiii, soy un maldito suertudo.

  La astuta Slytherin se ocupa de la cabeza y el tallo, mientras la inteligente Ravenclaw trabaja en mi escroto. Pansy toma aire, preparándose para meterme entero en su boca. Mi respiración se vuelve mucho más agitada cuando su nariz toca mi pelvis, cuando su lengua sale por un lado de su boca y comienza a lamer mis bolas, tengo que tomar una almohada y ponérmela en la cara. –Para, para, ya casi no aguanto. –Digo con una voz ahogada por el cojín.

   Una sonrisa gatuna se asienta en el rostro de Parkinson, si algo se en esta vida, es que esta noche va a ser muy larga y voy a disfrutar cada hora, cada minuto y hasta los más míseros segundos de ella.

   Me doy un minuto para descansar, pero el show que tengo frente a mí me hace llevar la mano a mi pito. Últimamente he descuidado a mi amante más antigua, manuela palma. Ni siquiera duro tres minutos cuando estoy manchando mis manos con una sustancia similar al concentrado de jugo de piña. Una pena realmente, mi primer orgasmo podría haber sido mucho más interesante, pero la noche esta recién comenzando.

 (N/A: Sé que este trío no esta resultando tan excitante, es muy difícil escribir este tipo de escenas. Hay seis manos, tres bocas, dos culos, dos vaginas, etc. Nunca he jodido con dos personas al mismo tiempo, así que si alguien lo ha hecho y tiene una buena narrativa, por favor ofrézcase como voluntario a escribir alguna escena posterior.)

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Narrador: cuatro horas, dos eyaculaciones normales y dos eyaculaciones precoces desp-

Harry: ¡Eyaculación precoz! ¡¿Eyaculación precoz?!

Narrador: Claro que eyaculación precoz, hombre minuto. Ya veo los titulares de corazón de bruja ‘Harry Potter, el mago más rápido del hemisferio norte’.

Harry: CALLATE, veremos que dices cuando te muela a golpes.

Narrador: No en las bolas ni en la cara. No en las bolas o en la ca… AAAAYYYYYY

Narrador asistente: Cuatro minutos, una nariz rota, dos costillas rotas, dos resentidas, un ojo de mapache y repetidas patadas a las bolas. Harry Potter, el mejor mago del mundo, un semental solo comparado con actores pornográficos con ascendencia nigeriana, un hombre que debiera recibir el titulo del mejor amante del mundo, del universo mejor dicho, deja de golpear a nuestro narrador principal.   

Harry: Debería ser mi agente, señor narrador asistente. Mi reputación nunca ha sido la misma desde que este tipo Radcliffe, se puso a joder con caballos, el estar desnudo en una obra de teatro lo puedo tolerar, la zoofilia no. Quizá te mande una lechuza un día de estos.

Narrador asistente: ¿Tienes seguro dental?

Harry: Seguro dental, convenio con las mejores clínicas, un automóvil de la Warner, una membresía a la revista Play boy, te puedes tirar a Ema Watson y lo mejor de todo es que puedes trabajar borracho.

Narrador asistente: Si tú pagas los tragos está bien.

Harry Potter: No presiones mi bondad, estaremos en contacto.

Narrador asistente: Y con eso, Harry Magno, el mejor de todos, se retira.

Narrador: ¿Por qué… ¿Por qué no… ¿Por qué no me… ayudaste?

Narrador asistente: Acaso estás loco, el tipo tiene a Su ‘Jackie chan’ Li de guardaespaldas, no me voy a arriesgar a ser golpeado también.

Narrador: Estás casado con mi hermana y yo te la presente, creí que eso valía de algo.

Narrador asistente: Tu hermana es bastante fea, tengo que tirármela estilo perrito por que si la jodo cara a cara es como verte a ti con pelo largo, así que no me hiciste un favor.

Narrador: Est… Est… Estás despedido.

Narrador asistente: Yo renuncio, y dile a tu hermana que quiero el divorcio. Ahora tengo un mejor trabajo. Adiós.

Narrador: ¿Por qué a mí? Me vestí de sacerdote mientras me tiraba a mi novia, pero eso no es gran pecado ¿Por qué me castigas dios?

Narrador asistente: Nuestro narrador principal se soba sus adoloridas bolas mientras piensa su siguiente movida.

Narrador: Ya vete maldito traidor. Ahora mis queridos lectores, seguiremos con la perspectiva en primera persona, no puedo narrar así. Espero comentarios de protesta por este pobre trato a mi persona, saque bastantes puntos en mi PSU, debí haber sido doctor como mi mamita querida quería. Debí haberme quedado narrando las historias eróticas de caperucita roja y blanca nieves, los siete enanitos eran bastante simpáticos.

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   Estoy enterrado hasta las bolas en el ojete de Pansy y con la cara entre las piernas de Su cuando la premonición o lo que sea pasa ante mis ojos, un caleidoscopio de imágenes invade mi mente. Mi vista se detiene en una imagen en particular, la del hombre de ojos rasgados echando un pedazo de papel en el cáliz de fuego. De alguna manera se lo que el papel contiene, mi nombre. De inmediato saco la jugosa concha de Su de mi rostro y con movimientos rápidos pongo a Pansy en un misionero anal. La posición me incomoda un poco, así que desenfundo de su puerta trasera y entro por la puerta principal.

   Alguien puede estar poniendo mi nombre en el cáliz en este mismo instante, pero no sería sabio enfrentarlo con bolas azules. Mi sentido común, ya saben ese lugar en tu cerebro que usualmente esta suprimido por lo que tu otra cabeza piensa, debería haberme gritado que saliera de inmediato a detener al bastardo que planea poner mi nombre en el cáliz, pero el maldito sentido común no lo hizo. Debe haber estado ocupado, masturbándose en algún baño de una carretera.

 Acelero el paso de forma casi inhumana, haciendo que Pansy gima con aun más fuerza y que mi aura brille con fuerza a su alrededor, acariciando su piel suavemente. Casi termino, falta poco, ya casi anoto, solo cinco segundos más, ya termine.

   De inmediato hecho a correr, en ningún momento me detengo a pensar en el hecho de que estoy desnudo, bueno, si pienso en ello pero no me importa. Mi magia me mantiene calido e impide que mi pene semi-flácido se encoja por el frío, y me haga pasar una vergüenza. Pansy no presta atención, quizá sea por el gigantesco orgasmo que acabo de darle, no que se espere algo más del amo sexual Potter. Por el rabillo del ojo, veo a Su poniéndose una túnica por sobre la cabeza. Bajo las escaleras de dos en dos, sin imprimir mucha velocidad a mis zancadas. Lo más seguro es que Madam Máxime haya puesto defensas en el cáliz para evitar que alguien ponga el nombre de otra persona en el artefacto. No creo que sea tan estupida, no después de lo que paso en Hogwarts hace cuatro años. Entro al palacio por la puerta lateral que lo une con la torre, el contraste se hace notorio de inmediato. Mis pies desnudos ya no pisan en ásperas piedras, ya desgastadas por el tiempo, sino que se apoyan en un mármol pulido y con un brillo que refleja la luz de algunos candelabros. Su va a unos cuantos pasos tras de mí, las escaleras no se mueven como las de Hogwarts, eso juega a mi favor.

   El conserje de la escuela me ve cuando estoy en uno de los pasillos laterales del Gran Salón, el viejo grita una  sarta de palabras en francés, que no entiendo, antes de correr tras de mí también. Un reducto súper cargado hace un buen trabajo con la puerta oeste del salón, arrancándola de sus bisagras, madera imbuida de magia mi trasero.

  Veo al hombre de ojos rasgados arrojar mi nombre a la gigantesca copa de madera, sus vestimentas lo hacen parecer un jodido ninja. Mi mente esta en el proceso de lanzar un accio, cuando alguien me golpea, impacto me alcanza en el hombro derecho, lanzándome por los suelos. Mis reflejos me hacen girar, para evitar dar mi espalda o desproteger mi flanco derecho. De inmediato lo veo, el tipo está prácticamente sobre mí, apuntándome con su varita. Siento los tentáculos de oscuridad arremolinándose en su varita, formando la maldición asesina. Mala suerte que Su haya llegado en el momento justo, mala suerte para él claro esta.

  Un aturdidor lo alcanza en la cabeza, de inmediato tres maldiciones se dirigen hacía mí y dos hacia mi bella Ravenclaw. “Glisseo!” pienso con fuerza, haciendo que el suelo a sus pies se ponga resbaloso para hacerla caer. Ni siquiera una décima de segundo después grito con todas mis fuerzas. – ¡Aegis Contego!

   Un domo plateado me protege de las maldiciones, el chino que arrojo mi nombre al cáliz lanza un dardo, mis reflejos me hacen lanzarme al suelo. El objetivo no era yo, el mago que Su aturdió comienza a derretirse. Los seis ninjas restantes comienzan a correr hacia la puerta principal, -No lo harán, no huirán. –Aulló al comenzar a perseguirlos. Su trata de levantarse, pero vuelve a resbalarse, un movimiento de mi varita regresa el suelo bajo ella a la normalidad.

  Mis enemigos ya salieron del salón, comienzo a correr con rapidez pero no es suficiente. Apunto al suelo y lanzo un depulso, hay reglas de la física que no puedes violar en todos los escenarios; cuando ejerces una fuerza contra un cuerpo, este ejerce una fuerza de reacción contra ti. Quizá pueda ser despreciable en la mayoría de los casos en los que usas magia, pero cuando lo haces con un objeto tan grande como la tierra esta regla se cumple. De un solo salto recorro veinte metros, un hechizo me hace caer livianamente para evitar lastimar mis tobillos. Lo hago una vez más y en menos de dos segundos he recorrido una buena distancia. Una suerte que no hayan habido mesas y sillas, sino me habría partido la espalda.

  -¡Atrum chain levitas!– Grito apuntando a una de las estatuas de hielo que adornan la gigantesca recepción del colegio, la recepcionista esta tendida sobre una mesa, dormida de alguna forma, lo suficientemente lejos de la explosión que provoqué para estar a salvo. Franceses locos, tener una recepcionista las veinticuatro horas del día.

  Pedazos de agua congelada saltan en todas direcciones, alcanzando a dos de los individuos. Los cuatro que quedan se cubren con un escudo plateado, similar al que acabo de usar hace menos de un minuto atrás y siguen corriendo. Miro hacia atrás y veo a un grupo de profesores corriendo hacia aquí desde el Gran Salón. Cuando paso por sobre los dos ninjas alcanzados por el hielo, veo que están comenzando a derretirse.

   Salgo al aire libre, y veo algo impresionante. Creí que algo así solo se veía en las películas chinas de la tele, los chinos van saltando por las copas de los grandes arbustos que conforman el laberinto que hay en los jardines de Beauxbatons, parece como si flotaran. Veo que ya hay luces encendidas por todo el palacio e incluso en la torre de Hogwarts, Pansy debe haber despertado a toda la torre, mientras el conserje de la academia alerto a todos los profesores franceses.

   Comienzo a correr, cuando llevo bastante velocidad concentro gran poder en la punta de mi varita, voy a lanzar el depulso más poderoso que pueda, estoy curioso por saber cual será la distancia que salte. La magia esta empezando a ser expulsada de mi varita, cuando una muralla de fuego se alza delante mí. El salto que doy me hace pasar la barrera, pero un muro de fuego negro mucho más alto se me presenta más adelante. Lo que estoy apunto de hacer parecerá loco, pero no hay nada más que pueda hacer. Aplico Accio sobre la tierra, igual que en el hechizo anterior la tierra ejerce una contra fuerza al tratar de hacer  el hechizo convocador. Solo un potente encantamiento amortiguador me salva de quebrarme hasta las uñas de los pies.

  -Harry Potter, al fin nos conocemos. –De inmediato me giro hacia mi izquierda, una figura encapuchada esta aplaudiéndome suavemente. –Una movida bastante inteligente.

  -¿Quién diablos eres? –Ahora si que estoy furioso, el tipo casi me fríe como si fuera una maldita patata. –Te lo preguntare solo una vez más ¿Quién eres?

  El desconocido tiene la desfachatez de hacerme esperar unos segundos antes de contestar. –Tú sabes quien soy, mi muchacho.

  -¡YO NO SOY TU MUCHACHO! –Mi boilingballs-meter (Hinchapelotametro) esta alcanzando el nivel de lunático.

  -Cierto. Solo Vernon, puede llamarte así ‘su muchacho’. –El sarcasmo gotea de su voz, esto me da mala espina.

  -¿Qué quieres decir? ¿Qué demonios quieres conmigo? –Necesito saber más, hay algo importante, algo sobre mí.

  -Solo que te me unas Harry Potter, podríamos cambiar el mundo juntos. Podemos hacerlo un mundo mejor. –El bastardo evito responder la primera pregunta, cuando hago una pregunta espero una respuesta.

  -Así que te gusta jugar con fuego, juguemos.

  La columna de fuego esta comenzando a formarse en mi varita, cuando mi magia explota en mi mano, haciéndome caer de espaldas en el césped. – Tienes bastante potencial, Harry. Podrías ser grandioso, el más grande en siglos. Únete a mí y aprenderás lo suficiente como para alcanzar tu verdadero potencial. –Su voz esta llena de carisma, y me ofrece justo lo que yo quiero. Ser él más grande de todos.

  -Acaso tienes un maldito grupo de estudio, o algo así. Harry Potter no se une a nadie, otros se unen a mí. -Este viejo esta loco, que vaya a algún nerd Ravenclaw con ese cuento de aprender cosas de él.

  El extraño suelta una risita elegante, casi femenina. –Que sentido del humor señor Potter, pero hablemos en serio.

  -Primero respóndeme ¿Qué quisiste decir cuando dijiste que era ‘el muchacho de Vernon’?

  -¿Acaso no lo recuerdas? ¿No recuerdas lo que él te hizo cuando tenías siete años?

  Por primera vez en mucho tiempo siento algo frío recorriendo mi espalda, miedo. Vernon no puede haber hecho algo así, no puede haberme hecho cosas. Cosas que ningún adulto debería hacerle a un niño de siete años. -¡MENTIROSO!

  Es mejor refugiarse en la ira, esta me da una frialdad increíble. Hago la finta de convocar un trueno, apenas siento la magia en la punta de mi varita siendo aplastada doy un giro a la derecha y lanzo un cortador de fuego. –Flamma lacero.

  El encapuchado se sorprende, pero alcanza a levantar un pedazo del suelo para protegerse. -¡VERCUNDUS! –Grito con todas mis fuerzas, nuevamente siento algo presionando en la punta de mi varita, pero solo sigo adelante y le agrego más poder. Se oye un BOOM y el hechizo sale catapultado hacia mi enemigo, lo único malo es que parte del hechizo reacciona contra mí. Siento una presión en la mano y creo que me trisé un hueso del dedo anular, pero mi varita sigue firme en mi mano derecha.

  Una nube de polvo se levanta cuando el hechizo hace contacto con la barrera de roca.

  -¡BASTA! – Grita el lamepollas de la capucha. El polvo se asienta en un mero momento y un segundo después, una masa de magia se dirige hacia mí. Pongo todo mi poder en un escudo, pero no sirve de nada.

  De inmediato hay flashes en mi cabeza, pero estos no predicen el futuro próximo, sino que un lejano pasado.

 -No tío Vernon ¡Por favor!

Los pantalones del pequeño están mojados, el pobre se ha orinado, su miedo es terrible.

-Los pequeños fenómenos, merecen ser castigados. Ahora muchacho, serás mío. Serás mi muchacho bueno después de esto.

La escena se acelera en mi mente, el pequeño vomita y comienza a entrar en convulsiones mientras el hombre, mi tío, lo viola.

Después todo queda borroso, hasta que aparece un hombre de rostro triste. Jamás he visto a alguien tan triste, ni siquiera la visión del unicornio muerto que vi en mi primer año se compara con la tristeza que veo en sus facciones. Yo conozco a este hombre, él fue mi mentor, Albus Dumbledore. –Lo siento Harry, esto es por el bien mayor. Jamás llegara a estos extremos otra vez, te lo prometo.

 Después solo hay una luz.

  Estoy en el suelo, algo me impide respirar. Desesperadamente manoteo mi cara, sacando el vomito que cubre mi nariz.

  Y finalmente lo pierdo, veo todo tañido de rojo, siento cada vena en mi cuerpo dilatada por la furia. Así es como trata el destino a sus héroes, entonces no quiero creer en el destino nunca más.

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 –Podrás perdonarme Harry, nunca quise causarte tanto dolor.

 Tu expresión es indiferente, todavía no ha llegado el momento en que puedes sentir otra vez, pero aun así algo te dice que no puedes perdonarla. –Lo siento, no puedo perdonarte. Tú que eres la parca que hila mi vida, la antorcha que enciende mi camino, podrías haberlo evitado. Podrías haberlo evitado todo.

 Ella solo te mira con amor, curioso como ha expresado tu amor, pero ahora vives fuera del tiempo y solo la vez una vez cada mil años o al menos lo sientes así, puede ser un parpadeo, o un millón de años en el mundo de los mortales. Pero no lo crees así, quizá algún día puedas volver. –Lo siento amor mío.

  No puedes evitar verte a ti mismo como un masoquista, no puedes sentirte como uno, pero sabes que lo eres. –Lo sé. Si no lo hubieras hecho, no habría recibido el regalo que me diste hace tanto tiempo. Aunque no pude disfrutarlo más que meros segundos, es lo mejor que he tenido. Pocos días antes de eso me hiciste pelear con cabeza de calabaza, podrías haberme dado unos pocos días más, deberías haberme dejado descansar.

  Ella solo te mira triste antes de marcharse. –No vale la pena pensar en lo que hubiera pasado. -sabes lo que pasara, dejaras de pensar como un humano por quien sabe cuanto tiempo, pero solo así puedes sobrevivir aquí. Solo así puedes mantenerte con vida en un mundo lleno de demonios y criaturas oscuras.

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  -¿Qué me hiciste? –Por curioso que sea el hecho, no estoy gritando. -¿Qué mentiras pusiste en mi cabeza?

  La figura se inclina un poco y por la luz del fuego puedo ver sus ojos, brillando como si fueran dos zafiros. –Sabes que no es una mentira Harry Potter.

  -Mentiroso. Estás mintiendo. –Quizá no grite para hablar, pero a la hora de usar magia uso mis pulmones a toda potencia. Un chorro de fuego sale disparado desde mi varita ¿Por qué siempre uso fuego? Solo por el simple hecho de que me encanta ver quemarse a los bastardos que me enojan, burn baby, burn. Cuando la llamarada impacta contra su escudo sale expulsada en tres direcciones distintas.

   Las estatuas de dos fuentes cercanas cobran vida, las figuras de un material cristalino, son el testimonio de una raza extinta hace milenios, los elfos. De inmediato recuerdo la batalla que presencie en el ministerio, una suerte que sea legal disparar un AK contra algo no-humano.       

Al cancelar el fuego, lanzo un AK contra la estatua que se acerca por mi derecha, ni siquiera quedan pedazos, solo polvo. De inmediato siento asco, me dan arcadas y tengo que llevarme las manos al estomago, pero ya no hay nada que vomitar. Quizá usar la maldición asesina no fue muy buena idea.

  Tengo los ojos cerrados cuando recibo un golpe en mi flanco, de inmediato salgo expulsado contra la barrera de fuego tras de mí. El azote que doy en el suelo hace que mi espalda duela como si hubiera recibido la cruciatus por unos segundos, de inmediato dos profesores se acercan a levantarme, pero no acepto su ayuda, no la necesito.

  A mi derecha Slughorne y Madame Máxime y los otros directores están atacando la barrera sin ningún tipo de éxito. Sacudo mi cabeza para desvanecer las estrellas que llenan mi mirada, después saco la varita de mi mano derecha y aplico un encantamiento sanador en mi dedo anular.

  Mi bella Ravenclaw me abraza, sin duda contenta de que este bien, pero siento rechazo. – ¡No me toques! –Digo antes de empujarla, siento nauseas de mi mismo, no quiero que nadie me toque.

  -Harry, cálmate. Todo estará bien. –Ella trata de tocar mi hombro, pero mi única respuesta es una bofetada que la manda por tierra.

  -¡TE DIJE QUE NO ME TOQUES! –La barrera sigue ahí, este come mierda aún no se ha ido. Haciendo eses me dirijo hacia el muro de fuego.

  Slughorne me ve de inmediato. – ¿Qué estas haciendo Harry? –Ni siquiera lo miro. –Señor Potter, deténgase.

  No siento ningún dolor cuando cruzo las llamas, ni siquiera un cosquilleo en la piel. –Tan valiente, después de todo lo que te ha pasado creí que perderías las ganas de vivir. Sobretodo ahora que sabes lo que Vernon te hizo.

  No debo creerlo, mientras no lo crea, no será verdad. No es verdad, no es verdad. –Mentira, Dumbledore nunca hubiera permitido que algo así pasara. El debe haber puesto algo en la casa para advertirle si algo así pasaba. El me amaba, Dumbledore nunca lo habría permitido, él habría detenido a Vernon.

  Mi enemigo me responde con una carcajada. –Claro que puso algo en la casa, puso runas para influenciar a Vernon. Esas runas hicieron que Vernon te golpeara durante todos esos años, esa magia hizo que Vernon te violara.

  Esta vez ni siquiera siento nauseas. –Mitómano de mierda, -Solo susurro las palabras. – Avada kedavra.

  Él solo vuelve a levantar un parte del suelo, y luego se para sobre el montón de escombros que queda como resultado de mi maldición asesina. –Tirando maldiciones asesinas como si fueran confeti ¿Qué paso con el niño héroe?

  -Tú lo mataste, tú haz hecho que se muriera lo poco que quedaba de él. –Mis rodillas ceden y dejo de luchar. Llevo mis manos a mis hombros, para abrazarme a mí mismo, pero incluso eso me produce asco y rechazo. Ni siquiera puedo tocarme yo mismo.

  De inmediato me vuelvo consiente de mi desnudez y me avergüenzo, conjuro una sabana con un agujero para la cabeza y me la pongo de manera torpe. Todo esto solo genera risas burlescas en mi enemigo. –Oh Harry, este no es momento para ser tímido. He visto fotos tuyas de cuando eras un bebe, y créeme que no se veía como si tu pene fuera a ser impresionante, así que no te preocupes, nunca diste grandes expectativas con respecto a eso.

  – ¿Fotos mías? ¿De cuando era bebe? –Ni siquiera me importan los insultos hacia mi pene.

  -Albus me las mostró, hace años.

  Dumbledore tenía fotos mías, quizá me quería realmente. – ¿Él me amaba? –Ya no lo estoy afirmando, estoy empezando a dudar y me duele el pecho. Debo haberme golpeado muy fuerte en alguna de las caídas, esa es seguramente la razón de ese dolor.

  -¿Quién?

  -Dumbledore.

  Eso solo desencadena otra sarta de carcajadas y mi cabeza se hunde entre mis hombros. –Esperaba encontrarme con un guerrero, pero solo eres un niño débil ¿Si acaso té quería? Creo que sus acciones hablan por si mismas, nadie puede amar a alguien y hacer lo él hizo. Solo eras un arma para él, su experimento, un héroe perfecto. Distas mucho se ser un héroe perfecto, no podrías ser más imperfecto, no eres más que un proyecto fallido.

  Varios hechizos impactan la muralla de fuego negro y esta se debilita, los aurores están aquí. No que me interese mucho, quizá sean la elite de los departamentos de reforzamiento de la ley mágica, pero para mí o para este hombre solo son insectos. Aun así, sus números pueden hacer la fuerza.

  Mi cabeza se hunde aun más entre mis hombros, y mi espalda se encorva como si estuviera esperando el golpe de gracia. Es realmente sorprendente como una persona se queda sin hacer nada cuando has tocado un tópico realmente doloroso, solo se queda ahí esperando a ser golpeado, no de manera física sino que con palabras. 

  Le tengo miedo a este hombre, él sabe mi secreto. La figura encapuchada se acerca a mí, cuando estira su mano para tocarme cierro los ojos y comienzo a temblar. –Me has decepcionado Harry Potter. –Desearía dejar de sentir, pero hay una especie de viento, un viento que sopla desde lo alto. La brisa me dice que siga sintiendo, que todavía no es momento de rendirse.

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   El hombre se llevo las rodillas al pecho y se abrazo las pantorrillas con fuerza. –Por su puesto que él te quería Harry, con toda su alma. Si solo el destino no hubiera puesto el peso del mundo sobre sus hombros, quizá Albus hubiera podido evitarte tanto dolor.

  Grindelwald observo las murallas de su nuevo hogar, el castillo de Rheinfels durante largo rato. Recordando las ordenes que Albus Dumbledore le dio, ‘Fue terrible ver la forma quebrada del pequeño, tu deberás liberar el bloqueo que puse en su mente.’ Eso le había parecido raro al antiguo señor oscuro ¿Qué objeto tenía torturar, más de lo necesario, la mente del futuro salvador del mundo mágico? Sus hombres habían violado a decenas de miles durante la segunda guerra mundial; hombres, mujeres, niños, ancianos y incluso bebes habían sido las victimas. Claro que él nunca había tomado parte en un acto así, pero aún así lo había tolerado. Al fin y al cabo muchos de sus hombres se habían unido a sus filas por la promesa de las violaciones, la tortura y el robo. Muchos hombres pueden volverse bestias cuando tienen a un ser humano a su merced, en especial al ser influenciados por la sed de sangre que los demonios daban a sus fieles.

   No se arrepentía de todo lo que sus hombres habían hecho, si bien al principio quería dominar al mundo muggle para asegurar el futuro de los magos, todo eso había desaparecido cuando hizo contacto con los demonios. La legión del fuego, le había hecho cambiar la perspectiva que tenía de todo. Cuando un mundo se vuelve corrupto debe ser destruido para que otro pueda ser creado, y solo algunos elegidos podrían vivir en ese nuevo mundo. Él no se hacia ilusiones de vivir en ese nuevo mundo, Gellert era un monstruo, y como tal debía morir cuando el resto de este mundo fuera destruido. Su tarea había sido debilitar a las fuerzas que podían oponerse a los demonios, Archimonde Había sido muy claro al respecto. Albus lo había detenido, pero todavía estaba ligado por su juramento, tarde o temprano tenía que ayudar a los demonios a cruzar, aunque fuera de forma involuntaria.

  Gellert recordó aun con más fuerza, la respuesta que Dumbledore le había dado al preguntarle el porque de la tortura del niño. ‘El ser oscuro no es el hacer cosas malas, llegara el momento en que el amor no le servirá a Harry, y cuando eso pase él debe dejar de sentir. Un héroe perfecto no siente, el guerrero ideal es solo una maquina sin sentimientos, solo hay oscuridad en su alma, el será el mártir de la humanidad. No, no la oscuridad para realizar actos crueles, sino que la nada, esa es la verdadera oscuridad.

  La gente lo necesitara, ellos siempre creerán que hay un verdadero salvador, incorruptible frente a la maldad que se esconde en el alma de todos los hombres ¿Por qué creer que todos, sin excepción, estamos corruptos por esta? Es mucho más fácil creer que hay otros, que son puros…inocentes.

  Gellert ya había cumplido su parte del trato, la tierra debía tener una oportunidad para salvarse, al menos el le debía eso. Eso fue lo que el cuervo le dijo en sus sueños, si este mundo resistía un poco más, el mundo del extraño también podría hacerlo.

   Grindelwald obligo a su viejo esqueleto a levantarse, todavía quedaba una reunión más.

  La vieja cabaña le parecía más horrorosa que nunca, quien iba a pensar que una mujer que gozó del amor del mago más poderoso de la historia iba a terminar en una pocilga como esta. Para él, hasta los cerdos se sentirían indignados de vivir en un lugar como este.

  La poderosa y antigua Veela no estaba dentro de su casa, estaba en un costado realizando ritos antiguos e imperdonables. Un respetable montón de cenizas yacía a sus pies, rodeado por un gigantesco circulo ceremonial. Habían varios cuervos muertos en la cima de la pila de despojos.  -Mi querido Gellert ya estás aquí, creí que tu tarea te tomaría más tiempo.

  El mago alemán saco un amuleto de su cuello, un diente de megalodon, de su cuello y se lo lanzó a la vieja. –Tú amuleto hizo su trabajo, la fuerza del antiguo tiburón me hizo sentir tan poderoso como lo era antes.

  -Me alegra que te sintieras bien, -Dijo la Veela, dándole una grotesca sonrisa con sus asquerosas facciones. -¿El muchacho te dio muchos problemas?

  -Su poder es considerable, mayor que el mío, pero carece de la habilidad para ser realmente peligroso. Ahora ya no importa, su espíritu esta quebrado. Solo falta que des el golpe final.

  -Mi querido cabeza de calabaza fallo en su tarea.

  -Si mal no recuerdo, ella salió lastimada en la cabeza. Lo vi con mis propios ojos.

  La vieja veela hizo un ruido de rabia antes de contestar. –Harry Potter la lastimo para evitar que mi demonio hiciera lo mismo.

  Gellert no pudo evitar la risita ciútica que le salió de los labios. –No fue tan fácil como pensabas ¿No? Supongo que pasar más de mil años sentada sobre tu trasero te volvió incompetente.

  -Ya llegara el momento de mi libertad mi viejo amante, y cuando eso pase, voy a castigarte por tus burlas y castigare a Potter por ponerme en ridículo.

  -Blablabla.

  Poco sabían ambos de lo que él destino deparaba, la vieja Veela no sabía que Harry era más peligrosos que nunca en ese momento. Y Gellert no sabía que su proyecto conjunto con Dumbledore, Harry Potter,  nunca podría ser el héroe perfecto por mucho tiempo, el destino se encargaría de meter sus manos.

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  Todos le habían dado la espalda, el emperador lo regaño por haber causado un accidente internacional con el gobierno ingles. Sobretodo por los involucrados en el asunto, Harry Potter era famoso incluso en China. El niño héroe había derrotado a Lord Voldemort, antes llamado Tom Riddle, este había sido aprendiz de la Dama de Jade, una peligrosa señora oscura que sembró el terror durante los cincuenta. Riddle era culpable del asesinato de al menos veintidos personas, cinco caballos y un rarísimo dragón chino. Eso había sido lo peor, el bola de fuego chino era bastante común, pero un verdadero dragón chino era casi imposible de encontrar en ese momento. Los antiguos dragones chinos eran seres inteligentes, protegidos por mandato imperial, un ataque contra uno de ellos era como un ataque al emperador mismo.

  El ex embajador estaba sentado en el despacho de su casa cuando una serie de sombras entraron por la ventana, los mercenarios no podían haber fallado, él no podía permitírselo porque si fallaban, Grindelwald lo mataría.

   Han observo con orgullo a su hijo, el mejor de los mercenarios oscuros de China. Desde pequeño su hijo había demostrado cualidades excepcionales para las artes marciales. -¿Como fue la tarea que te asigne hijo mió? –Dijo antes de poner una mano en el hombre de su hijo favorito, sus tres hijos habían tomado caminos diferentes; el mayor eligió el camino del trabajador al hacerse cargo de las propiedades de la familia, el del medio siguió el camino del político y tenía un cargo superior al que ocupaba su padre a esa edad gracias a los contactos de Han, el último había seguido el camino del guerrero y era uno de los mercenarios más costosos de toda Asia.

  -La tarea fue lograda, pero perdí a tres de mis mejores hombres. Hombres que entrenan conmigo hace años. Sino hubiera sido porque un mago misterioso intervino, es probable que todavía estaríamos siendo perseguidos. –Su hijo estaba en una posición firme, con las manos en la espalda, el mentón alzado y las piernas juntas. – ¿Alguna otra orden, padre?

  -No hijo mío. –El guerrero camino hacia la ventana y cuando estaba apunto de marcharse el diplomático lo detuvo con una palabra. –Ryu.

  -Si padre, -Dijo el ninja sin darse vuelta.

  -Me alegro que estés bien.

  El hombre se sentó en su escritorio cuando su hijo abandono el pequeño estudio, la perdida de tres hombres había sido catastrófica. Costaba mucho dinero entrenar a un ninja, crianza, alimentación, equipamiento y maestros. Han se sirvió un generosos vaso de licor de Arroz y se sentó a disfrutarlo mientras pensaba.

   El amante de su adultera hija le estaba trayendo muchos problemas, no solo le había hecho perder un importante cargo, sino que le había hecho perder bastante dinero. Él tendría que compensar a la organización en la que su hijo trabajaba, le costaría al menos diez mil galleons por cabeza. La rabia le hizo lanzar el vaso contra la pared y patear su escritorio, cuando se levanto comenzó a arrancar los cajones de los archivadores y a lanzarlos por la ventana. Un hechizo suyo alcanzo a su soldado de terracota en la entrepierna y la cabeza.

  Su silla también describió una parábola en el aire antes de salir por la ventana. Su jarrón Ming recibió una patada y Han se puso a saltar sobre los pedazos de antigua porcelana.

   Cuando por fin se detuvo, lo que quedo recordaba muy poco a su ahora ‘antiguo’ estudio. La mujer que más había codiciado, la que le había reportado la mayor cantidad de bienes y prestigio era la que le había causado más dolores al final. Su cachorra, sí, la cria de la perra había sido terrible para sus ulceras. Años de cuidado estaban yéndose a la basura, los dolores de estomago que le producía el estrés eran terribles.

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  Últimamente nada ha podido asustarme, y ahora estoy realmente asustada. Cuando los muros de fuego cayeron vi algo que jamás creí que vería, Harry Potter derrotado. La expresión de su rostro no es asustada o enojada, sino que no hay una expresión. Sin embargo eso no lo hace parecer frío, lo hace parecer inocente y a mí pesar, más hermoso que nunca.

   Cuando me acerco no sigo las instrucciones de Su, según ella mi señor no quiere ser tocado, pero no puedo evitarlo. Cuando pongo mis manos en su cabeza no obtengo ninguna reacción, no hay rechazo o ira. Con delicadeza apoyo su cabeza en mi estomago y comienzo a acariciar su cuero cabelludo, lentamente sus manos comienzan a subir hacia mi trasero, pero no lo toca de manera sexual. Cuando me abraza no lo hace con la fuerza que tanto me gusta, sino que con suavidad como si yo fuera una especie de madre en vez de la puta de mierda que soy.

  Me siento totalmente incomoda en esta posición; la concubina, mujerzuela, pedazo de carne, puta insaciable, agujero dispuesto, boca succionadora y  cualquier termino similar, puedo aceptarlo muy bien, en especial cuando mi amo esta en la ecuación. Protectora y proveedora de consuelo, no puedo manejarlo bien. Es cierto que lo cuide cuando estuvo recuperándose de la paliza que le dieron esos vampiros, pero era solo una especie de juego, el no me necesitaba realmente. Ahora siento que me necesita, que me necesita de verdad, durante semanas he rogado para que algo así pasara y ahora que ha pasado no sé que hacer.

   -Señog Potteg ¿Qué ha pasado aquí? –La directora anfitriona es la primera en hablar. –Necesito una explicación, ahora.

  -Madame Máxime, Harry acaba de pasar por una situación traumática, no creo que sea sabio presionarlo. –Slughorne se apresura a defender a su golden boy. Aunque recula un poco cuando algunos aurores se acercan.

  -Mi jardín esta destruido y si alguien no me dice que paso, voy a estar muy furiosa. –La voz de la directora francesa es tan forzada que ni siquiera comete errores de pronunciación con las erres.

  Aamori Yavar, la directora de Salem también se une a la conversación. –Esto es inaceptable, sabía que algo así pasaría si veníamos a este lugar. Europa siempre ha sido una casa de locas y aún más cuando este alumno Potter este metido en el asunto.

  Comparto una mirada de preocupación con Su, nuestro amo no esta en condiciones de luchar ahora. Si estuviera en sus cinco sentidos, la jodida semi-giganta y esta directora de la débil Salem estarían temblando. Sin embargo la explicación no viene de mí o mi compañera oriental, sino de la niñata que esta ligada a mi señor. La conversación pasa al francés, por un segundo me inclino a readucir para mi señor, pero no le importara ya que esta fuera de sí.

  -La explicación, Madam Máxime, es que usted ha fallado de manera estrepitosa. –Los directores y los aurores se vuelven a mirar a la pequeña veela. –Las defensas de esta escuela no se han mejorado desde mil novecientos ochenta y uno, por eso fue tan fácil para esos individuos entrar e ingresar el nombre de mi señor al cáliz de fuego.

  Brunner es él siguiente en opinar. Su uniforme de guardia suizo lo hace ver ridículo, aunque aún así se ve imponente. – ¿Por qué debemos asumir que este chico será elegido campeón? Por lo que he visto hasta ahora, las palabras de esa mujer Skeeter son ciertas, no es más que un egocéntrico busca atención.

  Mi mejilla comienza a sufrir contracciones extrañas, como si estuviera bajo la acción de un tic nervioso. -¿Por qué no te callas, relojero lame culos? –Brunner saca su varita y me apunta.

  -Le sugiero señor Slughorne, que se lleve a su estudiante, antes de que decida encerrarla en una de las celdas monacales del carromato papal y la tenga dos semanas a pan y agua.

  Slughorne solo tartamudea, tratando de decir algo. Dos semanas a pan y agua, Ja, castigo de mierda. Prefiero destripar perros muertos y comerme sus vísceras. –No.

  -Solo los ingleses pueden tener estudiantes tan indisciplinados. Esto no pasaría en Durmstrang. –Ahora es Kassin quien esta atacándome. Mis piernas tiemblan un poco, rogándome que salga corriendo ante los cuatro directores que me son hostiles.

  -Si yo fuera usted no diría cosas contra mi país. –Dice una voz que proviene de mi sector medio. Se me sale un suspiro de alivio al ver que mi amo ha reaccionado al fin. –Si no fuera poco correcto, ya sea por su edad o por su posición, le lavaría la boca con jabón por insultar a mi patria y a mi escuela.

  Sin embargo no es la directora alemana la que contesta, es la francesa.

-Esta cruzando la línea ‘Señog’ Potteg.

  – No maldita hibrida, eres tú quien esta cruzando la línea. Me pregunto de que parte vendrá tu estupidez, de la parte gigante o la parte humana. –Lo único que me incomoda es la falta de ira en la voz de mi salvador, habla como si ni siquiera la importaran las ofensivas palabras que suelta.

  Uno de los aurores saca de inmediato la varita. Y suelta insultos y órdenes en un rápido francés hacia Harry, una mirada suya me hace traducir. –Discúlpate perro Ingles, o enfréntame en un duelo.

  Él se pone en posición de inmediato, cada vez llegan más estudiantes al destrozado patio. Muchos se sorprenden por el panorama pero más aun al ver a mi amo y al auror listos para pelear, no les presto atención. –Tal vez con una placa y esa túnica roja seas alguien para tus compatriotas, franchute, pero para mí no eres nada. Baja tu varita ahora mismo, insultar a alguien no es un delito.

  -Eso es porque no has viajado a Italia. –Brunner también apunta su varita hacia mi maestro.

  Su y yo nos ponemos al lado de nuestro señor y también levantamos nuestras varitas. Lo que me sorprende es que algunos de los estudiantes de Hogwarts que han llegado también se ponen a nuestro lado. Neville, Susan, Weasley, Baker y Greengrass.

  – ¡¿Qué estas haciendo, Harry?! –Lo único que faltaba, la sabelotodo sangre sucia tenía que intervenir. La entrometida muchacha se pone entre ambos grupos. Brunner, Weasley y el auror bajan su varita, pero nosotros no lo hacemos. -¡Harry baja tu varita, ahora!

  -Hermione sal del camino, solo eres una ignorante en este asunto. No sabes lo que ha pasado aquí.

 -¡Destruiste el jardín de Beauxbatons! eso es lo que paso. –La maldita está empezando a irritarme, como se atreve a cuestionar a mi amo. -¿Quién eres?

 -Señorita Granger, no suelte acusaciones sin saber los hechos. Alumnos de Hogwarts, bajen sus varitas. Este asunto quedara hasta aquí, todos nos iremos a dormir y los aurores se quedaran guardando el colegio. –El cerdo asqueroso que llamamos director saca su voz por fin.

  Kassin se ve indignada, creo que va explotar. –Esto es inaceptable, exijo un castigo para el alumno que me falto el respeto. Mis alumnos no se iran a dormir, nos marcharemos ahora.

  Greengrass le da una sonrisa tarantiniana y le dice en un perfecto alemán. –Acaso no sabes la historia del torneo mujer, la mitad de tus estudiantes ya echaron sus nombres al cáliz, por lo que están obligados a esperar el veredicto del artefacto. Creí que Karkaroff dejo una notita, o que tal vez tus superiores te lo advirtieron.

  -No me importa una reliquia sin importancia. Nos iremos de todos modos.

  La reacción menos esperada de todas es la de Brunner. – ¡RELIQUIA SIN IMPORTANCIA! ¡RELIQUIA SIN IMPORTANCIA! –Su voz baja de volumen, pero sigue siendo muy forzada. –Ese objeto es el cáliz en el cual nuestro señor Jesucristo vertió su poderosa sangre. Solo aceptamos unirnos por eso, para por lo menos usar la reliquia que fue robada de Roma por el bárbaro Atila. Esta quedo en Hungría, donde fue usurpada por los avaros. Luego el santísimo Charlemagne la recupero, pero fue el único objeto que no estaba dispuesto a regalarle a nuestro Papa y como excusa instauro este torneo. –Después de su aburrida cátedra de Historia el hombre queda respirando aceleradamente, como si hubiera corrido millas, sino fuera por que es un católico santurrón diría que se tiró a al menos diez mujeres. –Además no creo que tus estudiantes estén dispuestos a andar por la vida marcados en el rostro con la marca hebrea de la deshonra. Esta muchacha inglesa tiene razón.

   Me acerco suavemente al oído de mi amado. –Deberíamos irnos, a mí no me importa si usted tiene una marca en la cara.

  -No Pansy, la gente no sigue a aquellos que llevan una marca que indica falta de honor. No podemos irnos, estoy obligado a aceptar lo que el cáliz diga. No puedo quedarme tras los otros, al líder que se queda atrás le dan por detrás.

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    No se que esperaba, hice que todos los alumnos de Hogwarts, con excepción de Pansy pusieran su nombre en la copa de madera. No sirvió de nada, mi animo decae más cuando Madame Máxime lee mi nombre.

  -Harry Potter.

  Mi subconsciente ha tomado casi todo el control, pero aún queda una parte consiente que me hace golpear mi copa y tomar la botella de ‘exquisito’ vino francés, de más esta decir que lo hallo asqueroso, para reventarla en el suelo.

  No me uno a los otros campeones; Giovanni Medici, un moreno siciliano de una línea secundaria de la familia que alguna vez escribió la historia de la península itálica, de la Scuola Vaticana; Kirsten Wick, elegante y sofisticada habitante de nuestras colonias, por Salem; Blanka Eskildotter, altísima y poco fina habitante de la antigua tierra de Svealand, de Durmstrang y Marcel Marceau, típico afeminado de esos que habitan las tierras del sur de Francia, de Beauxbatons.

   Solo salgo por las elegantes puertas con destinación indeterminada. Recorro las carbonizadas ligutrinas al comienzo del jardín laberíntico. Memoricé la secuencia cuando lo vi desde el aire; derecha, izquierda, izquierda, derecha, izquierda, izquierda, derecha, derecha, derecha.

  Camino algunas docenas de metros hasta los portones de la propiedad de la academia, unos cuantos aurores guardan la entrada. Este palacio fue construido para ser hermoso en vez de seguro, quizá por eso Grindelwald lo capturo de manera tan fácil, Voldemort ni siquiera se molesto durante la primera guerra que protagonizo.

  Debe haber alguien a quien pueda culpar, una persona que ha manejado mi vida durante diecisiete años. Albus Percival…algo…Dumbledore, Malditos nombres del siglo XIX.

  Cuando salgo de los terrenos, pienso en la lapida blanca con todas mis fuerzas, una fuerza gigantesca me impide desaparecer. Con mi mente comienzo a taladrar la barrera, convenciéndome de que es posible encontrar un pequeño agujero por el que pueda entrar. En mi mente imagino que soy hecho una bolita de papel, probablemente todo lo que estoy pensando es un montón de mierda, pero la magia es acerca de intención y determinación.

   Comienzo a sentir dolor en todo mi cuerpo, no se siente como si estuviera siendo succionado por un tubo, creo que lo describiría como lanzarse de cabeza en una trituradora.

   Aparezco a seis metros de altura sobre el lago, cayendo de cabeza y haciéndolo rápido. Mis oxidados reflejos de buscador todavía funcionan y logro ponerme en posición para hacer una bola de cañón, levanto una respetable cantidad de agua cuando caigo dentro del lago. El frío comienza a invadirme, amenazando con paralizarme, el agua debe estar a cuatro o cinco grados Celsius. Comiendo a brasear hacia la orilla y dejo que mi aura fluya hacia mis poros, siento la misma sensación que se tiene al comer chocolate después de un ataque de dementores. Estoy a unos veinte metros cuando algo tira mi tobillo y me sumerge bajo el agua, no siento miedo, cuando enciendo mi varita veo un ojo gigantesco. Miro sin temor a los ojos del milenario kraken, grandes orbes que han visto pasar los años desde mucho antes de que el imperio romano llegara a esta isla.

   Una presencia busca entrar en mi mente, una entidad poderosa e incansable. Trato de luchar con todas mis fuerzas, pero es todo en vano.

  -Pequeño humano, no trates de resistirte a mí. Solo eres semen recién exprimido en comparación a un ser como yo, por siglos y siglos he visto las pequeñas guerras que tu idiotizada gente ha tenido. Pugnas por ideologías ridículas, amores robados, riquezas diminutas o solo por placer. Debes desistir, la gloria no debe ser buscada, castigos inimaginables han caído sobre aquellos que la han perseguido ¿Sabes cuantos aventureros, buscando ponerle su nombre a un nuevo país o continente he devorado?

   Hijo de puta narcisista. Acerco mi varita a mi cara y aplico el encantamiento burbuja. – ¿Tienes algo que decirme?

  –No vuelvas a entrar a esta escuela por este medio, el hombre de la barba blanca no esta aquí para cuidarte ahora.

  -¿Él te hablo de mí?

  Siento un ruido en mi mente, tan poderoso que me hace encorvar mi espalda por el dolor. –El tonto humano no podía dejar de hablar de su nueva arma. La única conversación que tengo en el año y se trata de un tonto bebe mancha pañales, su sucesor o alguna cosa sin sentido como esa.

  -¿Su sucesor? –Mi subconsciente trata de esconder la emoción en mi voz.

  Se escucha otro estruendo en mi mente, y esta vez un grito se me escapa. –Eso no significa que él te ama, solo eras su proyecto. Una mascota sin inversión sentimental, al igual que el barba blanca lo era de ese tal Flamel ¿Por qué crees que este nunca compartió su piedra con él? Ser su sucesor no trae más que dolor, ni siquiera a una asquerosa medusa le desearía el ser mi sucesor ¿Hundir embarcaciones, comer náufragos? Vine aquí porque me aburrí de todo eso. Métetelo en la cabeza, Dumbledore no te ama, lo único que te dejo fueron magos oscuros y demonios que matar, memorias dolorosas y nada de ayuda.

  -No, no puede ser verdad. –Él dolor en mi pecho vuelve nuevamente, ya no tengo fuerzas para defender el amor de Dumbledore hacia mí.

  Luz sale del ojo del calamar gigante y me impacta en la cabeza. Veo con horrible lentitud las escenas de lo que Vernon me hizo, el dolor en mi pecho se eleva a niveles imposibles. La presión al lado izquierdo de mi caja toráxica hace que algo se reviente dentro, –Que pena, creo que se te quebró el corazón.

    Ni siquiera siento cuando el calamar me saca del agua, con suavidad soy depositado frente a la tumba del antiguo director.

    Con un movimiento de mi varita hago que él suelo se resquebraje, el sarcófago de vidrio esta tal y como lo dejé cuando volví a enterrar.

Yo, el gran héroe de la Inglaterra mágica, observo el cadáver de mí antiguo mentor, el bondadoso Dumbledore, bondadoso para con todos los demás inclusive para con Tom Riddle, mas no conmigo. He  cometido el sacrilegio de violar una tumba, pero dentro de mi ira ya no me importa. Mi rabia hace que mis narices exploten en sangre, y esta  al escurrirse termina llenándome la boca con el sabor metálico y ligeramente salado que la caracterizaba. – ¡¿POR QUÉ?! –Grito antes de que la ira se acabe y de que mi voluntad sea quebrada. No queda nada, ni un sentimiento.

  ‘¿Por qué?’ La mayoría de las veces en las que una persona sale lastimada, eso es lo único que la gente atina a decir. Que palabras tan simples ‘¿Por qué?’ Simples pero efectivas. Justo cuando me se sentía inmune a todo, osan golpearme en donde pueden dañarme más, mis memorias de Albus Dumbledore. El venerable director lo logró, me ha convertido en el héroe perfecto, incapaz de sentir, porque para serlo se debe abandonar toda humanidad. Solo así se puede ser incorruptible, no había logrado abandonar toda mi parte humana, aun tenía la lujuria y la ira, pero ahora también eso esta perdido para mí.

  Lagrimas comienzan a correr por mis mejillas de adolescente, pero estas han perdido todo significado. Me se llevo las manos a la cara y mis dedos se empapan con el liquido de la tristeza, dolor y alegría, solo que estas lágrimas no corresponden a ninguna de ellas. Eran aquellas lagrimas que debía, esas lágrimas que nunca lloré cuando era golpeado, esas lagrimas que reprimí cuando presencié la muerte otros. Lloro por todo eso, por todo aquello y por mucho más.

  -¿Por qué? –Digo otra vez, pero esta vez sin fuerzas. En un último esfuerzo para evitar ser devorado por la indiferencia total, vacío mis pulmones con un poderoso grito, no sirve de nada. Mis sentidos se adormecen y todo el mundo se vuelve algo indiferente.

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 (Voy a cambiar a tercera persona de aquí en adelante en lo que respecta al personaje de Harry Potter, ya no hay sensaciones en su cabeza así que se haría muy aburrido ir narrando todo desde una perspectiva indiferente.)

  20 de Noviembre.

   Harry Potter ya llevaba casi tres semanas en la biblioteca de la CIM, su cuerpo y mente ahora eran sostenidos por su magia casi al cien por ciento, dormía dos horas al día y solo necesitaba una comida. Paginas y paginas eran leídas cada día, teoría mágica, hechizos, encantamientos, transfiguraciones, conjuraciones y la magia elemental para la cual había demostrado preferencia, fuego.

  Los vejetes de la institución casi no utilizaban las instalaciones de duelo donde él practicaba. Aunque estas tampoco eran un lujo, probablemente sería porque en una organización como esta, llena de viejos decrépitos se le daba mucha más importancia a los baños. A Través de los años, alguno que otro miembro había solicitado la implementación de  dispensadores de pañales en los pasillos. Obviamente estos miembros habían sido retirados después debido a ‘senilidad’, cuando Fudge gestiono la expulsión de Dumbledore durante el verano antes de que Harry fuera a su quinto año, se hizo una solicitud falsa con esa misma petición ¿Cómo consiguió Fudge que la firma de Dumbledore apareciera en el documento? Bueno, eso es algo que él se llevaría a la tumba.

  La tercera prueba se realizaría el día cinco de diciembre, aunque a Harry no le importaba. Ya pocas cosas le importaban, parecía más un anciano de cien años que el joven de diecinueve años que realmente era, excepto que dormía con sus dientes puestos y no sufría de incontinencia en sus funciones naturales.

   -¿Qué estas estudiando jovencito?

   Muchos de los viejos magos y brujas se habían acercado a hablar con él, Harry no podía evitar dar respuestas cortas, al más puro estilo de Snape. Aunque carecía de la expresión diabólica y la nariz intimidante, su cara solo parecía inocente, como si fuera solo un niño de cuatro años. –Los cuatro principios mágicos de la animación de metales.

  -¿Algún problema? Siempre me resulto difícil, incluir moderación con respecto a los electrones libres. Estos se excitan cuando se ponen en contacto con cualquier clase de energía, pueden calentar la estructura metálica y fundirla. –La venerable anciana parecía inteligente, aunque solo se notaba bondad en su rostro. Por su acento debía ser australiana o neozelandesa.

  -No, ningún problema. –Respondió el joven héroe.

  -Elizabeth Irvin. –Se presentó la mujer, ofreciéndole la mano a Harry.

  -Harry y no me gusta tocar a la gente, lo siento. –Harry no rehuyo la mano de la bruja, pero tampoco levanto la suya para tomarla. 

 -No te preocupes querido. Según escuche vas a participar en el nuevo torneo del cáliz de fuego, también oí que tuviste un encuentro con un demonio en Hogsmeade y con un misterioso mago en los jardines de Beauxbatons ¿Es cierto todo eso? –Ahora la señora parecía realmente interesada.

  -Si. 

  -¿Viste algo sospechoso con respecto al demonio?

  -Aparte de que medía más de cuatro metros, tenía muchos dientes y una cabeza deformada, no tenía nada de raro. También era de color negro metálico. –A pesar de la burla que podía interpretarse en las palabras, la bruja no se sintió ofendida ya que Harry no había usado un tono sarcástico para decirlo.

  -¿Algo sospechoso con respecto al mago que te ataco en Francia?

  -No.

  -¿Reconociste su tono de voz?

  -No

  -¿Viste su cara?

  -No.

  -¿Su varita tenía algún color en especial?

  -No

  -¿Viste sus ojos?

  -No.

  -¿Su postura delataba su edad?

  -No.

  -¿Quieres beber o comer algo?

  -No.

  -¿Tienes ganas para decir algo que no sea la palabra ‘no’?

  -No.

  -Está bien, te dejare para que sigas estudiando.

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  16 de Noviembre.

   Lo bueno de esta gente era su paciencia, nunca parecían enojarse o ponerse nerviosos y al parecer la gran mayoría tenía dulces para lanzarlos por los aires a manos llenas. Harry tuvo que llenarse los bolsillos de golosinas cuando un viejo mago llego a su lugar de prácticas. –Jovencito toma esto, guárdalos en tus bolsillos.

  -¿Por qué? –Dijo Harry con su común expresión de inocencia e ignorancia hacia el mundo a su alrededor.

  -Porque mi nieto esta persiguiéndome. –Dijo el viejo poniéndose nervioso.

  -¿Por qué?

  -Porque es un sanador y yo no puedo comer dulces.

  -¿Por qué?

  -Porque tengo una variedad poco común de diabetes que afecta a los magos.

  -¿Por qué?

  -No lo sé. Quizá porque comía muchos dulces cuando era joven.

  -¿Por qué?

   Para toda regla existe una excepción. No todos los ancianos de la confederación eran pacientes y menos Yussuff Kamal, jeque árabe y fundamentalista islámico hasta los años setenta. –Deberías aprender otras palabras aparte de ‘¿Por qué?’

  -¿Por qué?

  El hombre se lanzo hacia Harry para tratar de pelear o para tirarle las patillas, nunca se sabrá, pero el joven dio un paso hacia atrás para esquivarlo. El viejo jeque trastrabillo y cuando cayo trato de asirse de algo, lastima que fueron los bolsillos de la vieja túnica de Harry. Dulces salieron expulsados en todas direcciones.

   La escena que Malik encontró fue la de su abuelo rogando por dulces, de inmediato supo que su padre tenía razón. Su abuelo no era confiable cuando se trataba de dulces, la diabetes lo había obligado a deshacerse de su Harem, su pastelero personal y sus plantaciones de azúcar. –No le des dulces, extranjero.

  Harry de inmediato desvió su mirada hacia el recién llegado. -¿Por qué?

  -¿Por qué es diabético?

  -¿Por qué?

  -Por su adicción a los dulces.

  -¿Por qué?

  -Porque el alto contenido de azúcar que estos contienen.

  -¿Por qué?

  -Porque si no tuvieran azúcar no le gustarían a la gente.

  -¿Por qué?

  -Porque sí.

   De manera sorprendente la razón más estupida de todas calló a Harry y lo hizo entender una de las verdades fundamentales del mundo, a la gente le gustan los dulces porque tienen azúcar.

   Todos los días de Harry eran como este, con interrupciones de viejos locos o preguntas de los pocos cuerdos que se reunían en el edificio. Lo más lógico sería que estos ancianos dieran un paso al lado y dejaran que gente más joven se ocupara de esto.

  -¿Por qué esta gente se reúne en vez de quedarse en su casa descansando?

  El nieto del anciano iba a responder, pero su abuelo le gano la palabra. –Ustedes los jóvenes tienen fiestas y partidos de Quidditch, nosotros tenemos esto. Aparte no podríamos quedarnos en nuestras casas donde nuestros nietos y bisnietos andan prohibiéndonos hacer cosas. Además jugamos bingo los viernes, a todos les gusta el bingo.

 Harry seguía sin entenderlo.

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   1 de diciembre.

   Mis manos se aferran con fuerzan a la taza del baño mientras vomito todo lo que comí al desayuno, últimamente parezco estar enferma de algo raro. He vomitado las últimas tres mañanas y me siento cansada, solo quiero dormir y dormir.  

   Cuando me dirijo de vuelta a la sala de encantamientos soy interceptada por la pequeña putita de Gabrielle. – ¿Mi señor lo sabe?

  Tonta veela. –No se de que hablas.

  Ella toma mi mano y la pone en mi estomago. –Estás embarazada, siento la sangre y la magia de mi señor en ti. Bueno, más de lo usual. Creí que lo sabías.

  (N/A aquí pensaba ponerme a hablar de que pansy no podía saberlo ya que no tiene un periodo de menstruación ciclic… pero no pude hacerlo. Lo siento, demasiado heterosexual para hablar de eso. Con suerte le pregunte a la madre de mi primo pequeño si habían síntomas para embarazadas, tuve que tomarme un six pack de Báltica (Cerveza asquerosa) para borrar la mayoría de los datos. Lastima que algunos quedaron, había tanta sangre y gritos en ese video, por un segundo creí que estaba viendo esa escena de ‘Rescatando al soldado Ryan’ en donde desembarcan en Normandia.)

  -¿Cómo? –Que pregunta más estupida. Solo espero que la chiquilla no se burle de mí.

  -Estás embarazada.

  -Eso es imposible, no puede ser. Esto no puede estar pasando. –me pregunto cual será la reacción de mi señor ¿Me castigara por haber sido tan estupida? O quizá ni siquiera vuelva, no lo he visto desde que se fue cuando el cáliz expulso su nombre. Mis lechuzas no pueden alcanzarlo y no se puede entrar a la CIM, no puedo pensar, no sé lo que voy a hacer.

  O malditos mocos, deberían elegir un mejor momento para comenzar a caerse. Ojos no me traicionen por favor, no goteen, no goteen, traidores.

   Delacour me toma de un brazo y me guía a un salón desocupado, en ese momento mi entereza se quiebra y caigo a los brazos de Gabrielle. Ni siquiera la conozco y estoy manchándole sus finas túnicas de mocos y lagrimas, apenas unos meses atrás tenía túnicas como esta, delicadas, bonitas y suaves. Habría estado horrorizada si alguien hubiera soltado el llanto en túnicas que cuestan lo mismo que un empleado de mi padre ganaba en un mes, solía tener docenas. Harry Potter arruinó mi vida, pero en este momento solo quiero que vuelva. –¡EL…TIENE QUE VOLVER! ¡EL NO…PUEDE DEJARME…SOLA! ¡EL…VOLVERA…LO HARA…NO…PUEDE HACERME…ESTO! –Sorbeteó con fuerza pero aún así lleno mi manga de mocos cuando me la paso por la cara. –Si el solo…vuelve…prometo que…no lo desilusionare…seré más amorosa…él no tendrá que pedirme…que bese a Su…haré lo que él quiera sin dudar ¡POR FAVOR DIME QUE VOLVERA! ¡ÉL NO PUEDE HABERSE IDO PARA SIEMPRE, GABY! ¡DILO GABY POR FAVOR! ¡DILO! –Estoy prácticamente gritando en medio de mis lágrimas, mis manos empuñan parte de las vestimentas de Gabrielle. –Por favor… -Ruego por última vez antes de disolverme en lagrimas y gritos incoherentes.

   Gabrielle me hace bajar al suelo y me abraza, con manos suaves comienza a acariciar mi cabello y a cantarme una canción en un lenguaje extraño. Su aura veelica comienza a consolar a la mía, un poco de la magia de mí amo reside en ella pero no se siente igual. Además su aura no trata de someterme o aplastarme, sino que trata de hacerlo de forma más pasiva y cuidadosa, prefiero ser dominada, es mucho más fácil dejarse llevar por otros.

  Su esta esperándome fuera una hora después, no sé porque estamos juntas, debe ser que no tenemos nada más. Caminamos las tres juntas por entre las mesas, nadie invita a Gabrielle pero ella nos sigue de todas maneras, aunque no nos molesta, parece natural.

  -Miren que tierno, las perritas no tienen  a nadie que les amarre el collar y andan como cachorritos. –Kirsten Wick es la que dice eso, durante el último tiempo ha sido una gran puta hacia nosotras sin razón aparente. Hoy, todo será vengado, hoy, todo será enderezado.

  La relación entre los alumnos ha sido tensa en los últimos días, homologando la actitud entre los directores.

 Mi varita sale de inmediato y  me concentro en levitar su plato hacia su cara, en solo un segundo todo el lado derecho de su rostro esta manchado con ensalada. –Cállate.

  La americana no se preocupa por varitas, – ¡¿Cómo te atreves?! –Me siento afortunada de tener a Su a mí lado, ella usa la misma técnica que vi cuando detuvo al señor Delacour.

  Apenas Kirsten toca el suelo, toda la mesa de los americanos se levanta y se viene contra nosotros, los ingleses no decepcionan y saltan por nosotros, Zabini y Greengrass me odian saben que debemos presentar un frente unido. Si mi señor estuviera aquí no les importaría actuar como les da en gana, porque él solo puede protegernos a todos, sin importar si nos odie o no, mal que mal para el somos ingleses y lo demás importa poco. Todos recuerda su enfrentamiento contra los vampiros y su choque con el demonio, pero también recuerdan sus palabras, estas no solo fueron tomadas en serio solo por los habitantes de Hogsmeade, sino que varios entendimos que a veces uno debe pelear sus propias en vez de esperar que otro nos salve.

  Un negro grandote trata de empujarme, pero el gigantón colorado de Weasley lo empuja por el lado y lo hace caer por los suelos. Hermione trata de agarrar al pelirrojo mientras le grita, con su voz mandona. -¡RONALD WEASLEY! ¡DETENTE AHORA MISMO! -Pero sus cinco pies y dos pulgadas no son competencia para los mas de seis pies de altura de Weasley.

  Gabrielle me guía fuera del tumulto, y me susurra que el bebe puede salir dañado. Es una suerte que nadie este usando magia, pero si nadie interviene pronto pasara. Mi compañera Ravenclaw da un salto y le da un puñetazo a otro chico oriental, Susan esta siendo mechoneada por otra chica en una pelea de gatas bravas, mientras Neville anda por los suelos tratando de asfixiar a un chico rubio con cara de snob. El estadounidense es bastante parecido a Draco, todavía no se lo que vi en el heredero de los Malfoy, no era más que un malcriado. Aunque yo también lo era.

   Los alumnos de las otras escuelas observan asombrados el espectáculo, incluso creo ver como uno de los chicos de Durmstrang comienza a colectar dinero de apuestas. La mayoría de los italianos siguen comiendo, pero Los rubios lombardos en esa mesa comienzan a apostar también, solo los Franceses parecen horrorizados ante el espectáculo.

  Es Madame Máxime quien detiene la trifulca y la anarquía que reina entre las dos mesas, de una forma similar a como Dumbledore y como mi amo lo han hecho antes. Su rugido puede clasificarse como respetable aunque no igual de poderoso que el de los otros dos magos.

   Todos se quedan congelados, menos el alumno de Salem que esta siendo asfixiado por Neville. Es una suerte que están en el suelo y en un ángulo ciego con respecto a los profesores. Una extremadamente despeinada Susan se acerca y hace que Neville lo suelte. –Jamás los salones de Beauxbatons han visto una cosa como esta. Debo conversar la sanción que se tomara junto a los directores de Salem y Hogwarts, esto no quedará impune. Conversare con el ministerio de la republica mágica de Francia acerca de la permanencia del colegio Hogwarts, ya que no tienen campeón ahora.

  -Harry volverá, ya lo verán, y cuando esté aquí demostrara cual es la mejor escuela. Todavía faltan varios días para la primera prueba, mucho puede pasar en cuatro días. –Ronald Weasley es él que salta en defensa de Harry, la mirada amurrada de Granger me produce gracia, estará arrugada como una pasa cuando llegue a los cuarenta si es que sigue frunciendo el ceño así.

  -Tiene razón en un punto señor Weasley, todavía faltan cuatro días para la competencia y el campeón puede ausentarse por razones de entrenamiento. –Slughorne se apresura a intervenir, no podemos volver a Inglaterra envueltos en la vergüenza de la retirada. –Creó que debemos esperar, Harry no esta rondando por ahí sin hacer nada. Él recibió el privilegio de usar las instalaciones de la CIM como premio por todos sus hechos memorables. Los alumnos de Hogwarts tendrán toque e queda a las ocho de la noche hasta las seis de la mañana, adicional a cualquier castigo que decidamos el resto de los directores.

  Yavar no puede quedarse atrás, ojala que no se haga una competencia acerca de que director puede castigar de forma más severa. –Los alumnos de Salem cumplirán el mismo toque de queda y deberán escribir cartas de disculpa.

  Cuando llega el toque de queda, me quedo sin hacer nada en la cama, el no hacer nada me hace recordar el problema en el que estoy. Solo quiero que mi señor vuelva, el dijo que yo era suya y necesito sentirme así. Necesito alguien que me cuide en este momento, ese demonio vino por mí, lo sé en el fondo de mi alma y esa cosa volverá. Cuando esa criatura asquerosa regrese a por mí nada podrá detenerlo, excepto Harry Potter.

 

N/A: en este capitulo quise dar un salto temporal, un mes en trece mil palabras es un intercambio justo, o eso creo al menos. Hay muchos temas que quisiera tocar, pero me faltan dedos y palabras para hacerlo, lo tengo todo en mi cabeza, pero falta tiempo, tiempo y más tiempo.

10.- Lobo o Oveja.


 

Han Li estaba furioso, no solo ese pendejo de Potter lo había humillado, sino que también el jodido ministro interino lo había relegado de sus funciones como intermediario entre el gobierno chino y el gobierno ingles. Tuvo que salir ayudando a su amigo Kwan, ya que este ni siquiera podía caminar después del salvaje ataque de parte de su hija Su.

   Había pensado en dejarla en algún orfanato cuando su madre murió, pero la niña desciende de una de las casas que unificó al Imperio de China. Ella era parte de la razón por la cual Han tenía gran poder político en el imperio del sol naciente.

   Así que mando a sus tres mujeres a la oficina internacional de trasladores para que se adelantaran y prepararan la casa, contactaran a sus amigos y los influenciaran para que estuvieran en su reunión con el emperador, mientras él iba a su casa en York a buscar documentos importantes. Kingsley Shacklebolt y Harry Potter sabrían que nadie se mete con un Li, a menos que quiera pagar grandes consecuencias.

   Menuda sorpresa se encontró al entrar en su casa, un extraño anciano estaba tomándose su vino, comiéndose su comida y sentándose en la silla principal de su mesa. Eso fue la gota que derramo el vaso, puede comer y beber lo que quiera ¡Pero sentarse en su silla! ¡En la silla del señor de la casa!

  La ira acumulada del oriental, aquella ira que no pudo liberar en el chiquillo insolente lo hizo sacar su varita y disparar la primera maldición que se le vino a la mente, pero en el par de décimas de segundo que toma la maldición para formarse esta le exploto en la mano, dejándosela cargada con electricidad y energía mágica. El viejo solo había movido perezosamente su varita, la atmósfera de la habitación se enfrió repentinamente. Pero Han Li no era un hombre de amilanarse frente a alguien que había invadido su casa y que más encima se había sentado en su jodida silla. Forzó su brazo a levantar la varita otra vez, pero el empujador que estaba produciendo volvió a volverse contra él. El diplomático voló por los aires y se estrello contra una de las murallas.

 -No vengo a pelear contigo Han Li, sino a hacer una proposición. Esta conversación es parte del destino, mi señora la predijo hace muchos años. –El rostro del anciano seguía siendo amable, contrastando con el aura que había impuesto en la habitación.

  – ¿Quién es usted? –Se apresuró a decir el señor de la casa Li. Estaba claro que el anciano sabía quien era él, así que debía igualar las cosas en cuanto a información se refería.

 -Tan pronto se ha olvidado el mundo de mí. –Dijo el viejo, dando una risita asombrada. –Solo debo ser un nombre en los libros de historias, creo que al menos me merezco una fotografía junto a mí nombre. Seguramente alguna política estupida acerca de ahorrar papel para salvar a los árboles, que tontería. Todos me conocen por mi apellido, Grindelwald, habría preferido que me llamaran Gellert. Eso suena mucho más elegante que Grindelwald.

  Li se quedo helado, su vejiga quiso descontrolarse, pero no iba a enfrentarse de igual a igual luciendo como alguien que necesita pañales, gracias a su saludable próstata pudo evitar que no saliera ni siquiera una gota. – ¿Qué quiere?

  -Solo quiero ayudarte a vengar tu afrenta con Harry Potter, es todo un rompecorazones según he oído.

  Han tenía bastante experiencia tratando con gente intimidante y sabía que ninguno de ellos hacía un favor sin esperar nada.

 -No necesito ayuda, yo mismo le cortare las gónadas y se las daré a mis tigres.

 -No lo entiendes, Han Li, simplemente no lo entiendes, ni siquiera yo puedo derrotarlo del todo. Si estuviera peleando con él y lo tuviera prácticamente derrotado, cuando levantara la varita para dar el golpe de gracia algo pasaría; me caerá un piano encima, o el muchacho usara algún poder mental que nunca supo que tenía para retorcerme las tetillas y poder huir, o una paloma me cagará en la cabeza y me hará errar el tiro en el momento justo.

  El diplomático estaba algo escéptico, tal vez cincuenta años en encierro le habían aguado el cerebro al viejo este. Todo lo que había leído de Potter indicaba que tenía suerte, pero eso no significaba que fuera invencible. Nadie, ni siquiera el emperador Dragón fue invencible. –Nadie es inderrotable.

  -Mientras tenga esa voluntad de hierro lo será, mi Albus puede haber sufrido de eyaculación precoz los últimos veinte años de su vida, realmente molesto si me lo preguntas, pero nunca se equivocaba.

 ¿Albus Dumbledore? Pensó el chino, -Ese viejo idiota estaba chalado, un día la suerte de Po…

  Un hechizo lo golpeó en el estomago sacándole el aire y dejándolo sin habla. El embajador miro el rostro de Grindelwald y vio que su expresión se había vuelto igual de fría que su aura. –Nunca insultes a Albus en mi presencia, él era muchas cosas, pero no estaba chalado. Basta de dar rodeos, harás lo que yo te diga si es que quieres vivir. Fállame y no podrás esconderte de mí. Entraras a Harry Potter en el nuevo torneo de los cinco magos.

  Han tardo un minuto en recuperar el habla, pero finalmente su diafragma volvió a funcionar con normalidad. Frente a cualquier otro oponente Han reaccionaria con un ira ciega, atacándolo con magia y artes marciales, pero este no era cualquier oponente. Este era el gestor de una guerra que hizo morir millones de muggles y miles de magos. Era culpa de Grindelwald que la cuarta parte de las escuelas de la Europa continental hubieran cerrado por falta de alumnos. Y si él decía que era incapaz de derrotar a Potter eso debía significar que no se podía por ahora. Y mientras Potter viviera, él no podría recuperar a su hija. Una de sus mejores herramientas en el poder político de China. -¿Cómo lo meteré en la competencia? Ni siquiera tengo un papel con su firma.

  Grindelwald procedió a sacar una pequeña hoja blanca con un león torpemente coloreado y después de decir ‘ta-tan’ se lo entregó. –Esto no me sirve de nada.

  -Debí haber comprado ese libro acerca de cómo buscar buenos secuaces, la ayuda inteligente es tan escasa estos días. Mira en la parte inferior de la página.

 El diplomático bajo la mirada y lo vio, ahí estaba la firma de Harry Potter, cada letra de un color diferente. La idea de meter a Potter al torneo usando un dibujo del kinder-garden le parecía totalmente estupida.

  -Servirá, Albus me lo regalo hace trece años. El hecho de que haya dejado que el niño fuera maltratado física y sicológicamente no significa que no lo vigiló, guardaba religiosamente los dibujos y los informes de notas. Ese niño era la joya de la corona para él e hizo un buen trabajo criándolo, cuando la gente recuerde a Dumbledore en las siguientes generaciones no se les vendrán a la mente los once usos de la sangre de dragón (Cualquier idiota sabe que la sangre de dragón no sale de la seda), o mi derrota, sino la creación de lo que es Harry Potter y la nueva luz que este representa.

  ¿Luz? Ironizó en su mente el asiático, él había visto los ojos del niño héroe, solo vio odio puro, frío y seguro. –No hay luz en ese chico, yo vi sus ojos y solo había sombra, no luz.

  Por primera vez en la conversación Gellert dio una carcajada lunática, y Han sintió algo raro, sintió un calorcillo escalofriante en las piernas. –Es por eso que solo eres un peón en este juego Han Li, un peón que obtendrá lo que quiere, pero un peón al fin y al cabo. O sí, sí que esta ahí. En algún rincón de su torturada alma, está esa luz poderosa, infinita y pura. Esa luz que lo hace invencible y vulnerable al mismo tiempo, solo esa luz puede derrotarlo y hacerlo el último héroe. –El poderoso mago abandono su sermón y miro al orgulloso embajador Chino con despreció, antes de decir. –Tanto esfuerzo por no mearse los pantalones y terminaste haciéndolo después de todo. Demonios, realmente debí comprar ese libro.

 Han paso por alto la vergüenza de haber mojado los pantalones, pero aun había algo que lo molestaba. –Te ayudare con una condición.

 El mago alemán volvió a darle su atención. – ¿Qué condición?

 -Sal de mi jodida silla.

 -OK, OK, OK. No hay que molestarse tanto, es que era la más confortable y acolchada. Mis hemorroides me están matando.

  Y con eso el segundo mago más temido del siglo XX desapareció.

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Grindelwald: Te oí bolsa de vomito, yo soy el más temido del siglo XX.

Narrador: No, no lo eres.

Grindelwald: Que si lo soy.

Narrador: Que no. ¡Hey! ¿Qué estas haciendo? Suelta mis calzoncillos.

Grindelwald: ¡SHANGAI!

Narrador: ¡Suéltame! Me vas a hacer machar mis calzoncillos, no me limpie bien el culo cuando fui al baño. Suéltame por favor.

Grindelwald: Di que soy el más temido del siglo XX.

Narrador: ¡No lo diré!

Grindelwald: Veamos si sigues diciendo lo mismo si estiro tu ropa interior hasta tu cabeza.

Narrador: No, no, no… AHUA. Tú eres el más temido. Tú eres el más temido.

Grindelwald: Di, soy la perra de Gellert.

Narrador: Eso no, eso n… AYAYAI. Soy la perra de Gellert, soy la perra de Gellet.

Grindelwald: Así esta mejor.   ¡Plop! (Gellert desaparece)

Narrador: Maldición, ese tipo es cruel.

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   Varias de las asistentes me invitan a bailar, la mayoría son hermosas y jóvenes aunque algunas son más feas que patada en el estomago, probablemente egresadas de Hogwarts o alguna otra escuela mágica de Inglaterra hace unos tres o cuatro años. No me llaman la atención, yo busco chicas especiales como Su y Pansy, no a estas lloronas que probablemente busquen a un tipo sensible que beba vino tinto a sorbitos mientras habla de sus sentimientos y que se vista con un jumper con cuello de tortuga. Nada más lejos de lo que soy ahora, tomando Whisky de fuego indiscriminadamente mientras pienso en matar y cortar cabezas y estoy vestido con puros harapos. No que me importe.

   Lo inevitable llega y un periodista con un vulgar acento americano se acerca a hacerme unas preguntas, se ve como un tipo decente.

 –Peter Wells señor Potter, freelancer ¿Podría contestar algunas preguntas?

  Hasta ahora la prensa inglesa me ha decepcionado, tienden a perder la cabeza conmigo, quizá deba darles una oportunidad a los Yanks. Mataron a Lenon, pero esa no es razón suficiente para odiarlos a todos. –Contestare las que no me hinchen las bolas.

  El hombre saca una pluma mágica de dictados y comienza con su cuestionario. – ¿Qué opina de la incorporación de USA e Italia a la competencia?

  Eso es nuevo, porque ningún imbecil me dijo acerca de ello. No que importe mucho. –No importará, Inglaterra se traerá la copa a casa de todas maneras.

  -Mire que confiado es usted ¿Cree que será seleccionado?

  -Lo he conversado con mi respetado Director y he decidido no entrar a la competencia. Ya he ganado el torneo y me gustaría ir no a competir, sino a mirar las maravillas que la biblioteca de Beauxbatons pueda tener. Aparte de la basura acerca de Arte Mágico o Música en la magia, claro está. –Todavía recuerdo como Fleur hizo dormir a un Dragón usando música mientras yo hacia piruetillas de Ballet en una escoba, pero es diferente enfrentarse con un Dragón que no esta encadenado y sé que aquí y ahora estaría comiendo carne de lagartija a los cinco minutos.

   Algunas personas se arremolinan a nuestro alrededor para escuchar la entrevista, algunos se muestran decepcionados al oírme decir que no competiré y comienzan a conversar en susurros, lo que atrae a más gente.

  El periodista parece sorprendido por eso, pero recupera la compostura. –Que pena, estoy seguro que tendría muchas posibilidades de ganar si compitiera.

  Eso pone en duda mi poder, pero aun así me río en su cara, pero ya llegara el momento de más hechos gloriosos que prueben mi valía frente al mundo. Sin embargo es Pansy quien contesta.

– ¿Posibilidades de ganar? Si mi señor compitiera les patearía el culo de aquí a las puertas de Avalon. Es una competencia escolar por Merlín y nadie en esos colegios sería un digno competidor junto a él.

 – ¿Está diciendo que el resto de los centros de enseñanza mágica son inferiores a Hogwarts? –Le pregunta con entusiasmo.

  Pansy quiere seguir hablando y su boca esta toando aire ávidamente para formular la respuesta, pero esta entrevista es a Harry Potter y no a Pansy Parkinson. –Claro que lo son, Beauxbatons y Salem no han sacado a nadie destacado en el último tiempo así que solo están gastando espacio. Durmstrang tuvo a Grindelwald, pero todos sabemos como Dumbledore le dio por culo y además tuvieron a Karkaroff de director, si hay algo peor que un cobarde es un soplón, eso habla mal de ese Instituto. En cuanto a la escuela de Italia, ni siquiera he escuchado hablar de una escuela en Italia así que no debe ser importante. En cambio Hogwarts produjo a Dumbledore, a Tom Riddle y a mí. –Miro a la gente a alrededor y trato de darles una sonrisa orgullosa. -O eres de Hogwarts, o no eres nada. –Llámenme embajador Potter o emisario de la reconciliación ínter escolar si quieren, pero a pesar de mis palabras poco diplomáticas algunos asienten o aplauden con aprobación.

  -Usted es bastante confiado señor Potter ¿Alguna razón para serlo?

  -Soy Ingles, o acaso necesito otra razón para ser arrogante. –Eso le saca unas pocas risitas a mi público.

  -¿Quién es Tom Riddle? –Pregunta con verdadera curiosidad el periodista.

  -Voldemort por supuesto, el tipo era oscuro como nadie pero muy hábil. Demasiado diría yo, -Citando a Ollivander continuó. –Hizo cosas grandiosas y terribles.

   El tipo no se sobresalta con el nombre, es probable que se deba a que Voldemort no inspiraba el mismo terror en América como lo inspiro en Europa. No tanto en la segunda Guerra, pero en la primera realizo ataques en Francia, Alemania y España. Y según leí en unos tomos qué los Blacks poseían acerca de la historia de las artes oscuras, dejo huellas de cadáveres en China, Brasil, Japón, Turquía y Rusia antes de renacer como Lord Voldemort. Él tenía mucho poder, podría haber sido el siguiente Dumbledore si solo hubiera tenido un poco de sentido común.

  – ¿Qué piensa de los vampiros después de su encuentro con un clan bastante salvaje de ellos?

  Este periodista me gusta, no ha hecho ninguna pregunta incomoda. Aunque aún así tendré que ver el pergamino, no quiero que diga algo acerca de mis ojos llenos de lagrimas al recordar el ataque de los vampiros, o haciendo especulaciones de que tengo sífilis o síndrome de Tourette para explicar mi mal educada actitud con respecto a los otros colegios.

  -Los vampiros son criaturas que deben ser exterminadas, a veces hacemos la vista gorda de algunos porque estos roban sangre de los bancos de sangre muggle, pero ellos atacaran si se quedan sin sangre en alguna oportunidad. Además son adictos a la cacería, por lo que no les complace totalmente eso de robar sangre.

  – ¿Y piensa lo mismo de los hombres lobos?

  -Tenía un buen amigo que era hombre lobo, aunque teníamos que cambiar el salero cuando venia a casa, –Digo en broma-, ya sabe, era un poco saltón con las cosas hechas de plata. Ellos tienen una condición totalmente controlable con pociones y otras medidas. En cambio no hay ninguna forma de controlar la lujuria sangrienta de los vampiros, solo matarlos, –tomo aire y uso mi aura, una brisa suave y fría recorre el atrio, -y juro que matare a la perra que ataco Hogsmeade, también matare a todos lo vampiros que estaban con ella. Ellos serán el ejemplo para aquellos que quieran venir y dañar a Inglaterra.

  El periodista mira mi cambio de ánimo con respeto, pero algo preocupado. –Eso de poner ejemplos puede ser perjudicial para su reputación señor Potter, no creo…

  Le doy una palmeadita condescendiente en la cabeza. –No seas cínico, estuve en una escuela muggle antes de venir aquí y allí se le da bastante importancia a las guerras. Los americanos lanzaron dos bombas atómicas, matando a cientos de miles. Y no les perjudico en nada, hoy son la nación muggle más poderosa del globo. Quizá Inglaterra necesita poner unos cuantos ejemplos para volver a ser indiscutidamente la nación mágica más poderosa del mundo, y me asegurare de que esos vampiros sean los primeros.

  El ministro interino ingles se acerca a mí interrumpiendo la improvisada entrevista y la gente se hace a un lado para dejarle pasar. –Harry necesito hablar contigo, por que no vamos a mi oficina.

   Antes de seguirlo tomo el pergamino que estaba registrando mi entrevista con Peter. No, no hay ninguna referencia a lágrimas o a alguna grave aflicción mental hereditaria.

  Camino al lado de Shacklebolt seguido lealmente por mis protegidas, voy mirando bien por donde piso, no quiero caer por estar ligeramente borracho. Si no fuera porque lo creo Odgen pensaría que el dios muggle lo hizo en un momento de ociosidad durante el séptimo día de la creación.

  La oficina le da un poco de dignidad al cargo de ministro, no hay lujos o cosas superfluas. Los asientos de visitas son cómodas, pero el asiento de retirado auror se ve incomodo y tosco. Cuando lo miro con curiosidad Kingsley lo nota. –Siempre he pensado que el puesto de ministro es una carga, no un privilegio. Ese asiento, me lo recuerda cada día. Porque al igual que tú, yo no soy un político, no guío a la gente con encanto o ingenio, sino con acciones. Me alegra verte bien Harry, y el publico se sintió menos culpable al verte sano y feliz.

  – ¿Por qué deberían sentirse culpables?

  -Porque no hicieron nada, tú los salvaste a todos y ellos no te ayudaron para que lo hicieras. Ellos te aman Harry, ellos piensan en mundo de ti, tú eres el orgullo de nuestra nación. Ni siquiera se fijaron en tu ropa roída, ni en que tengas dos mujeres contigo, podría haber venido desnudo y cubierto en jalea verde y no les habría importado Incluso algunos te alabarían por eso. Aunque no creo que los dignatarios de los otros países concursantes estuvieran muy felices con tus palabras acerca de los otros colegios.

  Pansy esta sentada a mí lado con indiferencia mientras Su se dedica a mirar algunos de los tomos de las estanterías en silencio, al parecer no quiere ni mirar a mi ex compañero de batallas. –Ellos no importan, los ingleses necesitan tener su orgullo de vuelta. Ahora no les importará si perdemos el torneo, porque saben que si yo compitiera ganaría, el resto no es importante.

  Shacklebolt solo asiente pensativamente antes de cambiar de tema.

– ¿Quieres un cigarrillo?

  Siempre me dio curiosidad lo del cigarrillo, Dudley siempre fumaba con sus amigos. Varios anuncios de la tele decían que producía disfunción eréctil y cáncer, la primera puede matar a un hombre dolorosamente, pero realmente no me preocupa. Quien sabe, quizá podría buscar el hechizo que Voldy uso en Colagusano. Tener un pene plateado no estaría mal. Silvermember suena bien, no tan bien como goldmember, pero bien al fin y al cabo. Quizá pueda pintarlo dorado luego de ensamblarlo, nadie notaría la diferencia. –Dame uno.

–Con respecto a los vampiros. Oficialmente el ministerio no apoyara tu cacería, ninguno de mis aurores saldrá en alguna posible expedición.

  Me toca jugar. – ¿Y de manera no oficial?

  -El ministerio esta trabajando en una poción experimental, Timbujagalaga R2D2 viamergra C3PO ademuspa tilea. Su principal ingrediente son los colmillos de vampiro, por lo que pagaremos doscientos galleons por el par de colmillos.

  Una pequeña llama de mi varita enciende el cigarrillo, cuando lo aspiro comienzo a toser y hago todos mis esfuerzos para que no salgan lágrimas de mis ojos. –Aspira el humo y luego inhálalo, luego déjalo salir calmadamente.

  Tomo un trago de whisky y vuelvo a intentarlo, esta vez es más sencillo. Mi cabeza se siente un poco más emborrachada, como si el cigarrillo me mareara. Después de eso, resulta sencillo fumar. Sobretodo con un trago de whisky de fuego en la mano.

  -Kingsley, crees que puedes conseguirme un pase a la biblioteca de la CIM (Confederación internacional de magos). –He querido ver la vieja biblioteca desde que leí acerca de esta, dos mil novecientos años de sabiduría esperando a ser explorada. Sería un gran atajo hacia la grandeza.

  El afro ingles se queda meditativo unos segundos antes de contestar como si fuera un maldito profesor. –Pocas excepciones se han hecho con respecto a esa fuente de conocimiento, normalmente se requiere ser miembro del organismo o tener una barba que puedas meterte en el cinturón.

  Jodidos fósiles usa pañales y sus reglas de cagadero, mi barba parece un maldito partido de básquetbol con cinco pelos por cada lado de mi cara. – He hecho todo lo que se esperaba de mí ¿No es así? Hasta tu lo has dicho ¿Por qué no pueden hacer esto por mí? Estoy cansado de hacer todo para proteger a otros, pero que nadie haga una mierda por mí.

  Veo en los ojos de Kingsley un brillo que indica que hará todo lo posible para darme la oportunidad de entrar a una de las bibliotecas más antiguas del mundo. –Dumbledore te quería mucho, debe de haber hablado muy bien de ti con algunos de sus compañeros en esa organización. Lo más probable es que lo logre, aunque no aseguro nada.

   El cigarrillo va por la mitad cuando se lo ofrezco a mi caliente Slytherin, ella lo toma con manos expertas y ni siquiera se ahoga, demostrándome que ya sabe hacerlo.

  Creo que es hora de sacar la atracción principal de la noche, el elefante del circo, el regalo de la cita, etc. –Con respecto al incidente con el embajador de Chi…

   El ex auror me interrumpe levantando una mano, -Ni una palabra Harry, él te ataco por la espalda con un hechizo que podría haber sido mortal. Nada lo justifica, aunque podrías evitar ponerte en una posición así, –creo que debo dejar de tirarme a las hijas de diplomáticos prepotentes. Mi atención se va a un avioncito de papel que entra por un agujero sobre la puerta y se posa sobre el escritorio de Kingsley. –Creo que es momento de que te vayas Harry, Slughorne esta esperándote en la sala de las chimeneas.

   Antes de salir me doy vuelta y en una voz apenas audible pregunto. – ¿Qué hace la timbuja…, ya sabes lo que quiero decir?

  El me guiña el ojo antes de contestarme. –No lo sé, por eso comenzaremos el proyecto.

   Su ni siquiera me mira a la cara cuando nos dirigimos a la red flu, eso hace que me detenga para ver que es lo que la molesta, -¿Qué tienes que decir Su?

   -Discúlpame por causar problemas. –Cuando levanto su mentón para mirarla a los ojos, como siempre lo hago, ella cierra los ojos tratando de evitarlo.

 –Tú y Pansy son mías ahora y por tanto mi responsabilidad. Nadie toca o le dice que hacer a mis juguetes, solo yo. Espero que lo entiendas Su Jiang. –Quizá no las amo, pero no he dicho nada que no sea verdad, un hombre debe proteger lo que es suyo. Con la vida si fuera necesario, porque si fallo entonces no merezco gloria.

  La mención de su otro apellido la hace abrir los ojos, -Me gusta como suena, mi antepasado fue uno de los que unifico China. Soy la última de la línea sanguínea.

  Me doy vuelta hacia Pansy y la acerco a mi cuerpo, adoro su mirada. Una sonrisa gatuna adorna mi rostro. -¿De aquí a Avalon, eh?

  -Al infinito y más allá.

  El contacto cercano de ellas me da una erección tan masiva, que es posible que no pueda pestañear por la falta de piel. –Vamos, no hagamos esperar al resto.

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  Rosmerta nos ruega tanto para que nos tomemos algo, que Slughorne no tiene el corazón para decirle que no, o probablemente se deba a que la Madam le estaba hablando de forma suave y seductora, y que la regordeta cara de Horace estaba un poco rojiza, evidenciando un ligero estado de ebriedad. La mayoría de nuestro grupo se había marchado con McGonagall y Flitwick cuando llegué a la chimenea, solo Neville, Susan, Baker y Smith estaban junto a Slughorne. Así que solo ocho de nosotros nos sentamos a compartir una cerveza de mantequilla, lo que me hace tragarme mis palabras de que la bebida es para perdedores, no quiero llegar haciendo eses al castillo.

  El grupo de hombres que estaba en el bar más temprano todavía esta presente, deben ser el grupo de bebedores más aburrido que he visto, no juegan cartas o conversan. Sino que se dedican a mirarme como si quisieran decirme algo. Dejo a Neville cuando este está a mitad de una explicación acerca de plantas con propiedades alucinógenas para acercarme al grupo de veteranos, sus rostros se ven calculadores y atentos. -¿Qué pasa?

  Winston indica a un rubio gigantesco a su izquierda, -A Angus le pica su bola izquierda. –Todo el grupo asiente de manera solemne.

 -¿Ah? –Estos tipos están enfermos, he escuchado cosas bizarras en mi vida, pero esta debe estar entre las más bizarras.

 El tipo a la derecha del tuerto se apresura a explicarme. –Su rama es la adivinación, él tiene su ojo interno en su testículo izquierdo. Le indica cuando va a pasar algo peligroso.

  Estoy apunto de contestar cuando un aullido ensordecedor se escucha, la chimenea y las velas se apagan dejándonos cubiertos por la oscuridad. Se oyen varias personas cayendo al suelo y comenzando a gritar como puercos yendo hacia el matadero. Mis extremidades comienzan a entumecerse y siento un frío terrible, peor al causado por un dementor.

  No hay rastros de la voz de mi madre en mi mente, solo la sicopática risa de Tommy, burlándose de mí, insinuando que mi búsqueda de la gloria es algo estupido. Al oírla solo hay ira en mí, nadie se ríe de Harry Potter, ni siquiera una voz en mi retorcida cabeza. Un rugido sale de mi garganta para responder al aullido, un grito de guerra lleno de fuerza. Mi aura carga el aire dentro del bar con electricidad y magia, alejando el frío y volviendo a encender las velas, pero no la chimenea.

  -¡¿QUÉ ESTAN HACIENDO?! –Digo mirando a todos los que están en el suelo, solo Savage logro mantenerse de pie. –DEJEN DE TEMBLAR COMO PERROS ASUSTADOS. -Esta vez no necesito una poción para ponerme sobrio. Mi rostro hace una mueca de asco debido al olor a azufre que ahí en el ambiente. Nadie se atreve a contradecirme, tal vez porque saben que esto es lo que hago, tomar el control en medio del peligro para transformar a un rebaño de ovejas en una manada de lobos.

  Un Slughorne blanco como el papel se levanta y saca una cuerda de su bolsillo, -Rosmerta deberías usar la chimenea, los aurores que guardan el pueblo pueden necesitar ayuda. –La chimenea ni siquiera funciona imbecil. El marrano Estira la cuerda con rapidez sobre la mesa y se dirige a nosotros los estudiantes. –La magia del traslador esta activa, no es necesario que caminemos hasta la escuela.

  -¿Vamos a marcharnos? –Pregunto acusadoramente.

 -Los aurores se encargaran de todo. –Dice automáticamente el respetado y valeroso director de Hogwarts.

 -No si yo estoy aquí. –Digo antes de sacarme la túnica, también decido retirar mi chaleco y la camiseta. Dejando expuesto mi torso flacucho, mi magia me mantiene calido.

   Cuando abro la puerta un olor a azufre aun más fuerte me asalta, pero eso no es nada comparado a la criatura que esta peleando contra tres aurores que están en los tejados. Él hecho de que ese ser este en esta tierra se siente mal, solo hay un lugar para algo así, el infierno. Solo en el infierno una criatura de azufre y sombras podría existir, solo ahí puede ser contenido. El cielo sobre Hogsmeade es un retorcido arco iris con rojo, naranja y negro como su principales colores, truenos llenan parte del firmamento pero estos caen alrededor del pueblo y no dentro de él.

  – ¿Cree en demonios profesor Slughorne? –Grito por sobre mí hombre en una voz llena de locura, mis carcajadas rivalizan con las de Voldemort, aunque la mías tienen sarcasmo además de locura.

  La respuesta es apenas audible. –No lo sé, Harry ¿Po…po…por qué lo… 

  Comienzo a reír de manera más enfermiza, y por sobre los truenos rujó. -¡Porque parece que ellos si creen en nosotros!

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  -No te importa el monstruo ¿Sabes por qué?

 

  -No lo sé, deje de temerles desde que deje de estar aterrado de la oscuridad en mi alacena.

 

  -Sabes que no es por eso Harry Potter, es por que has peleado contra ellos tantas veces que te estas convirtiendo en uno. Has mirado tanto en el abismo, que este ha comenzado a devolverte la mirada.

 

  -¿Y tu punto es?

 

 -O sabes muy bien donde esta mi punto, Harry Potter, estas bastante crecidito como para saber donde esta el punto que puede volver loca a una mujer.

 

  -No tu maldito punto G, sino el punto de tu discurso de mierda.

 

  -Ah, mi punto es que estas jodido, y no en el buen sentido de la palabra.

 

  – ¿Sabes que es lo más gracioso?

 

  -Claro que lo sé. No te importa.

 

  -¿Crees que pueda ganarle a ese vástago de infierno?

 

  -Por supuesto que puedes. Sin importar que tan difícil se ponga, o que tan imposible y monumental la tarea frente a ti se torne, siempre – Siempre debes creer que puedes hacerlo, que lo lograras. Incluso cuando conozcas el sabor de lo que es perder, nunca admitas la derrota. Ese es el mejor consejo que puedo darte, mi apuesto guerrero.

 

  -¿No habría sido ‘Corre y escondete’ un mejor consejo?

 

  -Pero no para ti, mi amado héroe. Tú no huyes con la cola entre las piernas, tú cargas con la cabeza gacha y el pecho descubierto. Es por eso que te amo.  

 

  -Es por eso que soy lo que soy, un héroe y un monstruo.

 

  -No puedes ser uno, si no eres el otro. Ahora ve, ve y hazme orgullosa.

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  Su deforme cabeza se gira hacia mí, solo ignora los ataques de los aurores como si fueran una molestia ínfima, una picada de mosquito o zancudo. El maldito abre sus fauces para gritar otra vez, mis instintos me dicen que cubra mis oídos pero mi gigantesco orgullo prevalece al no permitírmelo. Su grito es infernal, la agonía de miles de muertos en un campo de batalla, el miedo de mil vírgenes sacrificadas en antiguos altares y el llanto de mil bebes siendo lanzados al aire para ser ensartados en las lanzas y espadas de las legiones del mismísimo Lucifer, se traducen en algo que me llena de miedo, un miedo frente al cual me cuesta luchar. Un hombre común se dejaría llevar al abismo por el dolor que anuncia, pero yo no soy un hombre común, ni siquiera se cuanta humanidad aún conservo en mí.

 El frío trata de envolverme otra vez, pero algo dentro de mí vuelve a explotar. Apenas escucho mi segundo rugido, quizá se deba a la sangre que sale de mis oídos, pero nuevamente siento la magia en el aire.

 Evaluó a mi oponente; alguien como Salazar se retiraría y buscaría un lugar donde emboscar a la bestia, los astutos lo seguirían; alguien inteligente como Rowena realizaría una retirada estratégica para estudiar junto a sus eruditos de que infierno salió esta cosa; Helga, la más poderosa de los cuatro fundadores tendría la humildad de convencer al resto para que la ayuden, tendría el amor suficiente para infundir valor en aquellos que son leales; Godric cargaría para hacer lo contrario a Helga, infundir lealtad en los valientes.

 ¿Qué haría el hombre que se niega a morir? ¿Qué haría Harry Potter? Me pregunto a mí mismo. Yo no usaría astucia, inteligencia, lealtad o valor. Usaría un arma más potente que aquellas, la locura ¿Seré capaz de infundir locura en los cuerdos? La respuesta es simple, no lo sé.

   La criatura no ha hecho ningún movimiento. Los aurores en los tejados han dejado de atacar y están mirándome hipnotizados. Uno de mis pies se mueve y se coloca frente al otro, y comienzo a caminar dirigiéndome hacia el centro del pueblo. Recuerdo brevemente el combate con los vampiros, pero lo pongo en el fondo de mi desordenada mente luego de un segundo. Decido por el primer ataque, “Fulminis tangere!” pienso con fuerza y hago un signo como él de mi famosa cicatriz con la punta de mi varita, antes de apuñalar el aire frente a mí.

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  El dolor me despierta y una corriente eléctrica recorre mi cuerpo, provocando temblores en todo mi cuerpo. Visiones nublen mi mente de manera intermitente, veo a mi amado apuntándome con su varita y lanzado su poderosa magia contra mí. Me toma toda la fuerza de voluntad que poseo para sacar la varita de mi almohada y poner un encantamiento silenciador en las cortinas.

 

  Mis únicas palabras antes de comenzar a gritar son. –A él no, no debes hacerle daño a mi Harry.

 

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  La criatura logra poner su zarpa entre el rayo y el resto del cuerpo. Mi magia no parece afectar su ‘mano’ de la misma manera, así que detengo mi ataque. El mal nacido aún titubea, un buen insulto quizá funcione, solía funcionar conmigo. Pienso mi monologo en la cabeza cuando me golpea la memoria, soy un jodido vidente, estoy en la mierda hasta el cuello. Aunque es mejor que tener picazón en la nuez izquierda. Mis pulmones están llenos de aire listo para ser liberado.

 -¡YO SOY POTTER PEQUEÑO PEDAZO DE MIERDA! ¡VEN Y ENFRENTAME HORRIBLE HIJO DE PUTA, YO TE PRESENTARE A TU CREADOR!

 

  De manera rápida corto la palma de mi mano derecha, piso con fuerza y tomo aire profundamente, las tres fuerzas mágicas con bastante poderosas cuando están unidas. Y son extremadamente efectivas para este tipo de magia, el fuego. La sangre es el conducto para liberar la energía que tomo de la tierra y el aire, la poderosa sangre que corre por mis venas me ha salvado innumerables veces antes. Él único regalo útil que me dejo Lily.

 

  Si algo parece imposible de destruir, usa fuego, tarde o temprano todo se quema.

 

 Una columna de fuego sale de mi varita impactando a la bestia, solo hay un problema. El cabeza de calabaza comienza a moverse hacia mí, resistiendo el fuego como si fuera solo una maldita brisa. Su otra garra arranca un pedazo de mármol de una fuente y me la lanza con todas sus fuerzas, a esa velocidad es imposible esquivar. Corto la llamarada para lanzar un reducto al pedazo de mármol y poner un domo de energía a mí alrededor. Mi magia detiene la mayoría de las rocas, pero aun así pequeños pedazos logran pasar para lacerar mi carne. El escudo tampoco logra detener toda la fuerza proveniente de la combinación entre masa y aceleración de las rocas. Siento como si un rinoceronte de varias toneladas me hubiera embestido, nah, quedémonos con que estaba en el camino de una gran roca ¿Quién sabe, quizá en cien años crean que detuve un meteorito?

   El golpe me hace volar por los aires y aterrizar un par de metros más atrás. Duele como cagar vidrios, pero por suerte no se rompió nada dentro de mí. Una carcajada sale de mi boca, en un toco que indica mi locura temporal grito. – ¿ESO ES TODO LUCY? ¿PUEDO LLAMARTE LUCY CIERTO?

   La bestia comienza a cargar nuevamente, su complexión se ve un poco encendida ahora. Eso me da solo unos segundos para mi siguiente ataque, o sí, Sirius tenía razón, los Black eran unos bastardos bastante enfermos. –Kaio. (N/A: Hechizo para encender algo desde el interior)

  Ni siquiera quemarlo por dentro es suficiente, sus deformes ojos están encendidos por el fuego que puse en su interior. El mal nacido trata de golpearme directamente ahora, titubear significa media muerte. Me inclino hacia delante y creo un nuevo escudo para responder a su carga con el mismo ímpetu, esta vez estoy preparado. La fuerza de su golpe me hace retroceder valiosas pulgadas, pero aún así resisto.

   El combate alcanza un punto medio, donde solo el ser que tenga una mayor voluntad puede ganar. El esfuerzo y el calor que emana de su cuerpo me hacen sudar como si estuviera en un maldito sauna. Su fea cabeza esta fija en mí, mientras sus brazos tratan de aplastarme. –Elegiste al tipo equivocado, en el momento y lugar equivocados  Lucy. YO SOY HARRY FUCKING POTTER –Digo en una voz teñida por el esfuerzo, haciéndome parecer como si estuviera haciendo fuerza en la taza del baño. Mis brazos duelen terriblemente, nada puede ser fácil para mí, el destino siempre se encarga de eso.

  Fuego azota la espalda del demonio haciendo que el calor aumente a mi alrededor. Su fuerza supera a la mía y mi escudo se curva como una membrana de hule, la presión del aire me empuja hacia atrás haciendo que mi espalda colisione con un muro y estrellitas llenan mi visión.

  ‘Si señores y señoras, una combinación de brazos y Potter cae a la lona.’

  Recuerdo las palabras de Gabrielle, si tengo que aceptarla, estaré maldito si no obtengo algo de ella. Amor, que cosa tan estupida, pero aun así la gente puede llegar a morir por él. Veamos lo que la menor de las hermanas Delacour hará por amor.

  ‘Tú dolor será mi dolor’

  Envió todo el dolor de mis pobres huesos a la putita estupida que se ligo a mí.

  ‘Tú cansancio será mi cansancio’

  De inmediato me siento rejuvenecer, mis manos se ensamblan en sendos puños volviendo a tener fuerza.

  ‘Mi magia nutrita a la tuya’

  Me siento más poderoso de lo que nunca me he sentido, la varita con la pluma de Fawkes esta quemando mi mano con anticipación.

  ‘Tilín-tilín, Potter esta de vuelta en la pelea’.

  Comienzo a correr hacia mi feo amigo, debe haber comido comida mexicana, porque su complexión esta bastante enrojecida. Lo que Lucy esta apunto de hacer me hace acelerar, su brazo esta apunto de destrozar a Pansy. Las venas de mi cuello y antebrazos se inflan por el esfuerzo, una ráfaga de viento la alcanza en el momento justo lanzándola por los aires. Cuando la abominación hace ademán de dirigirse hacia mi sexy Slytherin, aplico el accio a una casa, arrancando todo el panel de un segundo piso, su trayectoria hacia mí se ve interrumpida por la fea cabeza de la criatura.

   Cuando Lucy se gira hacia mí, levanto mi mano, mostrando dos dedos. –Un round más Lucy ¿Qué es un round más entre amigos?

  Columnas de fuego lo asaltan desde los tejados y desde la puerta de las tres escobas, poniéndolo al rojo vivo, pero el miserable no cae. Agreguemos más aire al fuego, quiero ver a este aborto del infierno arder de verdad. – ¡EOLO! 

 

  La criatura esta rodeada por una burbuja de fuego y sus chillidos de dolor dañan mis tímpanos aún más. No he tenido tiempo para poner un hechizo silenciador a mi alrededor y en caso de que lo hiciera no estoy seguro si funcionaria.

       

  La criatura comienza a salir del infierno que cree para ella, su piel se esta fundiendo dándole el aspecto de estar goteando lava. Detengo mi magia eólica. El maldito trata de volverse para escapar o que se yo, pero mi voz lo detiene. – ¡MIRAME LUCY! ¡MIRAME A LOS OJOS ANTES DE QUE DE MI VEREDICTO! ¡CULPABLE! –Eso es hijo de puta, mira a tu juez a la cara, mira la expresión de tu jurado, pero por sobretodo mira los ojos de tu verdugo.

 

  Me empapo en agua fría y me aplico el encantamiento burbuja en la cabeza antes de correr hacia el demonio, es una suerte que los demás dejaron de freírlo cuando detuve mi magia elemental. Un chorro de agua sale de mi varita, enfriándolo bruscamente. Aunque no lo veo siento como sus articulaciones, sus huesos y su carne comienzan a resquebrajarse por el drástico cambio de temperatura. Una de sus piernas se rompe haciéndole apoyar una rodilla en el suelo. Una nube de vapor sulfuroso me envuelve cuando salto y piso en su pierna, la criatura hace un esfuerzo para golpearme con una de sus garras y mi brazo izquierdo recibe el golpe.

  Eso no me detiene, un poderoso lacero desde esta distancia lo corta desde la clavícula hasta una costilla, arrancándole la cabeza junto a un brazo y un pedazo de torso.

 

  Caigo y giro sobre mi mismo para alejarme de su asquerosa carne, solo tocarlo me hace sentir sucio, más sucio que cuando Voldy me follo la mente y se cago en mi cráneo en el atrio del ministerio. Pero la carne deja de preocuparme al comenzar a disolverse, a arder como el papel lo hace cuando lo enciendes y lo pones al viento.

 

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Flash Forward

 

  -Así que quieres saber acerca de Harry Potter, -dijo el hombre al chico, el hombre aparentaba unos veinticinco o veintiséis años mientras que el chico unos quince. –Huh, él era valiente ¿Sabes? Lucho contra un demonio en este pueblo, nunca he visto nada tan aterrador y glorioso al mismo tiempo. Fuego, relámpagos y poderosos vientos fueron usados por Potter. Yo estaba hipnotizado mirando por la ventana de la primera planta de mi casa mientras el resto de mi familia se revolcaba y gemía en el suelo, cuando una mujer, creo que era la amante de Harry Potter, choco contra nuestro muro. –El hombre se detuvo y tomo un largo trago de hidromiel de su vaso.

 

 -¿Qué hiciste? –Pregunto el chico con impaciencia, quería escuchar el resto de la historia de inmediato.

 

 -Yo salí ayudarla, los aurores estaban ocupados atacando a la bestia junto a Potter. La mujer, Pansy creo que se llamaba, tenía un enorme chichón en la parte posterior de la cabeza. Distraído con la pelea quizá la abofetee muy fuerte, pero logre despertarla. Tenía diez años y no sé porque, algo me decía que debía mantenerla despierta, la pelea solo duro un minuto más, usualmente las peleas buenas duran poco. Cuando Harry decapito a la bestia se acerco a mí, su piel despedía vapor y sus ojos magia pura. –El hombre se detuvo y comenzó a revolver sus bolsillos buscando algo, finalmente lo encontró y saco un paquete de cigarrillos. -¿Te molesta si fumo?

 

  El adolescente solo negó con la cabeza, el hombre tomo unas pocas bocanadas de humo y formo unos pocos aros de humo antes de continuar. -¿Por donde iba?

 

  -Harry Potter se acerco a ti. –Se apresuro a proporcionar el muchacho, ansioso por oír más acerca de Harry Potter.

 

  -Ah si, era intimidante, más intimidante que el demonio para mí. No en el mal sentido de la palabra sino en el buen sentido, el había matado a Voldemort y muchas otras cosas más. Una suerte que yo estuviera visitando a mi abuela en Irlanda cuando mato a unos vampiros en este pueblo. –El hombre tomo más Hidromiel y boto las cenizas que su cigarrillo había acumulado. –Yo me sentía intimidado al estar frente a una leyenda viviente, tenía diez años y en mi casa prácticamente adorábamos a Merlín, Godric, Dumbledore y a Harry Potter por supuesto, como si fueran súper magos o algo así. El miro a la mujer cuya cabeza tenía en mi regazo y me observo calculadoramente, tomándose el tiempo para observar a un chiquillo sin importancia. De lo que yo no me había dado cuenta era de que yo era el único que salio a la calle, en ese entonces no le di importancia.

 

  El hombre volvió a beber de manera insufriblemente lenta antes de continuar. –‘Eres muy valiente, más valiente que el resto de cobardes que se quedaron escondidos debajo de sus camas’, me dijo, pero pareció pensarse esas palabras mejor y dio un nueva veredicto acerca de mí, ‘no más valiente quizá, sino más loco.’  Yo estaba hipnotizado por su presencia, por el poder que despedía. Y solo pude contestar con un humilde ‘Gracias señor’ –El hombre dio una carcajada. –Ni siquiera me importo que me llamara loco, el me regalo su reloj. Estaba roto pero el dijo, ‘Detuvo el zarpazo de un demonio así que no debe ser tan malo después de todo. Te tiraras a muchas chicas chicas cuando cuentes la historia de ese reloj.’ –El hombre mostró su muñeca y ahí estaba el reloj, o al menos lo que quedaba de el. –Harry Potter conjuro un almohadón para su mujer y me dijo que le fuera a conseguir cigarrillos, mi padre siempre fumaba dos o tres paquetes al día. Yo parecía un elfo domestico corriendo para buscar un maldito cigarrillo, era diferente en ese entonces a lo que soy ahora. Era débil, todo este pueblo era débil antes de esa noche.

 

  La mirada del hombre se fijo en la distancia, mirando todo y nada al mismo. Volvió a tomar una bocanada del cigarrillo y a beber un trago de su hidromiel, haciendo una mueca debido a lo desagradable que es tomar algo extremadamente dulce mientras se fuma, pero no parecía molestarlo realmente.

 

  -Cuando encendió el cigarrillo se oyó un fuerte ¡crack! Y varias personas del ministerio aparecieron; Aurores, sanadores, Hitwizards y el mismísimo ministro. La caballería siempre llega tarde dicen. Harry Potter ni siquiera los saludo, se fue a parar al medio de la plaza y comenzó a gritar, a rugir mejor dicho, palabras que nunca olvidare. ‘SALGAN AHORA MALDITAS OVEJAS, AQUEL QUE NO LO HAGA SERA CONSIDERADO UN COBARDE Y SU HONOR VALDRA UNA MIERDA’. Nadie se atrevió a contradecirlo, ni siquiera el ministro. Casi todos salieron, mujeres con bebes en los brazos, ancianos, hombres y niños. De mi familia solo mi padre quedo en la casa, siempre se arrepintió de eso, decía que si tuviera una maquina del tiempo para cambiar cualquier cosa que él quisiera, cambiaría eso.

   Sus palabras nos llegaron, nunca había visto tanta vergüenza en el rostro de una persona antes, no vergüenza por él sino vergüenza por nosotros. Harry Potter se avergonzaba de nosotros. Él no parecía el héroe que realmente era, con su baja estatura, sus hombros escuálidos. Siempre me había imaginado a un héroe como todo lo contrarío. Muchos dicen cosas de malas de él ahora ¿Sabes? –El muchacho asintió, muchos hablaban mal de Harry Potter, incluso algunos libros de historia. –No en este pueblo, si hablas mal de él aquí, te iras machacado. Cuando estaba en la escuela alguien hablo mal de él, me olvide de la magia y me lance sobre él, lo golpee hasta que mis nudillos sangraron. No me importo que él fuera un alumno de sexto y yo solo estuviera en cuarto.

   Esa noche él rehizo este pueblo, unos pocos días después echamos todos los edificios abajo y los reconstruimos. Muros de adobe se transformaron en muros de piedra, pilares de madera se transformaron en vigas de hierro y acero, techos de musgo y paja se transformaron en tejados de pizarreño.

  Nos habíamos vuelto ovejas, justo como él decía. Antes de la primera guerra con Grindelwald había gente poderosa aquí, Hogsmeade era el hogar de grandes y orgullosos guerreros, pero la mayoría se fue a la guerra junto a Dumbledore y murió. Antes de esa noche éramos comerciantes y obreros, él nos devolvió el orgullo y el titulo de guerreros.

   El tono de su voz se elevó hasta convertirse en un trueno, y su mirada parecía formada por centellas de fuego, como si de repente hubiese adquirido la forma de un dios y sus palabras resonaron dentro de mí. ‘YO NO TENGO NADA, Y ESTOY CANSADO DE LUCHAR POR USTEDES QUE LO TIENEN TODO. LA PROXIMA VEZ DEJARE MORIR A LOS ADULTOS COMO SI FUESEN OVEJAS  Y DEJARE QUE SUS HIJOS E HIJAS SEAN DEGOLLADOS COMO PEQUEÑOS CORDEROS. LOS COBARDES NO MERECEN VIVIR COMO PERSONAS, ASÍ QUE MORIRAN COMO AMINALES.’

 

  Esto pareció sorprender al muchacho, las crudas palabras se clavaron como alfileres en su corazón. -¿El dijo eso y nadie hizo nada?

  

  Por algún motivo eso le hizo gracia al hombre y este comenzó a reírse a carcajadas, atrayendo las miradas de otras personas del bar. –Él acababa de matar a un demonio de quince pies de altura (N/A: 4,5 [m], para los ignorantes) eso debe ser razón suficiente para no ponerse en su lado malo.

    Muchos lo observaron sorprendidos, -Dijo continuando su relato. – sorprendidos de que el gran Harry Potter, el puro, noble, bondadoso y gran Harry Potter dijera algo así. Eso solo lo hizo enojar más y sus palabras siguieron lastimando nuestro orgullo, el peso de la vergüenza se hizo casi irresistible. ‘NO ME IMPORTARA UNA MIERDA, HE VISTO AL DESTINO QUITARME TODO LO QUE HE AMADO Y PODRE MIRAR TRANQUILAMENTE COMO LES QUITA TODO A USTEDES. TAL Y COMO LO HIZO CONMIGO. LOS PADRES MORIRAN SIN APENAS PELEAR Y LAS MADRES ROGARAN PARA QUE SUS HIJOS SEAN PERDONADOS ANTES DE MORIR. ESTE SERÁ SU VALLE Y YO SERE LA SOMBRA DE LA MUERTE, LA SOMBRA QUE MIRARA COMO TODO ESTO PASA, LA SOMBRA QUE NO HARA NADA PARA DETENERLO.’ –El hombre levanto su vaso vació y una camarera vino de inmediato a reemplazarlo con un lleno. –Habíamos vivido tanto tiempo protegido por otros, que habíamos olvidado como protegernos a nosotros a mismos. Todavía me sorprende como sus palabras consiguieron despertarnos, como su aura y poder encendió la chispa que nos dio fuerza, una fuerza de la que estamos orgullosos. ‘SERAN LOBOS Y NO OVEJAS QUIENES HARAN VER A LA OSCURIDAD QUE ESTA TIERRA ESTA PROTEGIDA. SERAN LOBOS Y NO OVEJAS LOS QUE LE HARAN SABER A LA OSCURIDAD QUE SU FORMA DE VIDA NO SERA QUEBRADA POR ELLA. SERAN LOBOS Y NO OVEJAS LOS QUE MORIRAN SABIENDO QUE LO HICIERON RODEADOS DE GLORIA Y HONOR, Y NO BAÑADOS POR LA OSCURIDAD Y LA VERGUENZA. SERAN LOBOS Y NO OVEJAS LOS QUE ME AYUDARAN A ENCONTRAR A LOS VAMPIROS QUE ATACARON ESTE PUEBLO, Y CUANDO LO HAGAMOS LES PATEAREMOS EL TRASERO TAN FUERTE, QUE SU MIERDA TENDRA LAS HUELLAS DE NUESTROS ZAPATOS POR UN MES.’ –El hombre comenzó a reírse otra vez, pero esta vez era diferente, esta vez lo hizo de manera histérica, reflejando por primera vez la locura que iluminaba los ojos de todos los habitantes del pueblo. Nadie jodía con los habitantes de este pueblo por eso, porque esa noche Harry Potter fue capaz de infundir locura en una aldea llena de cuerdos. –Solo Harry Potter pudo arruinar un discurso tan inspirador con palabras tan banales, pero funciono. Solo hubo una respuesta a su pregunta, -Esta vez el hombre dejo de mirar al muchacho y se dirigió al pub, se dirigió a sus vecinos y amigos. – ¡NOW TELL ME PEOPLE OF HOGSMEADE! ¡TELL ME WHAT YOU ARE! ¡ARE YOU SHEEPS HIDING FROM DARKNESS OR WOLVES FIGHTING IT?! 

 

(N/A: Usualmente pienso en ingles, ese idioma se ha vuelto una segunda naturaleza para mí. Me resulta difícil decir algunas cosas en castellano, cosas que tienen mucho más sentido y suenan mucho más cool en ingles. Solo comparen las versiones en español y en Ingles de Braveheart, la versión en ingles tiene mucho más sentimiento.)

 

  Por un segundo hubo silencio, y luego todos los que no tenían túnicas escolares, e incluso algunos de estos, levantaron sus copas y contestaron como uno. – ¡WE ARE WOLVES!

 

  Tomo unos minutos para que todo se calmara, todos los que habían levantado las copas estaban aullando como si estuvieran locos poniendo nerviosos a algunos de los estudiantes. – ¿Qué paso después de eso?

 

   -Nada, solo entre a mi casa y me fui a dormir. –Se apresuro a agregar el hombre cuando recupero la calma.

 

  -¿Qué paso con Harry Potter quiero decir? –Pregunto el chico con impaciencia, sintiendo como le tomaban el pelo.

 

  -Hizo lo que un héroe siempre hace. –Ante la mirada de confusión del muchacho, respondió. – Continuó su camino por las solitarias murallas del destino, esperando el momento en que lo necesitemos.

 

  -Él está muerto, ni siquiera Harry Potter puede volver de la muerte. Además ya no necesitamos un héroe. –Dijo el adolescente con expresión distraída.

 

 -Harry Potter no ha caído, está ahí afuera. No puede perder todavía, porque el destino no le permitirá descanso, él es invencible, una fuerza imparable y no hay un poder inamovible que se le oponga.

 

 -¿Por qué estás tan seguro? –Insistió el muchacho, todavía aferrándose a la posibilidad de que el gran héroe estaba muerto.

 

  El hombre lo miro con rabia esta vez, -Solo lo sé. Él vendrá a cumplir su última profecía.

 

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   Jueves 30 de octubre.

 

 Por una de las ventanas de nuestra torre flotante veo la silueta del palacio de Beauxbatons, todo lo que Hogwarts proyecta en poder, la academia francesa lo proyecta en belleza. Aun con poca luz natural, el palacio brilla con un gran colorido debido a sus muchos ventanales. Sus amplios jardines son un deleite para los ojos, con sus formas simétricas y las gigantescas fuentes que hacen juego con el pequeño lago que esta en el centro. La torre comienza a descender a un lado del castillo, ensamblándose en su ala oeste. Es difícil decirlo, pero la torre tosca y achaparrada en la que viajamos debe generar un gran contraste junto a la esbelta Beauxbatons.

 

  Con Pansy a mi derecha y Su a mi izquierda, soy el primero en salir por el pequeño portón que da al patio. Incluso Slughorne camina tras de mí mientras yo ocupo su lugar, desde que enfrente a ese demonio en Hogsmeade ha estado bastante callado. Los estudiantes de Durmstrang ya están ahí, su barco es la figura dominante del pequeño lago en el centro de los jardines de Beauxbatons, aunque no se si llamarlo tranque o lago.

 

  Los alumnos de Durmstrang llegan desde el frente mientras que nosotros llegamos desde el oeste. Los estudiantes del instituto alemán dan saltos mortales y otras piruetas maricas, dos de ellos lanzan fuego por la boca dando forma a un respetable dragón, el cual permanece en el aire agitando las alas.

  

 Cuatro de nosotros sacamos la varita, para mostrar lo que traemos preparado. Estuvimos todo el día anterior ensayando para hacer que nuestra magia funcionara en armonía, yo, Zabini, Susan y Padma, generamos el animal que representa a cada una de nuestras casas, mientras los otros nos ayudan a alimentarlos con más magia. Yo y Neville nutrimos a nuestro león, con aún más magia, compensando el poder común de Ron y Demelza. Es una suerte por que el fuego es mucho más costoso de mantener que el agua que da forma a la figura de ravenclaw o la luz que da vida a la serpiente y el tejon. Los cuatro figuras se juntan para dar forma a un fénix, un homenaje a Dumbledore. Pequeñas gotas de sudor aparecen en la frente de Hermione, ella es la responsable de que el fuego no evapore el agua o interfiera con las energías luminosas de las otras casas. Con un último esfuerzo lo hago cargar contra el mucho más pequeño dragón.

 

  La lagartija es desvanecido y nuestro fénix comienza a dar vueltas por sobre Beauxbatons, los estudiantes de la academia miran maravillados lo que Hogwarts tiene que mostrar. Hago un último esfuerzo para producir mi patronus, este rodea y hacer resaltar al fénix aun más, haciendo explotar pequeñas chispas plateadas cada vez que la creación multicolor se mueve. Mi luminoso protector no tiene forma, es solo un mar de luz y magia. Me tomo enfrentar a un enjambre de dementores para darme cuenta de que ya no necesito a mi padre, mi último lazo para con el se rompió la noche en que castigue a esos bastardos chupa almas. No puedo darme el lujo de tener estupidas fantasías de niño pequeño.

 

  -Señor Potteg, espero que su viaje haya sido placentero. –Solo asiento como respuesta a la semi giganta que se acerca a nuestra delegación. –Ustedes, fueron los últimos en llegar. Lo mejor para él final, muy impresionante.

 

  Yo solo le sonrió de forma condescendiente mientras replico de manera conversacional, como si estuviéramos tomando unos tragos.  –Somos Hogwarts, obvio que somos lo más impresionante madam. No que cueste mucho sorprender a nuestros amigos en este lado del canal.

 

  -Pego que joven tan confiado, me pregunto lo que pensaga Monseur

Slugorne de eso.

 

  La bolsa de excremento gigante solo da una de esas risitas diplomáticas, que me hierven las pelotas en el escroto. –Harry puede sorprender a quien sea, incluso decidió no presentarse a la competencia para darles más posibilidades de ganar a los otros colegios. Una decisión que puede ser considerada más humilde que confiada.

 

  Los directores de las otras escuelas se acercan. Una mujer robusta y negra estira su mano hacia Slughorne, parece estar en sus cincuentas. Aunque la edad no tiene mucho que decir acerca de los fenómenos de la naturaleza que somos los magos. –Directora Aamori Yavar, mucho gusto conocerla en persona. He leído varios de sus tratados en el uso de Belladona y como contrarrestar sus efectos venenosos.

 

  Yo solo escucho con media oreja las conversaciones, dando la mano cuando debo darla, pero sin prestar atención a cualquier cumplido que es intercambiado; Yavar es la directora de Salem; un gigante suizo de barba rubia llamado Henry Brunner Es el director de la Scuola Vaticanista de Italia y una mujer alemana pelirroja de caderas anchas y rostro redondeado es la directora de Durmstrang, Katja Kassin creo haber escuchado.

 

  La semi-giganta se acerca a mi lado mientras los otros directores intercambian cumplidos y saludos hipócritas. –‘Arry, la familia Delacour me pidió que te llevaga a la enfegmeria. Al parecerg ha surgido un pequeño lío con su más joven.

 

  La Directora de la academia francesa le hace una seña a una de las jovenzuelas de su colegio y esta se acerca de inmediato. Después de unos murmullos en rápido francés se me indica que la siga, con una mirada hago que Pansy y Su se muevan conmigo. Los estudiantes se hacen a un lado para dejarme pasar, noto a unos cuantos muchachos que tienen báculos en lugar de varitas, esos deben ser los espaguetis santurrones de la scuola italiana. Deben dedicarse a darse por culo en su escuela, si es que los rumores que escuche en la tele acerca de sacerdotes católicos tienen algo de verdad.

 

   Mi guía parece rebosar entusiasmo, dice unas cosas incomprensibles dirigidas a mí. Mi pequeña Slytherin se acerca para traducirme. –Dice que esta encantada de conocerlo mi señor, se llama Dominique Blanchard, y también pregunta si le daría su autógrafo.

 

  Ni siquiera digo algo cuando la chica me pasa su lápiz labial y su finísimo sombrero para el autógrafo. La chica me mira con ojos tan esperanzados que decido darle algo para que me recuerde, unos cuantos rayones, y unos movimientos de varita para que la franchute no vea lo que realmente dibuje, y se lo entrego. Ella esta contentísima con lo que parece mi firma, solo espero que el resto de la gente no se burle tanto cuando vea la pija que hay dibujada en su sombrero.

 

  Ciertamente este palacio es estéticamente hermoso, con sus mosaicos, sus esculturas, sus pinturas abstractas y pisos de mármol. No hay estatuas de gente llamada Marcus el estupido, Iván el invisible (Aunque tampoco hay una estatua de él en Hogwarts, solo una plataforma vacía), o  Winfred el nostálgico. No hay escaleras móviles o tapices con representaciones históricas. En el fondo este edificio es una perra frígida, como esas mujeres hermosas que te congelan la polla cuando se la tienes adentro. No que me haya tocado una, pero Sirius hacía comentarios acerca de mujeres así.

 

   La enfermería es idéntica a la de Hogwarts, patológicamente blanca. Dejo a mi guía afuera y con un movimiento de varita le cierro la puerta en las narices. Seis personas levantan su mirada cuando entro junto a mis mujeres; Apolline, Jean, Fleur, Gabrielle, un sanardor y una mujer a la que no conozco, pero por sus facciones perfectas y el aura a su alrededor debe ser una Veela completa. La abuela de Fleur y Gabrielle.

 

  Jean de inmediato se acerca a mí como si fuera a golpearme en la cara. -¡¿Qué le hiciste a mi hija?!

 

  Una mala suerte para él que tenga a Su de mi lado, esta hace una especie de tai cong fu chi, o algo así, y golpea al patriarca Delacour en el cuello, haciéndolo caer al suelo sin respiración. –Tendrás que enseñarme como hacer ese kan fa o lo que sea, solo quiero patear traseros como tu lo haces, con estilo.

 

  -Es Nin jitsu mi señor, estilo koto ryu. Practicado por antiguos ninjas.

 

  -Apuesto a que debes ser muy flexible ¿Puedes poner tu tobillo tras la cabeza? –Su levanta una de sus piernas y fácilmente pone el tobillo tras la cabeza. –Santa cachucha mujer, luego pensaremos en algo.

 

  Fleur y Apolline ayudan a Jean a levantarse. Y yo fijo mi atención en Gabrielle, no creo que las otras mujeres de la familia Delacour me ataquen. -¿Qué paso contigo?

 

  Mi veela no responde, su abuela lo hace por ella. En un perfecto inglés, habla de manera más inglesa que yo. –Lo que paso fue que ¡Tú! Abusaste del lazo que tienes con ella. Eres una persona cruel ¿Cómo puedes dañarla así? Tú deberías haber sufrido las heridas que mi pequeña Elle tiene.

 

  Miro como Gaby esta tratando de controlarse, y con una expresión ceñuda me dirijo a ella. -¿Vas a dejar que esta mujer me hable así, Gabrielle?

 

   Eso es todo lo que toma, la menor de los Delacour comienza a lanzarle bolas de fuego a su abuela, pero el sanador reacciona a tiempo y la liga a la cama de inmediato. – ¿Cómo te atreves a volver a mi nieta contra mí Cerdo ingles?

 

  Yo solo respondo con un inteligente. –Oink, oink, oink.

 

  -¡No te burles de mí! –Una bola de fuego se dirige de inmediato hacia mí. Veamos lo que esta unión mágica puede hacer, yo pongo la mano frente al fuego y permito que mi palma sea quemada. Me concentro en el lazo que me une a Gaby y le envió el dolor y la herida a ella. La pequeña Veela de inmediato comienza a gemir en su cama, eso parece calmar a la señora.

 

  -¿Por qué no vuelves a tu burdel de puta vieja? Vete a ordeñar hombres con la boca.

  Apolline y Fleur dan un pequeño gritito de sorpresa, Jean gruñe de indignación, pero la veela pura retrocede como si le hubiera dado una bofetada. Sus facciones comienzan a cambiar y de su cuerpo comienzan a nacer plumas. –Vamos vieja, dame una razón. –Me doy vuelta hacia mis esclavas sexuales y veo que estas ya tienen la varita apuntando a la vieja. – ¿Quién quiere comer pollo frito?

  La esposa de Bill, con lágrimas en los ojos, arruina la diversión,       -Déjame hablar a mí con él abuela, para por favor, solo lastimaras a Gabrielle. –Ella me toma del brazo y me guía hacia la oficina del sanador. En su desesperación, su cargado acento francés vuelve a surgir. –‘Arry por favog detente, deja de lastimar a mi hergmana. Nada de este es su culpa.

 -Tampoco ha sido culpa mía. Además ¿Qué querían que hiciera? Dejar que un demonio golpeara la mierda fuera de mí, lo hice porque fue necesario, por eso tome su magia e hice que mi dolor se fuera a otra parte.

  La señora Weasley se arrodilla frente de mí y toma mi mano para besarla. –Por favog, no uses el lazo de esa forgma  ‘Arry. No le hagas daño a mi hergmanita. Te lo ruego.

  -Tendría que estar realmente contento para acceder Fleurrrrrrrrr. –De un tirón hago que suelte mi mano y comienzo a soltar mi correa y a bajar mi cierre. – ¿Por qué no me pones realmente contento Fleur? Vamos a ver que tanto quieres a tu hermanita, si haces esto te prometo que no abusare de mi lazo con Gaby.

  Ella me mira con extrañeza, sin ira, solo lastima. – ¿Quién eres?

 -Él mismo héroe de siempre, solo que nadie, ni siquiera yo sabía que debajo de todo héroe hay un monstruo acechando ¿Quién soy yo para negar mi propia naturaleza? –Pero cuando Fleur esta apunto de enfundarme en su boca la detengo. La expresión de lastima en su rostro me hizo recordar, lo que le debo a esta mujer. Ella me acepto en su casa cuando hubo problemas y ni siquiera ahora me odia, a pesar de que la estoy obligando a traicionar a su marido, solo por diversión. –No lo hagas Fleur, de ahora en adelante no usare mi lazo con Gabrielle a menos que sea completamente necesario. Lo que si, es que tus padres deben saber que Gabrielle me pertenece ahora y que su interferencia ya no es requerida. Le dirás a tu abuela que la próxima vez que me ataque no habrá piedad, creo que el ministerio francés consideraría como algo bueno matar a una veela loca. Ahora mi deuda contigo esta saldada, tu me escondiste en tu casa, eso salvo mi vida.

  Ella pone una de sus ligeras y suaves manos en mi hombro y me dice con extraña sabiduría. –‘Arry, se ve en tus ojos. Debes volveg del camino en el que estás entrampado, pronto no quedara nada de ese niño pequeño que salvo a la Inglaterra mágica. Debes volver antes de que sea demasiado tarde, el joven que yo solía conocer no sería cruel con mi hermana, ni con nadie. Vuelve por favor ‘Arry.

  Yo solo le doy la espalda y ella deja la habitación. Una lágrima recorre mi mejilla cuando murmuro. –Ya es muy tarde para mí, ya no hay vuelta atrás.

N/A: ahi lo tienen 11000 palabras, disculpen la demora es que estaba pensando en algun nombre sofisticado para el capitulo, pero supongo que no soy sofisticado, ningún heterosexual lo es, asi que me fui por lo simple.

9.- No pierdas la cabeza.


   Durante casi dos semanas he vivido sumida en el miedo, creyendo que él saltará de algún recoveco y me llevara a un lugar donde pueda forzarme sin que nadie escuche mis gritos. He pensado en denunciarlo, en decirle al comprensivo profesor Flitwick lo que Harry Potter quiso hacerme, pero no puedo. Yo use una imperdonable en él, el hecho de que él me atacara con legemerencia o que me maltratara físicamente no cuenta para nada si yo use la maldición cruciatus. 

  ¿Como puede alguien tan dulce volverse así? No puedo explicármelo, sé que le han pasado cosas malas pero a mí también me han pasado. Tengo un padre que no me ama y que es capaz de venderme como si fuera un animal, tres madrastras que me humillan, tres hermanos mayores a los que he visto tres o cuatro veces en toda mi vida y una madre que se suicido al no soportar su cautiverio en una jaula de oro. Pero todo eso no se compara con lo que le ha pasado a él, su cuerpo se ve como torturado, con los hombros bajos y una pesadumbre al moverse, pero sus ojos son lo peor. Brillan con una ira pura, con un odio hacia todo y aun así esos orbes brillantes son lo más hermoso que he visto en mi vida. Haría lo que fuera para verlos libre de rabia por solo un instante. 

  Pero el miedo que siento es como una especie de anticipación, el dijo que yo había perdido mi oportunidad, pero deseo con todas mis fuerzas que vuelva a darme una opción. No se si mi respuesta será afirmativa o no, pero solo quiero una opción. Mi padre me dijo que mi futuro esposo también asistirá a la fiesta de despedida para la delegación inglesa que participara en el torneo, no sé si pueda mirar a Kwan a la cara. Me da asco sentir sus ojos en mi, tener sus manos tocándome, incluso escucharlo. En cambio con Harry siento como una especie de vértigo en el estomago, una expectación para ver que puedo hacer bajo sus presiones. Él logro que yo lanzara una imperdonable ¡YO! La siempre tímida y sumisa Su Li lancé una cruciatus, yo nunca había golpeado o hechizado a un ser humano fuera de algún entrenamiento, ni siquiera los mortífagos me obligaban a maltratar a los que estaban castigados. Ellos no podían forzarme ni maltratarme debido al poder político que mi padre tiene en China. Solo Harry se atrevería a tocar a la hija del embajador Chino, uno de los países mágicos mas poderosos del globo. Ni siquiera titubeó para golpearme, amarrarme o tocarme. 

  Voy camino a la biblioteca mirando hacia todas direcciones para asegurarme que él no esta aquí, lo más probable es que este almorzando junto con casi toda la escuela. Aunque dudo que me ataque a la luz del día, es mejor estar alerta. Si me distraigo puede pasar algo, es como uno de los senseis que tuve decía ¡Ojos en la espalda! Era muy buen amigo del profesor Moddy, que ambos descan…

  Cuando estoy pasando por el pasillo de las armaduras en el ala de encantamientos un par de brazos invisibles me agarran por detrás, trato de mover los brazos pero están aprisionados con un apretón de hierro. Rápidamente comienza a arrastrarme, evitándome usar las piernas de manera efectiva. Aunque no tengo una explicación racional, no sé realmente porque no grito.

  Harry me lleva hacia un salón en desuso y me arrastra hasta el escritorio destinado para el profesor. De manera rápida me gira y me levanta para sentarme en el mueble de escritura. Aún sin brazos que me restrinjan me quedo quieta, paralizada. 

  De inmediato Harry aparece frente a mí y me mira con desprecio, sus manos de inmediato suben por mis rodillas y comienzan a acariciar mis muslos. Siento una especie de escalofrío placentero y el vértigo en mi estomago llega a niveles nunca antes alcanzados. Mi cuerpo comienza a responder como no lo hizo con Kwan, siento humedad en mi entrepierna. No puedo evitar enrojecerme y bajar la vista al sentir vergüenza porque mi cuerpo tiene reacciones placenteras. 

  Una de sus manos deja uno de mis muslos y bruscamente levanta mi mentón para hacerme mirar a mi asaltante a los ojos. – ¿Eso es todo, vas a quedarte y dejar que esto pase? –Una bofetada me hace girar la cara y la misma mano que la administro me obliga a mirarlo de nuevo. –No eres más que una estrecha, húmeda y placentera zorra. 

  Lagrimas comienzan a caer de mis ojos, fui una tonta, yo pensé que el todavía me quería, que me daría otra oportunidad. 

  -No eres tonta Su, -esas palabras me hacen sufrir aun mas, soy débil, ni siquiera puedo evitar que entre en mi mente ¿Por qué me querría? Estoy arruinada por dentro, ni siquiera mi madre me quería lo suficiente como para quedarse a mi lado. –Tienes que dejarla ir Su, solo dejándola ir puedes dejar de ser débil. Solo olvidándola puedes seguir adelante. 

  Esas palabras encienden algo dentro de mí, un odio no hacia Harry por golpearme o despreciarme sino hacia mi madre. Patéticamente comienzo a golpear su pecho, con golpes sin fuerzas. – ¡No puedo! No soy lo suficientemente fuerte.

  Él me abraza, me abraza con fuerza y no puedo evitar llorar en su hombro. -Uno de los miedos mas grandes qué solía tener era mirar a Luna, sabía que si no olvidaba a mis muertos podría volverme como ella. Esa chica es bastante dulce y hermosa pero ya no tiene vuelta atrás. –Harry pone sus manos a ambos lados de mi cabeza y me aleja para mirarme a los ojos. –Me recuerdas tanto a mí cuando era patético, aguantando que todos me lanzaran mierda, dejándome llevar por el destino que otros habían trazado para mí.

  -Pe…pero yo no soy como tú, no soy fuerte o valiente, no tengo fuerza suficientes para nadar contra la corriente. –Es cierto, cuando Kwan usó los derechos que mi padre le dio sobre mí, solo me quede quieta. No hice nada.

  -Claro que eres valiente Su, peleaste conmigo en el cuarto del requerimiento, lo hiciste a pesar de tener miedo. –Sus labios me dan una sonrisa que no llega a sus ojos, estos están fríos, pero al menos ya no demuestran desprecio por mí. –Ser valiente es tener miedo y hacer lo que tienes que hacer a pesar de eso, pero yo no soy valiente, porque yo ya no tengo miedo. Ya no siento nada más que ira, odio y no hay que olvidar a la lujuria ¿Te gustaría sentir lo mismo que yo siento Su? No temer nunca más, no huir nunca más, no dejar que nadie te pase por encima.

  -Quiero dejar de temer. –Respondo con una voz más fuerte, sus ojos transfieren a los míos algo de ese fuego oscuro y helado que habita en ellos.

  – ¿Quieres ser libre Su? –La mano que esta en mi muslo izquierdo comienza a enterrar las uñas en mi piel, pero evito que el dolor se muestre en mi rostro. Algo comienza a salir de mí, algo que había estado encerrado, algo que nunca había sentido. Una determinación de hierro.

  -Quiero ser libre.

 – No lloraras nunca más por tu madre, ella fue débil y tú eres fuerte. Ella te abandono y no merece tus lágrimas, es su culpa que sufras, es su culpa que tú hayas nacido.

  Mis cuerdas vocales parecen trabadas, no puedo hacer salir las palabras ¿Pero por qué debería sentir algo por mi madre? Es cierto, todo es culpa de ella, debería haberme matado antes de hacerlo con ella misma. O podría haber huido conmigo, habríamos vivido en la calle o bajo un puente, pero estaríamos juntas. -¡Todo es su culpa! No llorare por ella nunca más.

  Veo ese fuego oscuro en sus ojos y se que uno parecido arde en los míos, el profeta tiene razón. Harry Potter es un líder, pero están equivocados en algo, no es un líder para todo el mundo mágico. Es un líder para los que estamos desposeídos, para los que ya no tenemos nada que perder. Para gente como Pansy Parkinson, Neville Longbottom, Susan Bones y finalmente para gente como yo. Ahora dejare de ser una Li, ya no quiero nada de ese hombre que osa llamarse mi padre.

   El antihéroe me besa con fuerza, y sus brazos me atraen con fuerza hacia él. Torpemente respondo con besos carentes de técnica, pero llenos de fuego. Mi espalda se curva bajo instintos, que nunca he tenido, buscando profundizar mi contacto con él. En mi vida nunca me he sentido sexy o hermosa, pero en sus brazos me siento la mujer más hermosa y sexy del mundo. Con cualquier otro tendría miedo a sentir el dolor que sentí cuando Kwan me penetro, mas no lo siento cuando se que Harry es el que va a hacerlo.

   El hombre que hace mis entrañas arder con anticipación y deseo termina el beso y sus mano se dirigen hacia lo que esta bajo mi falda. Mi espalda se apoya en la madera y levanto mis caderas para permitirle  retirar mi ropa interior, mis ojos se cierran y la expectación se adueña de mi rostro, esperando la penetración. Pero no es eso lo que pasa, no es su pene el que ocupa mi entrepierna sino su cara. Cuando su lengua hace contacto con mi monte de Venus, mi espalda se curva, mis piernas se enroscan en su cabeza y de mi boca sale un. –OH MI DI…

  Cuando su lengua pasa por lo según he encontrado en los libros de anatomía que he leído se llama clítoris mi boca queda abierta en un grito mudo. Recupero parcialmente el habla cuando su lengua entra en mi feminidad y su nariz solo produce un cosquilleo placentero en mi clítoris. Quiero decirle ‘No tienes que hacer esto’, ‘Para Harry por favor’, ‘Se siente bien, pero quiero tenerte más adentro de mi, quiero que me hagas el amor’, pero de mi boca solo sale. -No…parar…Harry. Siente…bien…dentro…de…mi…amor…

  Harry se detiene y aun cuando siento curiosidad no puedo abrir mis ojos. Harry me endereza y pone mis manos en sus hombros, un golpecito suave en mi cara me hace abrir los ojos. De forma repentina soy levantada y de inmediato me aferro a sus hombros y mis piernas se amarran a su cintura. La languidez me abandona cuando sus ojos se encuentran con y me vuelven a contagiar ese fuego tan característico en los suyos, él se queda mirándome y una impaciencia se adueña de mí. Suelto una de mis manos y le doy una bofetada, su cara de inmediato vuelve a la misma posición y le doy otra con mas fuerza. Mis dedos quedan marcados en su cara, pero cuando me alisto para darle una tercera él me empala en su órgano sexual. Esta vez mi boca no se queda muda y comienzo a gruñir y gritar mi apreciación por Harry, cada vez que este me levanta para dejarme caer otra vez.

  Cuando su semen cubre mis paredes interiores, una onda eléctrica sube desde los dedos mis pies, recorriendo todo mi cuerpo hasta las raíces de mi cuero cabelludo para luego volver a bajar y explotar en mi entrepierna. Mis brazos se aferran con ahínco a su cuello porque mis piernas pierden todas sus fuerzas y quedan como muertas. Las piernas de Harry también ceden lentamente hasta que este está arrodillado en el suelo.

   Después de unos minutos él me libera, para dejarme yacer en el piso. –Estaré esperándote en el Gran Hall para el banquete de despedida del ministerio. Ve con túnicas escolares, no necesitas tu túnica de gala.

  Harry me da la espalda y se dirige hacia la puerta, trato de decirle algo pero mis cuerdas vocales ya no pueden producir sonido. Cuando toca la manilla, vuelve a hablar sin darse vuelta. –Hoy probaras si todo lo que dijiste es verdad. Hasta entonces esas solo son palabras.

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  Slughorne me da una mirada de reprensión cuando me presento junto a Pansy y Su en el Gran Hall, supongo que mis ropas abolsadas y mi roída túnica escolar no lo sorprendieron a pesar de que son el último grito de la moda según la revista corazón de bruja. What the hell, solo me encojo de hombros desinteresadamente y comienzo a mirar una de las estatuas con mucha atención. McGonagall y Flitwick ni siquiera me dan una segunda mirada, así de acostumbrados están al nuevo Harry.

   El marrano esconde su expresión y vuelve a sonreír después de unos segundos, -¿Están todos listos?

  Todos asienten y nos ponemos en camino, en las puertas hay media docena de aurores. Ellos protegerán el castillo mientras, en palabras de El Profeta, ‘El gran Harry Potter asiste a la fiesta del ministerio’. En el portón de entrada de los terrenos hay otros dos aurores y cuatro magos de choque (Hitwizards), esta guardia es permanente desde el ataque de los vampiros.

  El pueblo de Hogsmeade todavía esta en una especie de luto, aunque los pocos edificios que fueron dañados ya están reparados, no hay nadie en las calles. Como si todavía tuvieran miedo. Eso realmente me molesta, me molesta que sean débiles y cobardes ¿Qué podría haber pasado si yo no hubiera estado en el pueblo el día del ataque? Probablemente los vampiros se habrían llevado un buen botín a su cueva, casa, castillo o lo que sea. Pero principalmente ellos nos habrían considerado débiles, y el país estaría lleno de vampiros buscando una vida más fácil. Por mucho que me moleste Umbrigde con su política hacia los seres no-humanos, ella le hizo un favor a Gran Bretaña con respecto a los Vampiros. Lo único bueno de los vampiros es que no todos sobreviven a su mordida, lo malo es que su problema no tiene solución. No hay pociones para ellos excepto las que les dan a sus victimas para hacerlos durar más y sin importar que, la sed siempre ganara. Si un vampiro pudiera vivir de sangre de vaca, ciervo o cualquier otro animal, todos los que habitan esta tierra podrían ser vampiros inmortales y vivir felices para siempre. Pero no, ellos son un cáncer para la raza humana, nos necesitan, por eso en el noventa y nueve por ciento de los casos matan a aquellos que sobreviven a la mordida fuera de sus granjas de sangre. No les conviene que hayan muchas bocas hambrientas de sangre en el mundo. Son incluso peores que los dementores, estos al menos guardan lealtad hacia su único enjambre y nunca se han peleado por la comida.

  Una de las razones por las que vinimos al pueblo es para demostrarle a la gente que se puede vivir con normalidad, sin miedo a estar en las calles o al menos esa es la razón que me dio Slughorne. Deberíamos haber usado la chimenea del Gran Hall y ya.

  Entramos a las tres escobas y a Rosmerta se le ilumina el rostro por unos segundos pensando que son nuevos clientes, nunca he visto el pub tan decaído. Con suerte hay tres o cuatro clientes, esto casi parece el cabeza de cerdo, la única diferencia es que los clientes no huelen mal.

  -Son ustedes, sé que van a la celebración del ministerio, pero podrían tomar algo. Siempre es mejor enfrentar un viaje por la red Flu con la garganta bien aceitada. –Dice Rosmerta algo triste. –Ya saben como esa molesta ceniza puede entrar en la boca.

  Sé que vamos con el tiempo justo, pero nunca me ha preocupado el tiempo. Menos el fijado por algún pomposo burócrata del ministerio. Miro a Neville y este me da un ligero asentimiento. Ocupo una de las sillas y le indico a Pansy que se siente a mi lado mientras hago que una sorprendida Su se siente en mi rodilla. –El whisky de fuego no es lo mejor para estar hidratado, pero me ayuda a evitar los mareos Flu ¿Qué tal tú, Neville?

  Al parecer mi amigo también le ha tomado gusto a la potente bebida porque suelta una carcajada antes de responder. –Sí, esos son terribles, no sé porque cada vez que salgo de una chimenea aterrizo en mi trasero.

   -¿En serio? Y yo que pensé que eso me pasaba solo a mí. –Se nos une la voz de Michael Corner.

  De reojo veo como Slughorne se da una palmada en la cara, pero el viejo no puede evitar sonreír ante nuestra torpe Slytherinidad. –Está bien pero solo uno. Um…a mí tráeme un te de hierbas con solo un chorrito de Whisky. –Bajo la reprobatoria mirada de McGonagall se apresura a decir. –Los mareos…eh…yo también los sufro.

  El resto de perdedores pide una cerveza de manteca o un primavera mágica con sombrilla en el caso de Charles ‘gay con patente’ Baker. El rostro de Rosmerta se ilumina como si le hubieran regalado un dildo para su cumpleaños.

  Mientras esperamos los tragos, pasa más de lo mismo. Robins y Zabini me dan miradas asesinas de vez en cuando, Pansy le da miradas asesinas a todos menos a mí, Hermione y Ron me dan miradas sorprendidas por tener a Su en mi rodilla estando Pansy a mi lado, Greengrass esta sentada con su actitud ‘yo soy mejor que todos ustedes perdedores’, Neville le cuchichea secretos a Susan y esta se ríe de alguna broma privada entre ellos, Slughorne conversa con una tensa McGonagall y un alegre Flitwick, Baker le guiña el ojo a Zacharias Smith y este sonríe, Hannah Abb… rewind. ¡Zacharias Smith! Sonrió de vuelta, joder ese tipo es un gay incubierto. Con razón pone cara de asco cada vez que besa a esa Slytherin de quinto.

  -Mi prometido estará ahí. –Dice una pequeña voz en mi oído. 

  – ¿Uh? –Digo antes de girarme hacia Su. 

  -Mi prometido estará ahí. –Dice Su con más fuerza cuando mis ojos se fijan en los suyos. 

  Una sonrisa llega a mis labios. –Mucho mejor, así podré verle la cara cuando lo mandes a tomar por culo. 

  El rostro de la chinita adquiere determinación y sus ojos brillan con un fuego que habita en los míos, pero aun así veo un poco de duda en ella. Una duda que podría echar por tierra todos mis planes para con ella. –Pansy, -mi Slytherin deja de mandarle miradas asesinas a Greengrass y se inclina hacia mí. – ¿Qué se siente dejar de tener miedo, dejar de ser débil y despreocuparse de aquellos que los son?   

  Su rostro suaviza aunque no sonríe. –Nada, no se siente nada, Excepto placer y rabia. Es mejor dejar de sentir algo por los que son débiles y amar a los fuertes.

  En un movimiento fluido vació mi vaso de Whisky y mis ojos se humedecen un poco, pero las lágrimas no caen. Carraspeó un poco para aclarar la garganta y vuelvo a mirar a mi chinita. –Ves Su, debes dejar de sentir algo por ellos ¿Qué van a hacer, golpearte frente a todos? Y aunque lo hicieran, ellos no pueden dañarte si no te importan. Y si no puedes evitar que te importen, es mejor sentir odio que miedo.

   El marrano se levanta y nos hace formar frente a la chimenea, pero yo me acerco a la barra para hablar con Madam Rosmerta. -¿Qué tal dulzura? –Digo guiñándole el ojo, ella solo se ríe ante mi torpe intento de seducción. -¿Podrías darme una petaca de Whisky?

  -Tan parecido a su padre, una cosita linda y coqueta. –Mi quijada se aprieta ante la comparación con el débil de mi padre, pero logro mantener la sonrisa. Ella me entrega una petaca negra bastante hermosa y bien trabajada, con un perro en relieve. –Es tuya Harry, se le quedo a tu padrino en mi velador el día en que tus padres fueron atacados, y el licor va por cuenta de la casa.

  ¿Qué se le quedo en el velador? Sirius, perro viejo. Con razón Rosmerta no se ha casado, mi padrino la arruino para el resto de los hombres. Nah probablemente no sea verdad, pero me gusta pensar que así es.

   De camino a la chimenea un extraño me toma por el brazo, y me toma todo mi autocontrol para no sobresaltarme. Siempre he odiado que la gente me tome por sorpresa, quizá se debe a que Vernon y Dudley solían tomarme por sorpresa para golpearme. El primero por que le gustaba ver mi expresión de terror ante una golpiza repentina, el segundo porque estaba gordo y yo podía escapar si no era tomado por sorpresa.

  El hombre aparenta unos cincuenta y tantos, más cerca de sesenta que de cincuenta. Tiene una cicatriz sobre el ojo derecho, muy parecida a la que esa perra vampiresa me dio. Pero al parecer no tenía lentes mágicamente resistentes como los míos, el ojo es completamente blanco y tiene un pequeño bulto en donde debería estar su pupila. Su otro ojo, esta enrojecido por lo que puede ser una resaca ultra poderosa o por llorar mucho. –Ellos mataron a mi pequeña, quiero venganza. Aunque me cueste el otro ojo quiero venganza.

  Deben haber sido los vampiros ¿Venganza? Esa puta ciertamente me debe una, nadie puede patearme el trasero y esperar que nada les pase, lo malo es que no tengo tiempo para buscar ese nido de murciélagos. –Bratislava, cuando sepa donde están búsqueme señor…

  -Savage, Winston Savage. Cazador de ruinas.

  Saco unos pocos Galleons y los pongo en la mesa para que Rosmerta le de lo que pide. El viejo toma una botella de Whisky de fuego y va a sentarse con los otros tres clientes que había en el bar cuando llegamos. Todos parecen mayores de cuarenta y menores de sesenta, recibo tres asentimientos respetuosos de parte de ellos.

  Cuando me uno a la fila, Hermione y McGonagall me dan una mirada de desaprobación. –El alcohol es una forma muy lenta y dolorosa de morir Harry.

   -Gracias a las tetas de Circe que tengo tiempo Hermione. –Digo antes de tomar una pizca de polvos Flu y me meterme a la chimenea y desaparecer en un destello de fuego verde.

  Neville está rojo de vergüenza en una esquina sobándose el cóccix, Corner está flexionando la rodilla con una expresión de dolor y sorprendentemente yo no me caí. Bendito Whisky de fuego, el viejo Odgen tiene que haber estado pensando en mí cuando le echo salamandras de fuego a su formula.

  -No te preocupes Neville, -Escucho a Susan tratando de suavizar la vergüenza en Neville. –Compensas tus problemas de viaje con mucho encanto.

  Corner esta en otro rincón rumiando por lo bajo. –Debí haberme tomado otro.

  Pansy es la siguiente en aparecer y se pega de inmediato a mi lado, Su viene después y se queda ahí parada mirándome. Solo basta con estirar mi brazo y ella también se pega a mí como una fruta imán al refrigerador. Cuando todos estamos reunidos nos dirigimos hacia el atrio del ministerio. Las chimeneas solían estar en el atrio, pero por razones de seguridad ahora están en un anexo aparte. Los empleados tampoco pueden aparecerse directamente dentro del edificio ahora, el ministerio ha estado usando defensas parecidas a Hogwarts desde que Kingsley asumió como ministro interino, solo el puede crear trasladores al ministerio. Bagnold también aplicaba las mismas medidas de seguridad, pero cuando Fudge asumió levanto esas defensas anti-aparición. Supongo que era muy flojo para caminar o no podía crear trasladores. El problema fue que contagió al resto y cuando Scrimgeour trato de volver a ponerlas en práctica, el Wizengamot boto en contra casi en pleno. Idiotas, por eso Voldemort tomo el ministerio de forma tan fácil.

  Nos detenemos en la puerta donde un empleado ministerial con expresión seria y voz potente comienza a presentarnos, enumerando logros y honores familiares. Los profesores van primero y luego nos toca a los estudiantes. Escucho con indiferencia los logros académicos de Slughorne, McGonagall y Flitwick, los siete apellidos de Zabini, la falta de títulos y honores de Hermione y el resto de las presentaciones. Yo estoy al final de la fila junto a mis chicas, Pansy ni siquiera es nombrada, probablemente por el deshonor de sus padres, pero parece no importarle. –La Señorita Su Li, de la casa Li por parte de padre y señora de la casa guerrera Jiang por parte de su madre, casa de generales y consejeros imperiales de la gran nación China.

  Su apenas hace caso a la primera parte, pero levanta la cabeza orgullosamente durante la mención de su línea materna. Quizá no este muy contenta con su madre, pero se debe estar orgulloso de los logros familiares.

  Cuando llega el momento de nombrarme el presentador se yergue aún más y puedo notar la emoción en su voz. –Harry James Potter, señor de la ilustre casa Potter, de la noble casa Black y de la antigua casa Lenstrange, ganador del torneo de los tres magos, destructor del señor oscuro, batallador de Dementores, Basiliscos y Vampiros, paladín mágico de Gran Bretaña y portador de luz en tiempos de oscuridad.

  La figura de Kingsley se acerca y me pasa la mano por sobre los hombros, es tan alto y corpulento que su brazo también rodea los hombros de Pansy y Su. Su mano es gigantesca, este tipo haría un buen papel jugando en la NBA o la NFL en Norteamérica. –Propongo un brindis por mi amigo Harry Potter, -Los mozos se apresuran para surtir copas a aquellos que no las poseen o a volver a llenar las que están vacías. –Por Harry Potter, el mocoso más valiente  que he conocido. Por Harry.

  Se escuchan algunas risitas protocolares entre los asistentes y todos con excepción de un grupo de asiáticos levanta su copa. El rostro de los dos varones de ojos rasgados esta lívido y mirando fijamente a Su, supongo que esos deben ser el ex prometido y Padre de mi lindo juguete asiático. Por el color de sus rostros, me pregunto si los Dursley tienen una rama familiar perdida en China. Sonrió a mi público, tengo un par de favores que pedirle a Kingsley así que mejor soy un buen objeto de exhibición. Mi rostro sonriente se detiene burlonamente en ambos orientales y por primera vez en mucho tiempo la sonrisa alcanza mis ojos. Si yo fuera ellos me arrancaría los brazos y me golpearía con ellos hasta la muerte, pero ellos no harán nada.

  -¡Por Harry Potter! –Resuena la respuesta.

  Kingsley me mira como si yo fuera su primogénito, como si él me hubiera parido personalmente. –En esta ocasión también quiero hacer entrega de esta medalla, una orden de Merlín primera clase.

-Dice levantando un disco dorado, poco más grande que un galleon. Con una mirada hago que Pansy la reciba y la ponga en mi cuello. Mi sluty Slytherin incluso frota su nariz con la mía y me besa ligeramente en los labios, eso me da la idea de levantar la barbilla de mi tímida Ravenclaw y darle un besito frente a su padre. Ella pone un poco de resistencia, pero cuando fijo mis ojos sobre los suyos toda duda desaparece. El beso no llega a mis labios, sino a mis parpados. Esta chica tiene una especie de fetiche con mis ojos, he notado el poder hipnótico que estos tienen sobre ella.

– ¿Quieres decir unas cuantas palabras Harry?

  Miro hacia la multitud, reconozco pocos rostros. Muchos de ellos solo son gente frívola y arrogante, que solo compro su boleto de entrada. Muchas de estas personas siguieron trabajando bajo el yugo tiránico de Voldemort, ellos solo ignoraron la encarcelación y muertes de otros y en vez de luchar por lo correcto solo mantuvieron la cabeza gacha esperando vivir. Es cierto que el actual Harry no pelearía por hacer lo correcto, yo me gané ese derecho no ellos. Ahora peleó por la gloria, esta está llena de sangre pero es gloria al fin y al cabo. Yo busco otra clase de inmortalidad, no el vivir eternamente, sino el ser recordado eternamente. Es gracioso que conseguí la última, luchando contra alguien que buscaba la primera.

 Pero eso no es suficiente, quiero más, busco superar las memorias de Merlín, los fundadores, Eduardo el príncipe negro, William Wallace y otros.

  No puedo decirles que solo son un montón de cobardes, que al no sentir orgullo por ellos mismos buscan sentirlo por mí. Es mejor no tener tantos enemigos, porque si algo me dice el rostro del flamante embajador de China, ya me he hecho un enemigo por hoy ¿A quién le importa lo que China puede hacer si tengo al reino unido de mi parte?

  -Yo solo hice lo correcto, nada más, nada menos. Mi recompensa por liberarlos es que también me libere a mi mismo, pero la oscuridad sigue atacando nuestra isla y yo no puedo protegerla solo. Pude contra los Dementores, y a pesar de pisar la raya entre la vida y la muerte una vez más, también lo logre contra los vampiros que atacaron Hogsmeade. Pero la próxima vez, nadie sabe que desenlace le dará el destino a esta eterna lucha entre la luz y las sombras. Leí que muy pocos pueden generar un escudo con poder suficiente para detener maldiciones quiebra-huesos y otras parecidas, aun menos pueden lanzar ese tipo de maldiciones. Voldemort tenía razón en una cosa, nos estamos haciendo débiles, no por alguna porquería genética o la fusión con la cultura muggle, sino por pereza. Solo espero que mi ejemplo inspire a más gente a superarse, porque aun cuando la reserva de poder mágico es importante, la voluntad lo es aún más.

Muchas gracias.

   La gente se queda mirándome, como digiriendo mis palabras, pero el aplauso llega, atronador y lleno de aprobación. El hecho de que los llamé perezosos no parece haberlos molestado, mal que mal, ser perezoso es mucho mejor que ser cobarde.

   La multitud de estudiantes y profesores se dispersa y Kingsley me guía hacia grupos de gente para presentarme y charlar un rato antes de que se sirva la cena. Me presenta al dueño de la compañía Flyers, la empresa que fabrica la Saeta de Fuego y la serie Nimbus. El hombre tiene la piel un poco roída, como si se hubiera quemado parte del rostro. Nota mi curiosa mirada en las cicatrices de su rostro.

–Locuras de la juventud señor Potter, no es recomendable volar en las montañas más altas del mundo sin usar hechizos protectores. Los Himalayas, la Cordillera de los Andes, Los Urales y algunas otras. El viento es tan frío y poderoso que te hace sentir el poco poder que el hombre tiene comparado con la naturaleza. Me emocionaba tanto cada vez que lo hacía, que siempre olvidaba los hechizos protectores.

  El hombre es muy valiente o esta ligeramente tocado en la cabeza, pero me gusta su estilo. –El buscador más joven en de Hogwarts en los últimos cien años, creo que el anterior fue Javier Feather una pena que este haya sido un par de horas más joven que usted. He visto algunos de sus juegos, muchos cazatalentos han ido a observarlo y tiene talento, mucho talento según vi en mi pensadero. No tanto como Krum o algunos otros jugadores internacionales, pero de seguro tiene más corazón. Algunas de las jugadas arriesgadas que le he visto realizar hablan de mucho valor, dígame señor Potter ¿Qué escoba tiene?

   Este tipo es realmente bueno para estirar su lengua, aunque tiene un aspecto bonachón y alegre que me recuerda a Ludo Barman. En pocas palabras un hombre niño. –Solía tener una saeta de fuego, la perdí en una batalla aérea y nunca me he animado a comprar otra.

  La esposa del señor Flyers se introduce a la conversación. Su piel esta muy bronceada pero no quemada, al menos alguien recordó usar hechizos protectores. –No tiene que comprar una señor Potter, solo debería haber escrito a la compañía. Habríamos estado honrados de regalarle una escoba, ni siquiera tendría que ser una Saeta de Fuego. Mi marido ha construido escobas únicas, muy hermosas y rápidas.

  Realmente me pongo a pensar en ello, pero volar ya ha perdido algo de encanto para mí. –No lo sé señora Flyers…

  -Llámame Berta por favor.

  -No lo sé Berta, cuando has tenido oportunidad de experimentar el poder que se siente al montar un dragón, es difícil volver a querer usar una escoba.

  Kingsley se ríe educadamente, actuando conforme a su cargo.

–Charlie Weasley le dijo lo mismo a mi primo cuando este quería reclutarlo para jugar por los Tornados.

El hombre de negocios vuelve a unirse a la discusión. -Ah sí, el joven Weasley, ese chico tenía un gran potencial. Hace unos años vino a Inglaterra para ayudar a su hermano con un proyecto escolar o algo así. Me lo encontré en Hogsmeade y nos tomamos unas copas, al parecer es muy feliz haciendo eso.

  Podría pensar en algo, el hombre quiere regalarme algo, no debería desaprovechar la oportunidad. Una sola cosa se me viene a la mente, Sirius. –Algo que podría darme es una motocicleta adaptada para volar. Volé en una de esas, pero solo en el carrito de pasajero, algo humillante si me preguntan.

  -Tenemos unos cuantos prototipos de ese tipo, -me dice Berta prácticamente rebotando con entusiasmo. –Los magos nacidos de muggles las piden a veces. Y alguno que otro mago de linaje mágico que quiere seducir a alguna bruja nacida de muggles ¿Qué características le gustaría que tuviera la motocicleta?

  -Um… que pueda sentir el poder de mi magia al montarla, que haga mucho ruido, que se haga invisible, altas velocidades. –Dejo la descripción inconclusa para pellizcarle el trasero a Pansy. –Pero principalmente que tenga una buena parte posterior como mi amiga Pansy aquí a mi lado.

  Después de unas cuantas risas de Da…Da…Daniel, así me dijo que se llamaba, vamos a reunirnos con otras personas; directores de departamentos ministeriales, comerciantes de Diagon Alley, hombres de negocios, etc. Estoy posando para una fotografía junto a Pansy, Su, Kingsley y un tipo de aspecto enclenque cuyo nombre no recuerdo, cuando algo me llama. Es como un escalofrío placentero en mi espalda, pero sacudo mi cabeza y me concentro en defender mi mente y la sensación desaparece. –El delegado de relaciones internacionales del gobierno de Francia, -Escucho decir al presentador, es sorprendente que pueda hablar claramente después de toda la mierda que lamió de mi maquina cortadora de churros.

 –Monsieur Delacour, su esposa Madam Apolline y su hija Gabrielle.

   Miro hacia la entrada y mis ojos se fijan en la hermana menor de Fleur, el escalofrío vuelve a recorrer mi espalda. Ella entra en la habitación y de inmediato se dirige a mí, nuevamente desvió su torpe intento de usar sus habilidades de veela sobre mí. Suelto a Pansy y a Su y me dirijo hacia la pequeña veela con paso calmado.

(N/A he pensado en alterar un poco la edad de Gabrielle a 14 años, para darle cierta habilidad de usar sus poderes, pero no haré que tenga relaciones sexuales con Harry, hasta que tenga más edad. Soy un degenerado mente de cloaca, pero mi limite es el estupro y la pedofília)

   Ella se ve dispuesta a arrojarse en mis brazos y veo en sus ojos fantasías parecidas a las que tenía Ginny, ambos casados y marchando hacía el atardecer en alguna criatura mágica imaginaria. Mi mano la detiene y me acerco lentamente para susurrarle al oído, ignorando los sentimientos de lujuria y pasión que su aura incita en mi mente. –Deja de hacer eso pequeña, te aseguro que si juegas con fuego te quemaras.

  -No puedo evitarlo Harry. –Me dice con una vocecita avergonzada. –Es que estamos hechos el uno para el otro, no puedo contenerme ahora que estoy cerca de ti.

  Hago un sonido ahogado para evitar una carcajada, cuando su padre y madre se acercan a nosotros. El señor Delacour, Jean, creo que se llama toma la palabra. -¿Podemos hablag Monsieur Potter?

  Le doy una mirada de desconfianza pero la disimulo luego de un segundo. –Está bien.

  Me guían hacia uno de los pasillos que salen del atrio, cuando estamos alejados lo suficiente Jean comienza a mover su varita, dibujando runas en el aire y murmurando algunos hechizos.

Reconozco algunos de ellos, pero otros escapan a mi memoria y eso es decir mucho, pues desde que soy libre he olvidado más de lo que aprendí en los diecisiete años que viví antes de matar a Voldemort

 –Gabrielle esta atada a usted señor Potter. Casada según las leyes de mí pueblo. –Me lanza Apolline a la cara, me gusta eso de la mujer de Jean, sabe ir al grano.

  La noticia me parece una clase de broma de mal gusto, y creo haber escuchado mal. Estoy tentado a mirar a mí alrededor para ver si hay alguna cámara oculta. -¿Qué cosa?

  El franchute se une a la conversación. –Es un tema muy delicado para nosotros señog Potter. Verá, cuando usted saco a mi pequeña Gaby del lago en Hogwarts, esta se unió con usted. Como una especie de contrato mágico involuntaguio, sabemos que ella no estaba realmente en peligro, pero su magia si lo creyó.

  ¡JODER! Sabía que eso volvería para morderme el culo. No se porque el destino me hace esto, me ha lanzado mierda durante años y ahora quiere compensarme regalándome mujeres, me habría conformado con que me mandara una tarjeta de navidad o de felicitaciones para mi cumpleaños.

  La madre de Fleur y Gabrielle sigue la línea argumentativa de su marido. –Ya no podemos hacer nada para deshacer el contrato, la pubertad de Gaby ya comenzó y eso lo hace imposible.

  Miro a mí alrededor, esperando que alguien salga de alguna de las puertas y me grité, ‘Esto es una joda’. Nop, no ha salido nadie.

  Esta cría tuvo que habérselo ocultado a sus padres, ella no quería que deshicieran el contrato tal vez. – ¿Ella sabía que estada atada a mí?

  -Todas las veelas que pasan por esto lo saben, pero si lo creen conveniente se lo ocultaran a cualquiera. –Continua Apolline, su voz puede romperse en cualquier momento. Es realmente bonita, pero sus poderes no me afectan o ella los tiene controlados. –Es por eso que las veelas se crían en colonias hasta los 14 años, momento en que la pubertad mágica de nuestros poderes ocurre. A partir de ese momento la veela en cuestión no se atara a nadie, y será independiente. Creía que al tener solo un cuarto de veela, ella no sufriría esto, debido a que Fleur no la sufrió.

  Ruego nuevamente al destino para que alguien aparezca y me diga que esta es una broma y que sonría para la cámara. La jodida señora o señor del destino me decepciona una vez más.

  Es momento de dar mi opinión, todo eso es una buena clase de historia y cuidado de criaturas mágicas, pero no me importa una chiquilla que puede jugar con mi mente por un torpe enamoramiento.

-Todo eso está muy bien, pero nada de esto es mi culpa. Es solo culpa de ella y yo no tengo que hacer nada.

  Gabrielle de inmediato rompe a llorar, pero su padre no es una chiquilla llorona y me enfrenta con palabras. –Yo creía que usted era un Chevalier señor Potter, Fleur ha hablado muy bien de usted, pero solo veo a un niñato egoísta, un ser sin corazón…

  Voy a decir algo para defenderme cuando Gaby salta en mi defensa. Empujando a su padre contra el muro, – ¡No le hables así maldito viejo!

  El rostro de Jean esta desfigurado por la sorpresa y la tristeza, Apolline esta llorando y el rostro de Gabrielle esta cambiando mientras que pequeñas chispas saltan de sus manos. Mi mano en su hombro la calma y evita la transformación aviaria.

  Pero la calma demasiado por que enseguida se vuelve y me abraza, refregándose contra mi cuerpo, susurrándome palabras. –Por favor acéptame, yo puedo hacerte más fuerte. Tu dolor será mi dolor, tu hambre será la mía, tu cansancio será mío y mi magia nutrirá a la tuya. No me desprecies por favor, no es necesario que me ames, pero te ruego que no me lastimes, tu despreció duele mucho.

  Es tentador, pero no es práctico por ahora. Tal vez cuando este en Francia podamos conversar el tema con más profundidad. Solo conversar para ver que otro beneficio puedo obtener de este contrato, lo malo es que es una chiquilla que no me atrae en lo absoluto en la parte física, su cuerpo aún es algo infantil, quizá se convertirá en alguien más deseable en algunos años o meses. –Está bien, -Jean y Apolline dejan de llorar y abrazarse para mirarme.

–Solo que no por ahora, llegare a Francia en unos días y podremos conversarlo de mejor manera. Ve con tus padres Gabrielle.

  Los dejo a los tres en el pasillo para volver al atrio, diviso a Pansy con cara de angustia y de inmediato me dirijo hacia ella. Dando apretones de manos rápidamente y evitando entrar en conversaciones, navego el atrio ministerial, veo a Ron hablando con su padre, a Zabini conversando con una mujer hermosa y a varios alumnos conversando con los que asumo deben ser sus apoderados en el colegio. – ¿Dónde esta Su?

   Pansy se encoge ante mi enojada mirada. –Tratamos de quedarnos cerca del ministro, pero cuando nos separamos el viejo ese se la llevo del brazo y ella se dejo.

  – ¿Por dónde?

  -Por el pasillo de la derecha amo. –dice mi Slytherin con una débil vocecilla.

  Me pongo a pensar mis opciones, puede que Kingsley me apoye, el dio una vez que yo era importante. También puede ser que decida evitar un conflicto diplomático con el gobierno chino y no me apoye. A la mierda, apostare y ya veremos lo que pasa. No me importa que lado tome, Su ya es mía y de nadie más. –Ve a buscar a Kingsley y dile que necesito hablar con él. Sígueme por ese pasillo, dejare marcas para que me sigas. No me falles.

  De inmediato me pongo en camino y esta vez ni siquiera me molesto en saludar de vuelta o en apretar las manos que me ofrecen. Sigo el pasillo y mis instintos me dicen a la izquierda en la bifurcación, voy mirando las ventanillas sobre las puertas cuando los veo. El hombre más anciano, el que debe ser el padre de Su, esta como gritándole a la bonita Ravenclaw, mientras que el otro tiene una postura medio indignada con ambas manos en la cintura. Ambos están dándome la espalda.

  Resulta fácil abrir la puerta, le echaron encantamientos silenciadores, pero nada para cerrar la puerta. Un jodido diplomático debería ser más sabio. La discusión es en chino, porque al pasar por la puerta solo oigo guan chin chon tong y cosas parecidas. Cuando mis ojos se posan en Su, esta levanta la mirada y sus ojos se vuelven desafiantes. – ¡No padre! No dejare que sigas dictando mi vida. Mataste a mi madre, no dejare que me mates a mí también. –Dice Su interrumpiendo el monologo de su padre.

  El viejo levanta el brazo para golpearla y yo doy tres zancadas para tomar su brazo y evitar el ataque al rostro de Su. –Yo no haría eso señor embajador. –digo antes de girarlo con fuerza para que me de la cara.

  El viejo me mira con odio en su rostro, pero después de sobrevivir a Vernon y a Voldemort ningún rostro lleno de ira puede asustarme.

 – ¡TÚ!

 -Si yo. –Respondo de inmediato.

 – ¡Tú!

 -Si yo. –Respondo por segunda vez.

 -Tu t…

 -No sabes otra palabra que tú. Maldito amarillento.

  Veo al otro tipo llevarse la mano al bolsillo, pero yo soy más rápido y lo apuntó de inmediato.

  -Tsk tsk, no me hagas atacarte Ping Pong. Tú no tienes inmunidad diplomática como Chin-Chan aquí a mi lado.

  Por unos segundos todo queda en silencio, hasta que el padre de Su recupera el habla. –Tú tienes la culpa de todo esto. Abandonaras tus intentos de corromper a mi hija y nos darás a mí y a mi yerno una compensación económica por la vergüenza que nos has hecho pasar.

  -Déjame darte el único argumento que vale come-perros, yo soy Potter; no sigo a nadie y no acepto órdenes de nadie. Y Su es inglesa y por lo tanto libre de hacer lo que quiera, no esta obligada a casarse con cualquier imbecil que tú elijas. Y quien dijo que corrompí a tu hija, deberías haber visto como gemía de placer cuando estuvo hoy conmigo. Eso lo hizo ella solita.

  El viejo se acerca y me agarra mi túnica entre sus manos, buscando intimidarme. –Mira mocoso harás lo que te digo si no quieres tenerme por enemigo…

  Mi mano izquierda se cierra sobre una de sus muñecas con un apretón de hierro, interrumpiéndolo otra vez y haciéndolo caer de rodillas. –Olvidas donde estás maldito chink, quizá en China seas alguien, pero aquí solo eres un imbecil que me esta amenazando a mí. A Harry Potter.

  Por el rabillo del ojo veo al otro llevarse las manos al bolsillo y un Desmaius lo alcanza al instante, ni siquiera le dedico una segunda mirada. –Vamos Su, hemos terminado aquí.

  Mi bonita Ravenclaw ni siquiera mira a su padre, y decide pasar por sobre el cuerpo de su ‘ex-prometido’. Es bastante torpe esta chiquilla, porque de alguna manera lo patea en las bolas cinco veces, un accidente seguramente.

  Cuando vamos llegando a la puerta esta se abre inesperadamente y la figura del ministro interino nos apunta con su varita. La mía esta baja y se que cualquier movimiento causara un ataque por parte del antiguo auror, pero su mirada no está fija en mí. –Yo no atacaría a un héroe nacional en su propio país si fuera usted señor embajador y menos por la espalda. Y mucho menos con una maldición peligrosamente mortal.

  Me giro y veo al chino apuntándome con su varita. Por un instante estoy tentado a borrarlo del mapa, dejando un manchón de sangre como única evidencia de él. – ¿Quién más esta en la habitación, mis hechizos indican la presencia de cinco entidades además de yo?

  Miro a mí alrededor cuando noto una pequeña mesita de café en un rincón, ni siquiera la note hasta ahora, sobre esta hay un escarabajo que me resulta familiar. –Porque no te llevas al señor embajador y a su amigo a tu oficina Kingsley, yo revisare la habitación.

  Kingsley no dice nada y arroja una moneda sobre el que iba a ser el esposo de Su y comparte una con el padre de esta. Espero unos segundos antes de decir. –Muéstrate o no quedara nada que pruebe tu existencia.

   En donde había un escarabajo aparece una mujer sentada elegantemente,  -Rita.

  -Harry Potter, es usted un buen tópico para escribir. Aún más cuando hay enredos amorosos.

  -No escribirás nada acerca de esto, será mejor que olvides lo que has visto aquí. 

  Ella me da una sonrisa condescendiente. – ¿Está amenazándome con desmemoriarme señor Potter? Porque soy muy resistente a ese tipo de hechizos, uno de los beneficios de haber salido con Gilderoy durante dos años. Volviendo al tema anterior, creó que el público merece saber acerca de su vida. Merece saber que nadie es perfecto y totalmente honorable.

  Eso es todo, mi paciencia se acabo. Con un movimiento de mi varita apunto a Rita y una mano invisible parece tomarla del cuello, asfixiándola y levantándola de la mesa. –Sabes Rita, he tratado de ser como Dumbledore, porque si hubo alguien que estaba relativamente cerca de ser perfecto ha sido él. Pero no puedo, creo que nunca seré parecido a él. Supongo que Voldemort dejo algo de él en mi después de todo. –Hago que la mano mágica la suelte un poco, para permitirle tomar el aliento. –Así que cuando te digo que lo olvides, lo olvidaras. No me quedare como un idiota mientras escribes mierda de mí ¿Entendido?

  No recibo respuesta y esta vez me acerco para que sienta el apretón de mi propia mano en su cuello. Cuando le agarro el cogote la estrello contra la pared. –Mírame bien a los ojos Rita y dime lo que ves, -ella no responde debido a mi apretón, pero yo respondo por ella. –Ves a alguien que ya no vive de acuerdo a las reglas, porque esa es la única forma de vivir realmente. Y te prometo que si algo de lo que paso aquí sale en el periódico, no solo voy a matarte, sino que también voy a jugar contigo un rato y te juro que no será placentero.

  La suelto y la dejo caer sentada en la mesita, ella está respirando agitadamente noto el miedo y me regocijo en él. – ¿Me entendiste ahora, Rita?

  -No…no te saldrás con la tuya. –Me dice con la cara congestionada por la falta de aire.

  Mi mano vuelve a asirla por el cuello y esta ves entierro mis uñas para sacar un poco de sangre. –Estás agotando mi paciencia Rita, me temo que tendré que pedirte un voto inquebrantable. A menos que quieras morir en esta habitación. Nadie encontrara el cadáver, nadie se preguntara por ti, pero lo mejor es que nadie pensara que yo te hice desaparecer.

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   El resto de la cena pasa de forma despreocupada, el embajador de China no regresa, aun cuando Kingsley ocupa su lugar en palco ministerial junto a Jean Delacour y otras personalidades importantes dentro del mundo político internacional.

    El cadáver decapitado de la periodista esta transformado en una pieza de ajedrez en el bolsillo interior de mi túnica. Desmemorie a Su, limpie la maldición laceradota de mi varita y revise la habitación para ver si habían runas recordadores, no encontré ninguna. Son poco usuales y costosas, pero aunque estaba seguro de que una oficina sin importancia no las tendría, revisé de todas formas.

   No siento ningún remordimiento, esa perra lo veía venir hace mucho tiempo. Fue divertido ver su cuerpo sin cabeza sacudirse un poco,  no impresionante como ver un pato decapitado correr durante unos segundos, pero me causo gracia. Aplaste un batallón de Goblins como si fueran cucarachas y al matarla sentí lo mismo, ella solo era un bicho molesto al que saque de su miseria. Pude sentir algo dentro de mí, la parte pura que queda en mi alma trato de detenerme, pero esa parte esta cansada, muy cansada. Esa parte de mi alma ha tenido una vida difícil y se mantuvo incorruptible hasta ahora, hasta el momento en que fui capaz de matar a una persona indefensa a sangre fría. Mi varita también amenazó con romperse pero la maldición luchaba por escaparse y lo logro al final. No, nada, ningún remordimiento. Solo sé que acabo de dar otro paso en el sendero que va sumiéndose en la oscuridad.

 

  Disculpen por la demora, es que no se me acababa la inspiración, este capitulo tiene cerca de 8500 palabras. Habria tenido 12000, pero decidi cortarlo para tener algo de material para postear el siguiente capitulo de forma mas rapida. Cualquier duda comentenla.

LLORA POR MI.


Momento: Orden del fénix, justo después de la pelea de Harry y Cho por la traición de Marieta Edgecombe al ejercito de dumbledore.

Advertencia:Sexo sin consentimiento, Angst, Dark!Harry.

Autor: SoftObsidian74.

Traductor: Arcturus.  (Es un regalo mientras sigo escribiendo el siguiente capitulo de mi historia principal)                       

                                LLORA POR MI.

 

-¡Así es como me siento Harry! –Dijo ella con una voz temblorosa.

Ella estaba llorando otra vez.

El ya estaba acostumbrado a eso ahora, pero todavía podía retorcer sus entrañas. Por supuesto que el tenía razón, no había excusa posible para Marieta por delatarlos a todos, incluso si fue acorralada por Umbrigde. Ella lo sabía, pero aun así estaba defendiendo a Marieta con una lealtad ciega. Y eso no era bueno, no por algo tan importante.

El apreto su puño y se estremeció, maldiciendose así mismo por olvidar la frescura de su herida. Sus manos se veían envejecidas, el nuevo tejido cicatrizado formandose por sobre el viejo, como una pizarra vieja que todavía tenía muestras de las lecciones de la semana pasada.

Ella lo noto, mirando a la sangre que se estaba escurriendo entre las palabras ‘Nodebo decir mentiras’. Nuevas ñlagrimas surgieron en sus ojos, lo que solo enojo a Harry aun más.

-Ella jodió todo lo por lo que habiamos trabajado ¿Cómo puedes defender a alguien que hizo eso?

-¡Ella es mi amiga! –Dijo ella llevandose las manos a las mejillas para secar las lagrimas.

-¿Todavía la defenderas cuando haya un ataque y no podamos defendernos?

-Si eso pasa no será su culpa, su madre trabaja para el ministerio ¡Ella no tenía opción!

-¿Sabes lo que esto significa? ¿Comprendes lo que esta en riesgo? Todo este tiempo no fue nada pero un desperdicio. –Dijo él mirandola arrepentidamente.

-¿No estas hablando solo del ED cierto? Estas hablando acerca… ¿De nosotros? Bueno si asi es como te sientes, ya no tienes que preocuparte de desperdiciar tiempo conmigo. –Dijo ella, su voz quebrandose en un ultimo y cansado llanto, antes de volverle la espalda. Ella se dirigio lentamente hacia la torre de Ravenclaw.

Él se quedo parado ahí, mirando su espalda mientras esta se alejaba ¿Por qué se sentía tan culpable? El era quien debía estar enojado, casi un año de entrenamiento fue por nada, debido a la amiga de Cho, ellos estaban indefensos ahora al jugo de la tirana sadista que gobernaba el colegio armada con decretos ministeriales y un infinito numero de plumas de sangre ¡El era el que tenía una maldita mano sangrando y la promesa de mucha más sangre por el resto del año!

¿Entonces por qué era ella la que lloraba?

El se tomo su tiempo para llegar a la sala común y se metió a la cama después de que todos estaban dormidos, para caer en un sueño sin descanso. Esa noche tuvo el mismo. El corría por ese extraño Hall otra vez, solo para encontrarse frente a la misma puerta otra vez, la que nunca se abría, al menos no para él. Solo que esta vez, en vez de frustración, el sintió irá…no, esta era furia. La oscuridad estaba reclamandolo, amenazando con tragarlo entero. Había dolor, lamentos y despreció por cualquier cosa o persona. El despreció se esparcía por todo su cuerpo como fuego devorando hierba seca.

El sabía que no era su ira, pero aun así la acepto en su cuerpo.

Era él. Él estaba en su cabeza otra vez, en sus sueños, derramandose en sus pensamientos y sentimientos como desecho en un basural, pero cuando él estaba en su cabeza así, Harry no podía determinar que partes eran las suyas propias y cuales pertenecían al otro.

 Hubo un alto CRACK y Harry despertó repentinamente, sin aiento y con su cuerpo mojado en sudor. Miro a los otros y vio que Ron estaba durmiendo pacíficamente como indicaban sus ruidosos ronquidos. La suave respiración de Seamus y Dean podía ser oida a través de las cortinas, y Neville yacía quieto y silenciosos en su sueño, como siempre.

 El era único que había sido despertado por el sonido de vidrio quebrandose. O tal vez es mi mente que esta quebrandose. Pensé él.

 Salió de la cama y tomo su capa de invisibilidad antes de salir a caminar a los pasillos. El no sabía a donde iba, o porque necesitaba la necesidad de caminar, pero ayudaba mucho. La rabia, desprecio y odio que no pertenecían a él estaba lentamente desapareciendo. Volviendose silencioso y latiendo como un dolor de cabeza desapareciendo.

  Caminó y caminó, recorriendo diferentes escaleras y nuevos pasajes antes de detenerse en una ventana para mirar hacia los amplios terrenos que terminaban en el bosque prohibido. En el borde vió la gran roca memorial de Cedric, él nunca la había visitado.

No necesitaba hacerlo: Cedric lo visitaba cada noche, en sus sueños.

Miro hacia otros lado, sin poder soportar contemplarlo más, y entonces la vió. Ella tampoco estaba dormida y caminaba hacia el bosque, dirigiéndose hacia el memorial. Algo dentro de él se quebro, como una presa finalmente cediendo a la presión del agua contenida en ella. La ira que se había ido apagando volvio a surgir, el podía sentir el odio esparciendose, desprecio que nunca antes había sentido pulsaba bajo su piel.

Tenía que purgarlo.

Antes de que supiera lo que estaba haciendo o pensar porque estaba haciéndolo, se encontró caminando hacia el memorial bajo la capa. Camino cuidadosamente para que el sonido de sus pies en el pasto recién cortado no pudiera ser oído. 

 Finalmente llego llego hasta ella y se paro a observarla silenciosamente. Ella susurraba cosas mientras miraba la pieza central del memorial. Había una fotografía de Cedric sonriendo y saludando a una multitud. Había sido tomada de haber sacado a Cho del agua durante la segunda prueba del torneo de los tres magos.

La memoria de ese momento parecía antiquísima. Había un tiempo mejor, antes de la muerte de Cedric, antes de que Harry fuera torturado con la maldición Cruciatus, antes de que Voldemort volviera y le recordara a Harry que estaba maldito al igual que cualquiera que estuviera cerca de él.

  Ella estaba llorando otra vez.

  Solo que esta vez, cuando la oyó, él no sintió simpatía, ni piedad, ni frustración, ni siquiera estaba confundido. La única cosa que Harry sintió fu el odio de él, su desprecio, y algo más…resolución.

-El esta muerto sabes, no volverá y no hay nada que puedas hacer al respecto. –Dijo Harry en una voz mecánica y carente de vida.

Ella se volvió, sorprendida, ojos mirando hacia la nada. Ella escaneó el aire ante ella, buscando por señales de él incluso cuando comenzó a retroceder hacia la piedra erecta tras ella. El la siguió, disminuyendo la distancia entre ellos. cuando la espalda de Cho toco la piedra, ella comenzó a respirar mas rápido, sus ojos mirando hacia todas direcciones buscando una vía de escape. Repentinamente, ella se movió hacia un lado para tratar de correr cuando el alargo la mano y la capturó por la garganta. Un grito amenazaba con salir de sus temblorosos labios así que el tapo su boca con la otra otra mano.

La capa fue cayendose lentamente. Su mano se cerró con mas fuerza y él la empujo todavía mas contra el monumento de roca tras ella, cubriendo el rostro de Cedric.

Las lagrimas de Cho caían en las manos de Harry, y este hundió las uñas en sus mejillas. Las manos de ella estaban rasguñando las muñecas que alrededor de su cuello, sacando sangre fresca, pero él no parecía darse cuenta. Sus ojos verdes carecían de brillo, ahora había oscuridad en ellos junto a algo que ella nunca había visto en él.

-Si destapo tu boca, debes prometerme que no gritaras. Si lo haces, me asegurare de darte algo por lo que realmente gritar ¿Entendido?

Ella asintió vigorosamente y lentamente Harry retiró las manos de su boca, ella respiró profundamente, recuperando su aliento antes de dar un suspiro tembloroso.

-Harry por favor detente ¿Qué pasa contigo? Dejame ir. –Ella grito  antes de continuar rasguñando la mano alrededor de su cuello.

Usando la mano alrededor de su garganta el la atrajo hasta que sus narices se tocaron. Ella se encogió como si el fuera a gritar en su cara, pero cuando Harry habló lo hizo en un tierno susurro, la clase de susurro que usas para decirle un secreto o un cumplido a una amante.

-Tú no estuviste ahí. No tuviste que verlo morir. Tú no tienes con la culpa de haberlo llevado a su muerte. No tienes que revivir su muerte una y otra vez tratando de convencerte a ti mismo que no fue tu culpa.

-Harry, lo siento, lo siento tanto. –Dijo ella sacudiendo su cabeza tanto como pudo.

Y ella todavía lloraba.

El apretó su garganta aun más, empujándola nuevamente contra la piedra.

-Harry, déjame ir, por favor. –Dijo ella ahogándose.

Ella temblaba mientras el la apretaba contra la pared, tratando de respirar. El presionó su cuerpo contra ella, su aliento caliente la golpeaba en la cara, sus labios recorriendo los de ella y el miro en sus ojos llorosos.

Dejando ir su garganta, el acarició sus mejillas tiernamente. Ella suspiro suavemente, mirando a su rostro con la esperanza de que el Harry que ella había llegado a amar hubiera vuelto a sus cinco sentidos.

Y entonces llego fuerte y repentinamente, cegandola.

El la había abofeteado, fuerte. Ella dio un pequeño chillido y estaba apunto de decir algo en protesta cuando el le puso unos de sus dedos en los labios indicandole que guardara silencio. El fuego ardiente en sus ojos añadía peso a una amenaza mucho peor que flotaba en el aire.

Ella se quedo quieta, observando, esperando a ver que haría el ahora, sus humedos ojos rogandole a que terminará asi ella estaría libre de él.

El se dio cuendta de que su cuerpe estaba tenso y listo para una pelea. Pero ella no estaba peleando, y en vez de alivio, sintió su ira crecer debido a eso. Su ira, incapaz de encontrar alivio a través de una lucha, se unió a su lujuria por ella, provocando que su pene se sacudiera en su dirección. Ella respiró profundamente cuando lo sintió contra su muslo, y lo observo con nuevo terror en sus ojos. Él le tomo las muñecas y las empujó rudamente contra la piedra, raspandolas sin cuidado, e invocándo nuevas lagrimas.

-Harry no, por favor no…no lo hagas. –Se quejé ella.

-Actuas como si fueras la única que ha sufrido. –él dijo mientras agarraba bruscamente uno de sus senos, pellizcando y tirando a través de la tela antes de meter la mano bajo su falda y hacer lo mismo con la piel de esa zona.

  Ella mitad suspiro, mitad se quejo mientras luchaba contra su aprisionamiento. El torció bruscamente un pezon mientras estudio su rostro, antes de inclinarse a susurrarle algo. –Tu no sabes lo que es sufrir ¿Debería mostrarte?

Ella negó con la cabezay trato de besarlo como si con eso puediera calmarlo y devolverlo a sus sentidos. Él la dejó, abriendo su boca para aceptar su lengua, dejandolá acariciar su lengua con la suya, antes de regresar las caricias y probar el sabor de su boca. Fue como antes; humedo, descordinado, y salado debido a sus lagrimas. Él se alejo con asco, al despreció que antes sintió se había encendido de nuevo, sus ojos ya no eran las suyos, él la vió claramente ahora.

 Sus lagrimas, eran su rogar por apreció, eran su culpa y su confusión; estas eran las señales de la debilidad que habitaba en Cho. Y la debilidad de ella le recordaba a Harry su propia debilidad, y de pronto él se odio a así mismo y a ella mucho.

 Él introdujo la mano en sus calzones, rudamente buscando la entrada a la feminidad de Cho, la cual estaba seca. Él sintió como ella temblaba cuando el introdujó dos dedos en su ajustado y resistente centro. Ella grito fuerte y comenzó a resistirse, tratando de patearlo y rasguñar la piel de su rostro.

Finalmente ella estaba ofreciendo algo para saciar su deseo de pelear, algo que pudo liberar la ira que él estaba buscando purgar.

Con sus dedos profundamente dentro de ella, el usó su mano libre para abofetearla antes de volver a asirla por la garganta y empujarla rudamente contra la pared otra vez, esta vez de manera mucho más brusca. 

Su cabeza se golpeo contra la piedra con un THUD audible, causando que sus ojos se desenfocaran mientras un pequeño quejido escapaba de sus labios.

Lentamente Harry comenzo a deslizar sus ledos saliendo y entrando con suavidad, observando su rostro mientras lo hacia. Ella se rindió y el no pudo evitar sonreir diabólicamente debido a la respuesta del cuerpo de Cho. Ella ya no estaba seca, pero ella todavía lloraba.

-Solía pensar que tus lagrimas significaban algo, pero no lo hacen. Tu lloras por ti misma, -Dijo él, mientras aunmentaba la velicidad de las estocadas de sus dedos, encontrando su entrada cada vez mas humeda y dilatada con cada movimiento.

-Tu lloras por todo, -Dijo Harry, finalmente retirando sus dedos, cubiertos con los jugos femeninos de Cho, bajandole los calzones hasta las rodillas y torpemente maniobrando con el cierre de sus pantalones, Harry finalmente libero su erección. Él la precionó contra ella, sobandola contra su humeda abertura.

-Tu lloras por nada, -susurro bruscamente él, su mandibula rigida, sus ojos encendidos peligrosamente con nuevo despreció.

-Harry, por favor.  No hagas esto por favor… no así, -Dijo ella con una voz temblorosa, buscando algún rastro de bondad en su rostro.

-No, Cho, estoy cansado. Cansado de verte por llorar por todo y por nada. –Dijo él presionando mas bruscamente a su entrada, posicionandose así mismo para su violación.

 Ella se puso rigida con anticipación, esperando. –No puedo evitarlo, un puedo detenerlo, -Ella dijo disculpandose, como si estuviera razonando con ella.

-Yo sé que no puedes. Pero solo por esta vez… -Dijo él, deteniendose en medio de la oración antes de penetrarla bruscamente, provocando que Cho gritara y tratara de acomodarse contra él. El se apoyo contra Cho, moviendo su lengua por el lóbulo de su oreja antes de susurrar en su oido.

Quiero que llores por mi.

 El se retiró casi completamente antes de volver a entrar rapidamente. Solatando sus muñecas, el le agarró el trasero, enterrando sus uñas en la piel se sus nalgas, él la levanto y comenzó a violarla. Sin piedad y claro en su objetivo de alcanzar su alivió. Harry sentía las lagrimas calientes de Cho en sus hombrosmientras el mordía su cuello hasta sacar sangre. Ella soltó un jadeo lleno de dolor y entonces un suave quejido, agarrandose de sus hombros no sabiendo si alejarlo o acercarlo. Ella hizo chocar inconcientemente sus caderas contra él, alentandolo a terminar, y el titubeó, mirándola a los ojos.

  Esta vez Cho lo estaba mirando directamente mientras gritaba sin vergüenza, como para decirle que estas lagrimas eran por él. Eso fue su condena, su cuerpo se pusó tenso y comenzó a temblar cuando eyaculo dentro de ella, empujandola contra la piedra. El descanso contra ella por unos pocos momentos antes de soltarla y retroceder

 Ella lo abofeteó con fuerza y lo miró con reproche, ira y decepción.

 -No tendras que preocuparte acerca de ver mis lagrimas nunca más, -dijó ella antes de subirse los calzones y correr hacia el castillo.

 Harry se quedo paralizado mirando los terrenos por un largo tiempo antes de caer contra el memorial, y entonces se deslizó hasta alcanzar el suelo. Miró hacia el castillo, y después sus ojos se volvieron hacia un cielo sin estrellas.

 El había venido a purgarlos; la rabia, la aversión y el desppreció. Pero en vez de aliviarse de ellos, ahora se sentían peor.

  Y entonces Harry comenzó a llorar.

  Lloró por todos los que habían sufrido por conocerlo. Lloró por Cho, y lo que le había hecho. Lloró por los miembros del ejército de Dumbledore, quienes ahora llevaban cicatrices en sus manos por apotarlo. Lloró por Cedric y su desafortunada suerte al llegar a la copa que estaba hechizada para él. Lloró por sus padres quienes fueron maldecidos a cargar con un hijo que podía llevar muerte a su puerta.

  Y entonces, finalmente, Harry lloró por si mismo.

 

 

Este one-shot es de softobsidian, este es el link de su pagina en FF.net.

 

http://www.fanfiction.net/u/1409106/SoftObsidian74

 

 No es el ambito de sexo el que me gusta aquí sino la angustía, no me considero Emo ni nada pero me gusta leer Angst. Lo traducí como un regalo hacia ustedes. Si alguien tiene cuenta en FF.net podrian decirle que lo traducí.

8.-De hipogrifos y viejas feas.


 

Lunes 27 de Octubre.

  -Vamos maldito squib, no seas un débil llorica ¡Más rápido! Estas maldito al igual que yo, si eres débil ella morirá. Todo aquello que tocas puede morir, si algo le pasa será solo tu culpa. ¡Escudo, esquiva y ataque!

   Neville comienza a bombardearme con maldiciones y hechizos, nada difícil pero esta usando el principio de cantidad sobre calidad. La maldición de acné, el hechizo depilador (si te alcanza en las pestañas puedes perder la vista por un rato), y en la entrepierna es bastante doloroso), el hechizo piernas de jalea, la famosa vomita-babosas y de manera sorprendente un quiebra-huesos. Que bueno que la dominó, pero el bastardo me la lanzo a la altura de la cabeza no a las piernas. Cancelo algunas de las maldiciones y conjuro escudos para protegerme, no es necesario molestarse en esquivar con cosas como estas. Mi siguiente ofensiva lo hace retroceder y lo pone contra la pared, mi varita parece una ametralladora con la rapidez que puedo encadenar los hechizos. Neville no se rinde sigue conjurando escudos y esquivando.

Luego de varios minutos jugando al gato y al ratón con Neville me detengo.  -Ríndete Neville, nadie te culpara. Susan morirá por tu debilidad, pero nadie te culpara.

  El muchacho esta extenuado, veo su rostro cubierto de sudor y sangre, su sien derecha tiene un feo corte, ya casi no le quedan energías. Espanto su último ataque desesperado como si fuera un insecto molesto y mi oponente cae de rodillas.

  -Lo siento Neville, no quería decirte todas esas cosas pero necesitas comprender.

  -No importa Harry, tienes razón. Todo lo que toco muere o se marchita irremediablemente, mis padres torturados hasta la locura. Mi abuela muerta bajo agudos dolores por una maldición que recibió en la batalla, el dolor duro tres meses. Mi tío Algie era un bastardo, me colgó de ventanas, me lanzo al tranque de mi casa innumerables veces, hizo que perros me persiguieran, pero yo lo quería. –Lagrimas comienzan a correr por la cara de Neville, esta exhausto. –Has…Hasta Trevor maldita sea, el nun…nunca mato a nadie. Como puede existir alguien tan cruel como para…para matar a mí maldita rana, Trevor nunca le hizo daño a nadie, lo crié desde que era un renacuajo.

  -Mi lechuza también murió Neville, es nuestro destino estar unidos Neville. Nosotros somos los muchachos de la profecía, el destino nos maldijo, pero nos dio gran poder mágico. –El piensa lo mismo que yo respecto a nuestra amistad pero no tiene confianza en su poder mágico, Neville no lo sabe, pero el es muy fuerte. Todos esos años de forzar poder por una varita que no era la suya lo hicieron más fuerte. –Solo yo puedo ayudarte a cuidar a Susan, con mi ayuda serás fuerte Neville.

  El me mira con adoración, la adoración que necesito de la gente con la que me rodeare de ahora en adelante. –Gracias Harry, con tu ayuda nunca más fallare. No quiero ser un chiste nunca más, quiero ser como tú.

  -No eres un chiste Neville, me salvaste de la puta vampiresa que quería destrozarme el cuello. Ahora iremos a terminar uno de tus retos Neville, no puedes dejar nada inconcluso.

  Me levanto, pero Neville no me sigue. -¿Qué pasa?

  -Estoy muy cansado Harry, lo haremos mañana. Son las dos de la mañana por el gran Merlín.

  -Cuando te enfrentes a alguien veras la diferencia, mientras el dormía en su cómoda cama, tu estabas entrenando. Haciéndote más fuerte.

  -Está bien. –El hecho de que lo haya dicho como si se estuviera quejando me enoja un poco, solo debo dedicarle mas trabajo para que deje de ser un llorica y parezca un hombre.

  El viaje desde el cuarto del requerimiento a las puertas del castillo nos toma un rato, por suerte Vector estaba patrullando el Gran Hall y solo asiente cuando paso por su lado. La cabaña de Hagrid esta cada vez más cerca y con ello uno de los retos que Neville nunca pudo realizar.  

  -Buckbeak.

 Solo me toma cinco segundos conseguir la reverencia del hipogrifo, el equino-pollo parece un poco nervioso. Con un gesto de la mano indico a Neville que lo intente. –Sin miedo, piensa en Susan, ella te dará fuerzas.

  Mi compañero se adelanta y flexiona las rodillas, esta así por casi un minuto cuando el hipogrifo hace su movida. Neville se da vuelta para huir y yo preparo un hechizo para hacer retrocedes a Buckbeak. Pero el ataque no se produce, en su lugar el hipogrifo se levanta en dos patas y comienza a jinetear a Neville. Tantos años sin reproducirse lo tienen bastante cachondo ¿Qué cerdería habrá estado pensando Neville con Susan?

  Mi carcajada y los asustados grititos de Neville hacen que la puerta se habrá y Hagrid sale con su ballesta, la flecha cae entre mis pies, ¡Entre mis jodidos pies! –Hagrid, demonios. Soy yo.

–¿Harry? ¿Qué demonios están haciendo? –El semi-gigante mira a Neville con los ojos desorbitados antes de soltar un rugido, sip definitivamente escandaloso para reírse.

  -Deberías conseguir…le una avecilla a…a tu pájaro Hagrid. –Digo de forma apenas entendible debido a mis carcajadas.

  El tamaño de la verga del hipogrifo me hace sentir bastante inadecuado. Es una suerte que Neville ande con pantalones, sino se le habrían salido los ojos y habría escupido leche por la boca.   

  Hagrid no se acerca. –Debemos esperar a que termine, puede atacarme si trato de quitarle a su nueva novia.

  Eso me arranca una nueva carcajada. Veinte segundos después y una gran mancha en la espalda de la túnica de Neville, todos estamos riéndonos. Incluso Neville, aunque su rostro esta rojo como un tomate.

  -Ese hipogrifo te ama, me pregunto que pensara Susan de tu abierta infidelidad.

  Nuevamente me da un ataque de risa y me tambaleo como un borracho, tristemente una estupida piedra me hace tropezar y caer de cara sobre un fresco charco de mierda de hipogrifo que estaba perfectamente camuflado debido a la tenue luz una luna decreciente. Coño.

  Ya no me estoy riendo, porque si lo hago el pupu de Buckbeak puede entrarme a la boca. Ciegamente saco mi varita y realizo un hechizo no-verbal. Mierda evanesco digo en mi mente, mierda no es una palabra en latín, pero gracias a Circe que funciona.

  Hagrid y Neville me miran con ojos brillantes y sendas sonrisas, levanto un dedo para detenerlos. –Ni una palabra, ni una palabra Neville. Y tu tampoco Hagrid.

  Los miserables esconden la cabeza, para ocultar sus risa.

  Jodete karma lamepollas.

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 Tercera persona, aunque no es un flash back.

  Era una suerte que Harry estuviera distraído, ella no tenía planeado encontrarse con su amado fuera del castillo. La chica le había lanzado un Confundus a Vector segundos antes de que Harry pasara por el Gran Hall.

La sombra llego a la cabaña de Hagrid y siguió de largo, hacia el bosque prohibido. Cuando estuvo unos cien metros dentro de los árboles, comenzó a agitar sobre su cabeza un objeto, pequeño y brillante. Cinco minutos después llego un vehiculo, modelo Ford Anglia.

   Ginny nunca creyó que funcionaria, su padre había sido un idiota. Usando la llave de repuesto podría haber recuperado su automóvil. El auto abrió de inmediato la puerta cuando la pelirroja le dio unos golpecitos en el capo. Ella se había imaginado un paseo nocturno con su Harry, donde el le habría quitado su virginidad, pero por culpa de su madre eso podría no ser posible. Ella le había rogado a su madre que le permitiera usar amortencia, incluso de rodillas. Fue una suerte que Ron expulsara a Harry antes de que este hubiera visto ese recuerdo, el estaba tan enojado que incluso Ginny tuvo miedo de que el amor de su vida iba a matarla. Pero no pudo evitar notar su poder, el era realmente el único digno de su amor.

  La pelirroja tomo el volante y dirigió el auto hacia el este, hacia las orcadas. Según una vieja leyenda una bruja que vivía en una de las islas, podía cumplir un deseo si estabas dispuesta a pagar el precio.  

  Así que la más pequeña de los Weasley había sacado todos sus ahorros, cincuenta galleons y había ideado el plan. La llave la había tomado antes de volver al colegio.

Le tomo dos horas llegar, pero la búsqueda de la isla correcta podría llevarle un tiempo. De pronto noto algo como un faro, su luz era demasiado mágica para ser ignorada, siguió la luz sin dudarlo. Le tomo unos cinco minutos llegar al origen de esa luz que la llamaba como si fuera una polilla. La magia provenía de una cabaña que hacía parecer a la madriguera como una mansión, el techo estaba lleno de musgo, la madera estaba podrida y por su ubicación entre los riscos parecía que nunca llegaba luz del sol a sus ventanas.

  Ginny bajo del auto con la varita firmemente apretada, no estaba segura si esta era la casa que estaba buscando. La única hija de Molly y Arthur Weasley miro por la ventana y vio decenas de puntitos brillantes, debían ser velas. Se acerco titubeante a la puerta y levanto su mano para golpear, pero no alcanzo a hacer contacto con la puerta cuando esta se abrió. La pelirroja se quedo helada, tratando de penetrar la penumbra con sus ojos.

 -No tengas miedo querida, te estaba esperando. –La voz era horriblemente rasposa un sonido apenas comprensible.

  Ginny se sintió extrañamente atraída, aun con lo fea que era la voz esta la llamaba a acceder. Había un sillón frente al hogar de una derruida chimenea, las brazas en esta apenas estaban vivas. Por los brazos del sillón caían cabellos grises, estos se veían sedosos y brillantes realmente hermosos. -¿Es usted la bruja de las orcadas, aquella que puede cumplir cualquier deseo? –La voz de la chica salió como solo un susurro tembloroso, tanto por el frió como por el miedo.

 -Hace años que no lo hago, la última visita que recibí fue hace mucho tiempo. Un muchacho muy hermoso, no había visto a alguien que me atrajera tanto desde que Godric vino aquí. Donde Godric era alto, rudo, varonil y fuerte, este muchacho era de facciones finas y delicadas, con un poder que me ha mantenido viva desde su visita.

  Ginny se relajo por el tono conversacional que tenía la bruja, pero no era solo eso, había algo en el ambiente que la relajaba. La bruja continuó hablando. –Nunca ha venido una chica a visitarme, veras mi pequeña. Yo solía ser la reina de las veelas, la más hermosa y poderosa de todas, pero nunca pude soportar compartir a mi amado esposo con otras. El era tan poderoso, su sola presencia hacia temblar mis rodillas. Cuando lo traicione las otras veelas se volvieron contra mí y me hicieron perder mi belleza. Aun podía seducir a los hombres con mi aura, pero cuando ellos miraban mi rostro se espantaban. Entonces debía ofrecerles algo, para que me hicieran el amor y me permitieran seguir viviendo. –La bruja de las orcadas dio un suspiro, como alegrándose al recordar lo bien que sus pasados amantes la jodieron. –Basta de cháchara, porque no tocas mi cabello querida.

  Ginny no pudo evitarlo y se acerco para tocar su cabello, pero lo hizo desde la parte posterior del sillón. Sin atreverse a mirar a la vieja Veela de frente. De inmediato vio la imagen de Harry en su mente. -¿Es él a quien amas?

  La pequeña pelirroja estaba ciega, frente a sus ojos veía la imagen de su amado. En toda su gloria, con su rostro congestionado por la ira y su aura llenando el aire de una fuerza casi electrizante, lo vio enfrentando a Voldemort en la batalla de Hogwarts, vio la cicatriz que era la prueba de su amor por ella, la mordida del basilisco. –Si.

  -No es muy atractivo, pero su poder lo compensa. La sola fuerza de su ira humedece lo que esta entre mis piernas, como solo mi querido esposo podía hacerlo. Se ve que este joven ha superado muchos retos, ha logrado más de lo que muchos soñarían y todavía es joven. Todavía puede alcanzar más gloria. Y sus ojos, parece que el puede ver hasta lo mas profundo de tu alma. Dime Ginevra Weasley ¿Estás dispuesta a pagar un alto precio por el?

  Ginny en su inocencia no noto la avaricia en el tono de la antigua reina de las veelas. –Traigo conmigo todo lo que tengo, todo el dinero que he ahorrado.

  La veela dio una pequeña risita, carente de humor. –No es dinero lo que quiero mi pequeña, quiero que me lleves contigo.

  -Tengo un auto afuera, podemos ir a donde usted quiera.

  -No querida, me refiero a que me lleves dentro de ti.

 Esto realmente asusto a la pequeña Weasley, ya había tenido a alguien dentro de su mente. El solo hecho de pensar en como Tom había violado su mente, como la había poseído. Recordaba como se había visto impotente, no lo había podido evitar. Todavía tenía pesadillas con eso.

  -¡No! –Grito Ginny tratando de aparentar valentía. Por alguna razón no podía soltar las hebras de cabello que sostenía, sus manos no respondían.

  -Ya veo, ya ha habido alguien dentro de tu mente, pero te aseguro que no puedo hacer esto a menos que tu lo quieras. –La bruja de las orcadas se levanto y la pequeña Weasley admiro su cuerpo antes cubierto por el sillón. Ginny nunca había visto algo tan hermoso, su Harry era algo que ella ambicionaba y amaba por sobre todas las cosas, pero ni siquiera él podía competir con la belleza de la veela que estaba observando ahora. –Yo no te poseeré como Tom Riddle lo hizo, donde antes habían dos, habrá solo una. Seremos hermosas Ginevra, nadie podrá competir con nosotras. Pero tendremos que pagar un preció a la vez. 

  -¿Qué pre…pre-precio? –Tartamudeó la pelirroja.

  -Solo podremos estar con el, nadie más que él. Por eso debes estar segura de que el legendario y poderoso Harry James Potter es el indicado. –Susurro la antigua mujer.

  Ginny estaba más calmada por las palabras de la bruja de las orcadas, acaso no quería competir con esa vaca de Parkinson. Ciertamente el rostro de la maldita Slytherin no era hermoso, pero Ginevra tenía un cuerpo de una niña de 12 años comparado con esa perra. Y desde que Harry, su amado y querido Harry, estaba con Pansy su cuerpo se había vuelto mas provocativo, su trasero estaba mucho mas levantado y su busto era bastante más notorio ahora que estaba más delgada.

  La vieja veela, observo Ginny a través de la conexión, no le daba importancia al hecho de que perdería su inmortalidad. Sino que prefería vivir una larga vida mortal amando a Harry junto a Ginny.

  -¿Estas dispuesta ahora Ginevra?

  Ginny quería decir que si con todas sus fuerzas, pero en un último momento de lucidez se detuvo. –No todavía, necesito pruebas de que eres poderosa. No puedo arriesgarme a compartir mi alma contigo sin estar segura.

  La veela se quedo en silencio, durante un largo tiempo para ginny, pero en realidad fueron un par de minutos. –Tengo una mascota. –La pelirroja quedo sin habla por la bizarra declaración. –Esa mascota lastimara a Pansy Prunela Parkinson y cuando eso pase tu vendrás a mi y cumplirás tu parte del trato, solo habrá una en donde antes hubieron dos.

  -Ok, -dijo una Ginny mucho mas tranquila, quería que Pansy fuera lastimada. Eso parecía un buen trato.

  La pelirroja nuevamente trato de soltar el bello cabello plateado, pero no pudo hacerlo. –Debes echar sangre en mi cabello para sellar el trato. –Aclaro la vieja y alargo su mano con un pequeño cuchillo de plata. La joven Gryffindor trato de observar el rostro pero la vieja Veela lo volvió para que no pudiera hacerlo. Ginny levanto la mano y maniobrando de una forma algo incomoda logro cortarse la punta del índice.

  Cuando la sangre cayo en el cabello, la bruja comenzó a recitar palabras en lenguajes largamente olvidados para la mayoría de la humanidad. En algunos intervalos hablaba en ingles. -… ¿Prometes volver y acogerme en tu cuerpo, siempre y cuando Pansy Prunela Parkinson sea lastimada por mi mascota?

  Ginny no titubeó, el momento para acobardarse ya había pasado. Este era el único camino para recuperar a Harry, las pociones de amor ya no eran una opción y la maldición Imperio nunca lograría dominar a Harry, ni siquiera la de Voldemort podía. –Prometo volver a ti y acogerte en mi cuerpo, siempre y cuando Pansy Prunela Parkinson sea lastimada por tu mascota. –La joven Weasley decidió hacer mas seguro el trato. -¿Prometes ayudarme a conquistar a Harry una vez que ambas seamos una?

-Prometo ayudarte a conquistar a Harry una vez que ambas seamos una.

  La bruja recito unas pocas palabras incomprensibles otra vez y la sangre desapareció del cabello. –Ahora Ginny, si no cumples tu palabra no solo morirás, sino que tú alma desaparecerá. –La bruja le pasó un anillo a la pequeña pelirroja. –Para asegurarnos de que nada te pasara, esto te traerá a mí cuando mi parte del trato este cumplida. Las defensas de Hogwarts no permitirán trabajar a esta magia, el libro de encantamientos, runas y hechizos protectores que le di a mi querido Godric hace tanto tiempo guardaba ese conocimiento. Si no sales del castillo cuando sea el momento indicado, tu magia comenzara a causarte terribles dolores. Sobrevivirás algunos días, pero morirás si no haces lo que prometiste.

  Ginny solo asintió, pero una duda surgió en su mente. -¿Crees que tu monstruo sea capaz de pasar por sobre Harry? –Eso le causo una preocupación aun mayor. -¿Qué pasaría si matara a Harry por accidente?

  -Mi criatura es inmortal Ginny, su cuerpo puede ser destruido, pero cada vez que sea derrotada volverá a surgir después de dos ciclos lunares más fuerte que antes. No descansara, no comerá, no se detendrá, será implacable. Tarde o temprano el gran Harry Potter no podrá hacerle frente y cuando eso pase, Pansy recibirá lo que merece por quitarte a Harry, los poderes del mismísimo infierno se aseguraran de eso. En cuanto a Harry la criatura no lo dañara, no seriamente al menos, no cometerá ese error.

  Con eso la bruja se giro y mostró su rostro, ginny vació lo poco que tenía en su estomago. Era muy fácil que vomitara, su bulimia le hacía sufrir de nauseas con facilidad. La veela tenía los ojos agusanados,  la piel de su rostro estaba podrida y agangrenada, su lengua y encías estaban moradas y sus dientes eran una mezcla de negro y amarillo.

Pero su cuerpo no había sido afectado y brillaba con una luminosidad increíble. 

  Con una velocidad increíble la veela maldecida se acerco a la arrodillada Ginny y puso su rostro a milímetros del rostro de la pelirroja. -¡¿Ves en lo que me he convertido?! ¡Seduciremos a Harry Potter y con su ayuda haremos que esas veelas paguen por lo que me hicieron!

 La ancestral bruja tomo a Ginny del brazo y la levanto con fuerza para guiarla hacia afuera, desde la puerta grito, -¡PUMPKIMHEAD!

  La pequeña Weasley miro horrorizada como a solo unos pies de distancia el suelo comenzó a agrietarse, del agujero que se estaba formando surgió una cabeza gigantesca, luego comenzó a salir el resto. La criatura era terrible, poderosa e implacable. Solo por un segundo Ginevra Weasley se arrepintió al ver lo que Harry tendría que enfrentar, pero si el realmente era digno de ella entonces no moriría. Después de eso una sonrisa se formo en sus labios, ‘Esa perra por fin recibirá lo que se merece’.

  Comenzó a llover torrencialmente y la criatura dio un rugido desgarrador mientras que la vieja comenzó a reírse a carcajadas, Ginny tuvo que taparse los oídos pero aun así podía oírlos por sobre los truenos, el rugido del viento y el quejido de las aguas. Después de unos minutos de risas y gritos de ira que harían sentir vergüenza a cualquier súper villano, Pumpkinhead comenzó a correr hacia la costa y la veela de antaño le hizo una señal para que se fuera. 

  La bruja se dirigió hacia el interior de su cabaña mientras ginny agito la llave para llamar a su auto. Cuando el rugido del motor se perdió en la tormenta la bruja, se dio vuelta y miro hacia el rincón menos iluminado de su cabaña de una sola habitación. Para alguien distraído parecería que no había nadie, pero para la penetrante y experta vista de alguien que tiene mas de mil años incluso las pequeñas anomalías visibles con la poca luz disponible delataban al intruso. –Hola mi querido y antiguo amante, uno de los mejores que he tenido. Aunque incapaz de superar al Valiente Godric y al inescrupuloso Tom. Una vez tu también viniste a mi ¿Qué era lo que me pediste? A si el corazón del mago mas poderoso del mundo en ese tiempo, no contabas con que te amara tanto que finalmente decidió impedir que siguieras dañando tu alma.

  El intruso no quito el hechizo desilusionador, no quería que la vieja arpía viera que tenía los ojos cerrados para no mirar su rostro.

  -¿Crees que esa pobre excusa de demonio será suficiente para sellar tu parte del trato? –El hombre se limito a hacer esa acotación entre gruñidos, queriendo cambiar de tema. 

  La vieja Veela comenzó a reírse. -¿Por qué no invocas uno tu entonces? Que tonta soy, se me olvido que todavía estas un poco débil, pasaran meses antes de que seas capaz de estar en las mismas condiciones mágicas que solías estar. Pero prefiero que me contestes la misma pregunta que acabas de hacerme.

  -Si lo que mi querido Albus me contaba en su visita anual, nada podrá detener a Harry Potter. Pues en sus propias palabras, aunque un poco poéticas, siempre me excito eso de el. Lastima que estuviéramos muy viejos para probar que todavía podíamos…

  -Ve al grano, estupido invertido.

  Viendo más posibilidades de hacerla enojar, pues la maldecida no podía lastimarlo o al menos no por ahora. –No me dijiste invertido cuando te lo di por atrás  ¿Además que tanto me apuras? Has estado cientos de años con el culo sentado en esa silla o sobre el pito de alguien, aunque esos han sido solo minutos.

  La bruja realmente no estaba enojada, le gustaba insultarse con su antiguo semental alemán. Si bien no había sido un buen amante, por lo menos podía subirle el animó. –Bueno al menos yo tengo un sillón y no un camastro de piedra en Nummergard, definitivamente eso fue lo que deterioro tu trasero más rápido. De ninguna manera pudo haber sido el pequeño pito de Albus Percival Dumbledore. Ahora contesta.

  -Según Albus, la nobleza y bondad de Potter serán suficientes para iluminar el mundo. Dijo que después de que el chico derrotara a Voldemort, sería invencible. Dijo que Harry siempre fue su mayor orgullo, pero su mayor pesar. El se sentía culpable por lo que tuvo que hacerle pasar para criarlo como su verdadero heredero, porque el también sabía lo que estas planeando, sabía que Tommy y yo éramos solo intentos fallidos. Esa Trelawny de la que me hablo, parece ser muy poderosa.

  -Entonces le tomara a Pumpkinhead un par de intentos antes de lograr su cometido. Entonces podremos remover al chico Potter del tablero, porque he visto en su destino que solo por amor será derrotado. Y yo lo haré amarme como nunca ha amado a nadie, entonces podremos a traer a mis señores a este plano, a aquellos que me regalaron la inmortalidad.

  Grindelwald carraspeo para aguantarse la carcajada. –Te aseguro que le tomara más de un par de intentos, se que Albus debió tener algo de razón en lo que dijo. El fue después de todo uno de los mas grandes magos de la historia, mas grande que todos los que hemos caminado por este mundo después de la muerte de los cuatro fundadores de Hogwarts. Si Albus dijo lo que yo acabo de decirte entonces deberías tener cuidado.

  -Por lo que pude ver Gellert, su alma ya no es tan pura como solía ser. Quizá la predicción que hice hace años al hacer que Pumpkinhead entregará esas reliquias a los hermanos Peverell, por fin se este cumpliendo. Ahora vete Gellert estoy cansada. 

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Harry POV

  Las puertas de la sala común de Slytherin se abren fácilmente, la contraseña. Tolerancia, jajajaja.

  Las escaleras hacia las habitaciones de las mujeres no se transforman en un resbalín debido a mi insignia de delegado estudiantil, mi padre debe haber hecho muchas visitas como esta cuando recibió la suya en séptimo año. Me dirijo a la habitación de las chicas de séptimo. Silencio mis zapatos y utilizo mi varita para abrir un poco las cortinas de la primera cama.

   Uuggghh, el ministerio debería prohibirle a Millicent dormir desnuda, puaj ¡¿Acaso no ha escuchado de la depilación de axilas?!

  La segunda cama ofrece una mejor vista, Tracy tiene bonito rostro.    La tercera cama esta ocupada por la perra de hielo, Daphne Greengrass en persona. No me ha dirigido la palabra, pero su deuda aún esta pendiente. Aunque solo tengo sueño, nada más. Veremos su reacción solo por el placer de ver la sorpresa en su rostro.

  Creo una campana de silencio alrededor de la cama y me meto entre las cortinas, delicadamente tomo una de las almohadas que esta a su lado y se la pongo en la cara con fuerza. Greengrass comienza a revolcarse y a tratar de luchar, sus brazos describen trayectorias inútiles que ni siquiera rozan mi rostro.

  Saco la almohada de su rostro y comienzo a reírme como un imbecil, -Joder Daphne, deb…deberías haberte visto.

  La Slytherin me abofetea con una fuerza tal que da vuelta mi cara. Muevo un poco mi mandíbula para colocarla en su lugar, estoy tan contento que ni siquiera me enojo. –No puedes tomar una broma, donde esta tu humor mujer.

  -Probablemente tirándose a tu sentido común.

  -Hey hey, no estabas tan enojada cuando mande a mi sentido común a freír pollos para salvar a tu hermana.

  Ella me mira evaluadoramente. –Vienes a reclamar lo que te prometí.

  No es una pregunta, es una afirmación. Pero después de los entrenamientos que tuve durante el fin de semana, ni siquiera pienso en sexo. –No Daphne, solo vine a recordártelo. Ya eres mía, pero no te tocare, ni te enseñare lo que es verdadero poder. Ha no ser que aprendas tu lugar y deseches ese estupido orgullo, la gente débil como tu no debería tener orgullo.

  -¿Quieres que te adore como a un dios o alguna mierda enfermiza? ¿Qué sea como tu estupida concubina Pansy? Vete a que te den por culo Potter, yo no soy una sumisa, haz lo que quieras y déjame en paz.

  Mi buen humor aún sigue, la reacción de Buckbeak es demasiado graciosa, pero Daphne me debe respeto. Mi mano toma su cabello con una fuerza y rapidez sorprendentes, con firmeza la obligo a levantar la cabeza y acerco su cara peligrosamente a la mía. Un solo mordisco y podría quedar sin nariz, seria jodidamente vergonzoso. Ojo loco al menos perdió la suya combatiendo, sería desafortunado perder la mía porque una mujer enojada me la arranco con los dientes.

  -Lo serás con el tiempo Daphne, si no es así algo puede pasarle a tu padre o a tu madre. No sentiría ningún cargo de consciencia por hacerle daño a alguien que coopero con Voldemort, aún cuando no estén marcados.

  Ella me escupe en la cara, eso ni siquiera me inmuta. Después de haber sido lastimado por una vampiresa, esto es insignificante. –No te atreverías, no tocaras a mi familia.

  -¿No lo haría? Por cierto, eres toda una señorita. Nunca lastimaría a alguien inocente como tu hermana, no seriamente ni de forma permanente al menos, pero tus padres son harina de otro costal. No te atrevas a avisarles, sabré si lo has hecho.

  Ella me mira con odio de proporciones épicas, el fuego en sus ojos no le hace honor a su sobrenombre. Aclaro mi garganta con una tos y le lanzo un escupitajo en la cara. Ojo por ojo, bitch. Ella me mira a los ojos, con una mirada llena de asco e impotencia. Estás princecitas de sangre pura, como algunos las llaman, son bastente débiles. No hay lucha en ellas, no como las damas de antaño de las que he leido en la biblioteca de los Black. Porque no pueden ser como las fundadores femeninas de Howgarts, como la inteligente Nimue, la aguerrida Joan do Arc o la encantadora Cleopatra.

  Después de mi conversación con Greengrass me dirijo hacia la cama de Pansy, comienzo a desvestirme y abro las sabanas. Mi esclava despierta de inmediato, pero ve mi rostro iluminado por la luz de mi varita y se tranquiliza de inmediato. Ella de inmediato se retira el camisón de segunda mano que usa para dormir y yo me tiendo a su lado. Pansy comienza a besar el cuello pero la detengo. –Después, estoy cansado. Duerme.

 

  Tomo la mano de Parkinson y me cruzo su brazo sobre el pecho, ella de inmediato apoya su cabeza en mi hombro. Con un movimiento de mi varita creo una defensa de alerta, si a Daphne se le pasa alguna idea loca por la cabeza estaré prevenido.

 

 

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  Harry POV

 

    Martes 28 de Octubre.

 

  Es gracioso como he empezado a dormir aquí en vez de usar mis aposentos de delegado estudiantil o mi cama en la habitación de séptimo año en la torre de Gryffindor. Tal vez será el hecho de que me acostumbre a despertar con un cuerpo abrazado a mi, o que solo soy perezoso y no quiero subir todas esas escaleras hasta la torre de los leones.

 

  Hoy seré exhibido como un caballo de carreras en la ceremonia de despedida en el atrio del ministerio, mal por ellos porque no siquiera tengo una jodida túnica de gala. Tampoco me pienso poner una, me mantendré fiel a mi estilo rotoso.

 

  -¿Iremos a la fiesta de gala?

 

  La voz de Pansy me retira de mis pensamientos para responder con un simple. –Si.

 

  -N…n…no tengo una vestimenta adecuada mi señor.

 

  Eso me saca una pequeña sonrisa. –No la necesitamos mi querida mascota.

 

  Ella comienza a balbucear de manera mas pronunciada aún,

-Pe…pe…pero habrá gente muy im…importante.

 

 -Poco me importan Pansy, la luz de mi gloria brilla más que cualquier cosa querida. –giro mi cabeza y me encuentro mirándola a los ojos y la beso. Ni siquiera me molesta el hecho de que mi aliento y el suyo no tengan demasiada frescura, es más natural con toda la gloria del aliento mañanero. –Y esa luz también se refleja en ti Pansy, esa luz se refleja en todo lo que yo poseo. Todas esas personas en costosas ropas solo tratan de sobre compensar su incomodidad consigo mismos, y tu nunca debes sentirte incomoda, no cuando estas conmigo.

 

  Ella me mira a los ojos y veo su adoración por mí, se que ella haría cualquier cosa por mi. Desde que tengo memoria nadie me ha amado como ella lo hace, excepto tal vez mis padres pero eso no esta en mis memorias. James fue un idiota, si el hubiera tenido su varita cuando Voldemort ataco quizá las cosas hubieran sido diferentes, pero eso no hace su sacrificio menos noble y valiente. Una muerte digna de un jodido Gryffindor, dando la cara y bien erguido, Hermoso. Ya no vale pensar en supuestos, es algo que ya esta fuera de mi control, pero no puedo evitarlo. Si ellos no hubieran sido débiles, yo no sería un monstruo, solo mira lo que le he hecho a esta chica. Y lo peor de todo es que no me arrepiento sino que me regocijo en su adoración.

    Lo único que amo ahora es mi magia, el amor por otros no salva a la gente o gana peleas, pero el amor por la magia si lo hace. Si la amas ella nunca te fallara, te mantendrá consiente cuando estés apunto de desfallecer, te advertirá del peligro, pero sobre todo te dirá que todavía estas vivo.

 

  -Haga brillar su luz en mi amo, lo necesito ahora, por favor.

 

   Mi aura rodea la suya, mientras mi cuerpo la estrecha entre mis brazos. Y lo hacemos sin vergüenza, sin hechizo silenciador, sin cubrirnos con las cortinas, ni siquiera nos importa que hayan otras personas durmiendo en las camas adyacentes.

 

   Nuestros gemidos despiertan a Davies y Greengrass, ni siquiera una guerra despertaría a Millicent. Las miro directo a los ojos, con una expresión retadora, digan algo perras Slytherin y algo malo les pasara. Pansy ni siquiera se preocupa y sigue cabalgándome, creo que se tomo bastante a conciencia el ‘tu nunca debes sentirte incomoda, no cuando estas conmigo’, que dije hace unos momentos. Las dos chicas toman sus toallas y huyen hacia las duchas como si el mismísimo Voldemort estuviera corriendo tras ellas.

 

  En el calor de mi orgasmo los ojos se me van hacia atrás y veo algo, me observo a mi mismo enfrentando a una criatura y escucho mi voz llena de locura y rabia.

-¡I’M POTTER YOU LITTLE SHIT! ¡COME AND FACE ME UGLY MOTHER FUCKER, I WILL PRESENT YOU TO YOUR MAKER!

  Despierto de inmediato, solo para sentir los lánguidos besos que Pansy me da en el cuello ¿Qué mierda fue eso? Estoy totalmente de acuerdo con la visión, eso era un horrible hijo de puta. Miro hacia un lado luego hacia el otro, no hay un demonio aquí. Bueno, después me preocupare por eso, por ahora el placer por sobre los negocios.

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N/A Les pido todo el perdón del mundo por la demora, es que la parte de Ginny la había escrito en primera persona pero no me convencía, así que la volví a escribir en tercera persona.

-Las islas orcadas son reales, están en la costa norte de Escocia.    —-Para todos aquellos que dirán bla bla blabla Grindelwald murió, después voy a contar la historia de porque esta vivo. No voy a hacer alguna invocación necromántica o algo tan fantástico, pero recuerden que Dumbledore lo encerró en Nummergard y cuando este murió las medidas que tomó para mantenerlo encerrado se debilitaron considerablemente. O al menos eso pienso yo.

-En cuanto al origen de esta mujer, este será explicado en algún capitulo posterior.